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lunes, junio 09, 2008

Vacaciones, porfis


Hoy tendría que haber trabajado más en el dossier de dramaturgia que tengo que entregar mañana. Más quiere decir, por ejemplo, hacer algo más que echarle un vistazo rápido. Pero es que el cuerpo pide vacaciones.

Para muestra unos botones:
  • Sábado (amanecer domingo) me acosté a las 3 am. Me desperté 12 horas después. Estuve despierta 8 horas y me volví a dormir.
  • Hoy he visto tele (bueno, vi una serie que se llama Weeds, que me divierte mucho) unas 5 horas, nada usual en mí, que veo tele muy poco rato a la semana.
  • No he abierto un libro ni para verificar por cuál página voy.
  • Tendría que haber ido a comprar papel para imprimir lo dicho (de dramaturgia), pero llevo desde las 11 am perdiendo el tiempo, sin hacer nada concreto… bueno, me hice spaghettis al medio día, eso es concreto.
  • Son las 7 p.m. y a esta hora (y confieso que solo porque no vivo sola) voy a buscar ropa para ducharme.


Necesito vacaciones. Me va a venir genial la visita de mi amiga Marce (de las de toda la vida), que llega el miércoles y estará hasta el domingo con su esposo. Luego, aún más genial, irme a casa de mis papás a que me malcríen, a ver amigos, no lavar ni una cuchara. Ohhhh, lo saboreo…. Oh….

martes, mayo 06, 2008

1:32 am, martes 6 de mayo

En serio. Necesito vacaciones. Cuando hasta Pasapalabra me da ganas de llorar, o de salir corriendo, o de dormir a las 8 p.m., o de tener un interruptor para encender el salvapantallas… es claro el mensaje: necesito vacaciones.

Voy a Madrid del 16 de este mes al 19 en la madrugadita. ¡Ehhhhh! La Murasaki se une a la expedición.

Tengo ganas, muchas muchas muchas, de comer pastel de chocolate. Uno bien calórico. Pero cocinarlo… ay Dios… va a ser que no. Es más, pastel de chocolate con helado de vainilla. Esto es grave.

Extraño a mi familia. Esta semana me muero por un abrazo de mi mamá, una conversación con mi papá, una discusión absurda con mi hermana, un café con historias en casa de mi abuelita. Es increíble, cuando el soporte propio falla las alarmas de familia se disparan.

Acabé de leerme Fahrenheit 451. ¡¡¡¡Diooooos, qué libroooo!!!! No quería terminar, para que no se me acabara. Lo amo, lo adoro, me fascina. Me lo leeré de nuevo apenas saque adelante la cola de libros pendientes que llevo por ahí.

Estoy leyendo “Atentado” de mi bienamada Amélie Nothomb. Iba a empezar con un par de cosillas más espesas, pero necesito algo que ya sé que me gusta.

Voy para Noruega en verano. Y a Costa Rica. Wujuuuuuuu. Life’s sweet.

Sí. Lo sé. Hoy parezco bipolar…

NECESITO VACACIONES.

jueves, mayo 01, 2008

Los peques...


Camino por la cafetería del Institut. Un pequeñajo, de un añito y poco me mira con sus grandes ojos azules. Sonríe. Le devuelvo la sonrisa y sigo buscando a mi amiga con la mirada. Me detengo. Cuando vuelvo a poner atención al pitufillo de antes, me lo encuentro a mis pies. Literalmente. Se ha quedado parado frente a mí, sus zapatos milimétricos tocando la punta de mis botas. Mira hacia arriba, como contemplando la diferencia de estatura entre los dos. Lo saludo. “Hola maco, com estàs?”. Me vuelve a sonreír, sin moverse. “Y què fas tu per aquí?”, le pregunto. No se intimida, no huye, me enfrenta, en silencio. Su abuelito, de cerca, lo invita a saludarme de vuelta. Se queda callado, pero sigue mirándome. Cuando me tengo que ir le digo “Adéu” y me alejo. Desde varios metros más allá giro la cabeza, los ojitos azules y la sonrisa siguen ahí.

Camino hacia el metro.
Se oyen gritos desesperados por un buen rato. Antes de llegar a la esquina descubro la causa. Una chiquita, unos cinco años, llora con angustia. Su papá intenta sujetarla, pero ella se retuerce con furia entre sus brazos. Finalmente la pone en el suelo, y espera paciente a que pase la rabieta. En medio de los sollozos y la angustia de su papá, logro descifrar lo que dice. “No me quiero ir a casaaaaa, aaaaaaayyyyy, que nooooo”.

Camino por la calle, antes de llegar a casa. Escucho a una madre repitiendo “Jesuscito, Jesuscitooo”. Miro alrededor. Un pequeño, este de dos o tres años, viene corriendo hacia mí. Me mira, se ríe y continúa la carrera. La madre intenta amarrar al perro lo más rápido posible para ir en busca de su Jesuscito. No se ha dado cuenta del detalle curioso. Jesuscito va con su mini penecín al aire. No se ha bajado los pantalones, simplemente se lo sacó por encima de la pretina del pantalón. Miro una vez más antes de entrar al edificio. Aventajando a su madre, que aún no ha podido darle caza, orina en la pata de un banco. Sigue riendo.

Los chiquitos son curiosos. Mucho. Talvez cuando tenga alguno acabaré de entender su lógica. O no.


Foto: John Slater

martes, marzo 18, 2008

Varios...

Me molestan las miradas lascivas cuando no han sido llamadas al juego. Esas que se meten por recovecos personales que juraría privados. Me irritan, me dan ganas de morder para herir, de gritar hasta que los tímpanos revienten. Es igual si son dirigidas a mí o no. Es igual. Porque esa intimidad agredida lo es, no hay más.

...

Ayer en el metro una señora, cargando un par de bolsas, llegó aparentemente un poco tarde. Su marido le dijo, a gritos “apúrate, imbécil, que si pierdo el tren por tu culpa te vas a enterar, ya verás”. Yo me quedé con la duda… ¿qué le hace su marido cuando ella no es infalible? El hijo de los dos miró la escena, sin decir nada. Y yo me pregunto qué es lo que ve el enano, cuando no es en público la recriminación.

Mi vecino adora gritarle a su pareja. Le acaba de decir "me das asco, zorra, follas conmigo por el dinero", tiró la puerta de su piso, bajó corriendo las escaleras y tiró la puerta del portal. Oigo a la chica o llorando o vomitando, no estoy segura. Estas cosas me dan escalofríos... es la segunda vez que hacen el numerito desde el sábado o el domingo. Luego se les oye reconciliándose, hasta la próxima vez que discuten. ¿Y si un día se les va la mano?

...

Yo nací años más tarde de lo debido… eso o estuve en esta época de ahí arriba, morí joven de algo bien trágico como una sobredosis de helado y volví. ¡Qué grande era Chuck Berry!*


*ya sé que sigue vivo, pero lo vi en un concierto reciente y realmente se le notan sus ochenta y tantos... sigue siendo grande, pero un poquitititito menos

miércoles, enero 02, 2008

Año Nuevo, de 3 en 3

Siempre me llama la atención la gente que hace resoluciones de Año Nuevo. Alguna vez lo he intentado y siempre fracaso… no tanto por falta de voluntad si no por falta de memoria. Para cuando empieza marzo o abril he olvidado lo que me propuse.

Este año, para variar, he resuelto hacerlo, como parte de mi listado de mis “TRES…” del año.

TRES PELÍCULAS FAVORITAS: admito que este año no me pareció una eminencia del cine, pero aquí van… las tres que me causaron más efecto, puede que me esté olvidando algo mejor, se oyen sugerencias!

1. Zodiac
2. 24 semanas después
3. El orfanato: me encantó la actuación de Belén Rueda y pensé que era justo poner alguna española.

TRES LIBROS FAVORITOS: estos son los que más disfruté leyendo…

1. Tenemos que hablar de Kevin, Lionel Shriver
2. El niño con el pijama a rayas, John Boyne
3. El curioso incidente del perro a medianoche, Mark Haddon

TRES MOMENTOS FAVORITOS:
1. Casarme… es que me la pasé taaan bien, todo lo que pasó alrededor y que culminó con la boda más linda del mundo (18 de agosto)
2. La cena de Navidad con los del Institut: sentí de corazón que he ganado amigos hermosos (21 de diciembre). Lloré, aunque eso no sea raro, porque siendo esta la 4ta Navidad en España, es la primera que me siento acompañada por amigos.
3. El final de año con mis papás. ¡Ehhh… siguen aquí!

TRES MOMENTOS DE ALTERACIÓN:
1. Dos trabajos de mierda, frustrados… una compañía telefónica y una tienda ropa interior me hicieron padecer lo indecible.
2. Enfrentarme a la noticia de que alguien a quien quise mucho me clavó una cuchilladita por la espalda, con otra persona a la que también quiero mucho. C'est la vie.
3. Ayer, cuando me pesé…


Y, como segunda parte de mi lista de 3, he aquí mis tres propósitos para el 2008

TRES PROPÓSITOS:
1. Bajar 10 kilos que vengo arrastrando de más desde hace un par de años, oscilo entre +7 y +10. No quiero decir cuanto peso, pero bajaré diez para finales de este año.
2. Corregir mis novelas para que hagan algo productivo.
3. Sacarme el carné de conducir… tengo el de Costa Rica pero aquí no me sirve de nada y he estado atrasando el momento, pero creo que ya llegó.

Y uno extra:
Voy a decir y hacer lo que siento y pienso, le caiga como le caiga a la gente. Eso será para lo bueno y para lo malo… se acabó el ser siempre políticamente correcta.

Y ya tá…

PS: COMO PUEDEN NOTAR ME CANSÉ DE MI LOOK, ME LAVÉ LA CARA Y ME PUSE UN POCO MÁS SIMPLE :-) FONDO BLANCO Y TODO, COMO UNA BUENA NIÑA SERIA

martes, noviembre 27, 2007

Anotaciones literarias

1. Por las preguntas sobre mi papá del post anterior ando con el pecho henchido, jeje, como si fuera yo. En dos días le he enseñado su nueva novela a Raimundo y medio mundo, he dicho decenas de veces lo genial que es y he nombrado un par de sus premios cada vez que puedo. No hay que darme mucha pelota que lo tengo un poco subido en el pedestal, es que me parece de las personas más inteligentes de este mundo, más estudiadas y cultas y más humanas. Sueno a chiquita de cinco años, pero es que mi papá es lo más, es un crack, la hostia, el non plus ultra, doña to’a y papichori (jajajaja, la de tiempo que tenía sin decir “doña to’a y papichori”, me pregunto si será dicho de mi casa o general de Tiquicia)

2. ¿Alguien se sabe algún cuento divertido, más o menos para niños, que pueda contar en mis clases de voz? Es que lo único que se me ocurre es lo típico de Cenicienta, Los Tres Cerditos y demás… Y otro que me gusta mucho que se llama Where the wild things are tiene poca gracia sin las ilustraciones. De hecho son taaan bonitas que da cosa contarlo sin ellas (ya se ve en la de arriba por dónde van)

3. ¿Por qué la gente forra los libros? He visto forrados con papel de regalo, con páginas de revistas, hojas de periódico. Hoy vi uno que ya era la alegoría a las cosas raras… una chica en el metro con el libro forrado… ¡con la bolsa plástica en que se lo dieron cuando lo compró en FNAC! Si alguien sabe el por qué de esto o –directamente- forra los libros, se le ruega contestar la incógnita. Porque digo yo ¿taaaan malo es el libro en cuestión que da vergüenza ir por ahí mostrándolo? O ¿es puro egoísmo en plan “este libro tan genial no lo comparto con nadie”? Y el cuento de "para protegerlo" me suena raro... ¡existe el plástico adhesivo TRANSPARENTE! No lo entiendo, de verdad. Y además, reinvindico mi derecho a chismear-cotillear-marujear lo que los demás leen ¡sólo eso me faltaba, el secretismo literario, viajar en metro con la duda, nunca llegar a evacuarla! ¡Misericordia, forradores del mundo!

miércoles, septiembre 26, 2007

Ya viene el otoño :-P

El termómetro marca 20 grados, unos ocho menos que hace una semana y unos quince menos que hace mes y medio. Otra vez… el frío… otra vez. Lo único que me gusta del invierno es la ropa ¡pero es tan cara! Por mí que nos quedemos en 20-25 grados todo el año. Todo. Y sin lluvia, por favor.

Estoy hasta las orejas del Tratado de Libre Comercio de Costa Rica con Estados Unidos. Entiendo su importancia y repercusiones, entiendo que en pocos días es el referéndum, entiendo que se ha alborotado el panal –y con justa razón –por el memorándum y la renuncia de Kevin Casas, entiendo, entiendo. Pero que alguien entienda que si no voy a votar, llega un punto en que todo el tema me agota, estoy cansada de que me manden mails sobre el asunto, de que me pidan “manifestarme” y de que hablar del TLC sea sinónimo de profundidad y preocupación por el futuro del país, cuando en algunos casos es pose. (Acepto pedradas por traidora a la patria, valeverguista y cualquier otro epíteto, todos serán bienvenidos)

Ya tenemos piso. O eso parece. Hoy firmé la reserva y si todo sale bien el viernes firmamos el contrato y nos dan la llave. El piso está bien. No es el que más me ha gustado pero creo que quedará bonito después de que pasemos por Ikea a comprarle un par de tonterías.

Hoy me hace falta mi amiga Ale. Pienso que es muy gracioso que me haga falta, porque tenemos unos cuatro años de ser amigas, y de esos cuatro, tres hemos vivido en países diferentes y no hemos coincidido en Costa Rica ni una vez. O sea, que somos amigas por email y a veces –pero muy pocas –por messenger. Con Ale me pasó algo similar que con Cata, nos pasamos cuatro años de universidad sin hablar casi. A mí ni siquiera me caía mal, es que no me caía. Un día, sentada en un salón recibiendo información sobre una beca, me la encontré. Gracias al largo proceso que siguió y un viaje –digamos curioso -a Guatemala, conocí al ser humano tan hermoso que es. Ale me canta las verdades siempre y siempre lo hace de una forma sabia. A pesar de lo corto del trato “directo” es de las personas en quienes más confío, cuando estoy en crisis siempre pienso en ella. Ahora me hace gracia leerla, en Ucrania, construyendo una vida en ruso. Tiene unas agallas… Hicimos un date cibernético para “vernos” mañana y tengo unas ganas, como si fuera un café en la esquina de mi casa.

Y ya está. Me voy a dar una vuelta.

domingo, septiembre 16, 2007

Mi fin de.

Con el humor anunciado, la verdad que el fin de semana fue más movido de lo previsto. El viernes vimos un piso que se caía a pedazos, con un agente inmobiliario que me saluda como se fuéramos viejos amigos (nos hemos visto tres o cuatro veces en dos semanas), tanto que le pregunté hace unos días por su alergia y demás. Salimos huyendo de ahí a paliar el impacto comiendo perritos calientes de Ikea. Luego al supermercado y de vuelta a la casa.

Sábado vimos tele hasta que nos explotó el cerebro… este capítulo se llama “Denise y las series”. Nos sentamos horas a ver capítulos de “24” y me di cuenta (aunque es evidente) que me encanta la estructura de la serie y la movidita que es, pero si se le analiza ideológicamente es de salir corriendo, porque justifican las acciones antiterroristas de los gringos y terminan poniéndote de su lado, al menos durante los capítulos.

Salimos a dar una vuelta y volvimos pronto porque el Portal del Angel estaba a petar de gente y yo soy un poco anti-aglomeraciones (por no decir que me sacan de quicio y me dan ganas de gritar). No sé de dónde sale tanta gente en esta ciudad, juro que cada día veo más y más masas humanas. Puagh.

Se supone que por la noche íbamos a una fiesta de cumpleaños (de una amiga de una amiga) pero me rebelé, estoy harta de hacer cosas que no me apetecen sólo porque alguien se puede resentir. Además a la cumpleañera en cuestión la he visto DOS veces en mi vida, así que no entendí muy bien qué pitos tocaba yo en esa fiesta. Paso.

Eso me puso a pensar en que los compromisos son una mierda. O sea, como que a veces la gente no entiende que me gusta estar sola, que no me gustan particularmente las fiestas (al menos no las que están llenas de gente que no conozco) y que disfruto más yendo al cine y a cenar que tomando copas de bar en bar. Siempre he sido así, aunque disfrute de vez en cuando estar hasta el amanecer bailando o cuando las fiestas son en mi casa no quiera que nadie se vaya hasta tarde , y no veo porque tenga que ser de otra forma por quedar bien.

Hoy fuimos a almorzar en casa de unos amigos, con otro amigo que vino de Madrid. Después de hablar de todo lo posible, desde Fernando Alonso y el espionaje en la Fórmula 1 hasta la compra de casas en Costa Rica, nos vimos a casa.

Entonces yo, que soy buena para eso, me pongo a pensar por qué hay gente que directamente me da pereza, aunque les quiera, y por qué otros me gusta tanto verles. Y voy a sentirme mala por un rato hasta que me doy permiso de sentir lo que me da la gana.

Hasta que vuelvo al pensamiento de que hago lo que me da la real gana, puntoseacabó y que quien me quiera así es bienvenido… y el que no que se busque personas menos antipáticas para su vida, yo estoy muy vieja para jugar a caerle bien a todos.

he dicho.

viernes, septiembre 14, 2007

Cancelado por mal tiempo

Todo iba bonito –menos el clima, odio los días nublados –cuando de repente ¡zaz! El asunto empezó a estremecerse y ahora… cha cha cha chaaaaaaán:

Anuncio la cancelación por mal tiempo de:

1. el único piso que me ha gustado hasta ahora… ni siquiera se lo alquilaron a alguien más, simplemente los dueños están dividiendo sus propiedades legalmente y ya no van a alquilar ni costra hasta nuevo aviso (en la inmobiliaria me han dicho que serán dos meses más o menos y que “puedo pasar a recoger los papeles”). Muy emocionante, muy de thriller, de suspense esto de que me queden DOS semanas para encontrar algo. Después de haber visto unos 12 pisos empiezo a sentirme en un reality show. Empiezo a creer, también, que mis estándares deben ser revisados… o lo que es lo mismo, a bajarme de la nube se ha dicho.

2. mi ordenador. Mi mac ha muerto, bueno, no ha muerto, pero decidió que su tarjeta de vídeo ya no iba a funcionar y hay que cambiarle no sé qué más, así que arreglarla cuesta 950 euros… maldita manzanita, no pudo con mi ritmo, ni siquiera porque hasta nombre le puse (se llamaba My B. Kiddo). Con ese precio por su tratamiento es evidente que la vamos a inyectar para que no sufra… pasará a ser un disco duro externo malísimo, porque ni siquiera tiene tanta memoria. La parte buena es comprar otra, la mala es pagarla.

3. mi buen humor. Desde ayer ando con una cara de zombie que no me la quita nadie. La justificación es sencilla, me puse a escribirle a una amiga sobre lo bueno y malo de mi último viaje a Costa Rica y entre la nostalgia y el revivir ratos me quedé así: CHOF. Ya se me pasará, supongo, pero ando más averiada que la susodicha del punto 2.

Y ya está… menos mal que es viernes y tengo a Fernando para que me mime el fin de semana. Si no lo muerdo, claro, porque mal humor es mal humor y no distingue.

lunes, septiembre 10, 2007

Diccionario básico para la búsqueda de piso

A veces el lenguaje nos juega malas pasadas, todo por no conocer el significado real de algunas palabras. Con el fin de reducir los malos entendidos a la hora de buscar piso, apartamento o casa dónde vivir, he aquí una guía rápida con algunas de las palabras que he aprendido últimamente.


A.
Agente inmobiliario: pobre pardillo igual que uno que se dedica a sonreír a extraños, venderles aire pero hacerlo pasar por oro y –encima- a lo mejor no tener ni piso propio.

Amueblado: dícese de aquel piso en el cual los dueños han ido depositando todos sus trastos viejos, con el fin de cobrar más al arrendatario incauto, que no sabe si debería estar furioso por el timo o agradecido de vivir entre tanta reliquia.

Ascensor: del latín ascensor ascensoris. Bien bastante reciente, inexistente en algunos edificios de Barcelona… (pero seamos serios ¿un 5º piso SIN ascensor y la finca tiene entresuelo y principal?).

Ático: último piso de los edificios viejos, usualmente de pocos metros cuadrados y que se cobra a precio de suite presidencial en un Marriot.

Aval bancario: figura mediante la cual tu dinero, correspondiente a 4, 5 o 6 meses de alquiler, queda congelado por todo el plazo que estés en dicho piso, sean dos o tres o veinte años… por si algún pillo quiere escaparse sin pagar, o en su defecto, para que unos pocos puedan alquilar sitios decentes y otros muchos vivir compartiendo con la amiga Anacleta, su novio Juan Leoncio, la prima Chuchis, el perro Bolet y el gato Calçot.


B
Badalona: provincia de Barcelona a la que todavía resisto para irme a vivir, a pesar de ser más barata…

Balcón: esa cosita, algunas veces minúscula, que aumentará exponencialmente el precio del alquiler… más aún si es de cara a alguna calle interesante de la ciudad, y que usted probablemente jamás use más que para cuando llegan sus amigos fumadores.

Buen estado: piso hecho pedazos que sus dueños intentaran enmascarar con una capita de pintura o una mesa de comedor nueva, o que dirán que es "antiguo" por no decir "viejo, sucio, medio roto". Si se mira bien es posible que se vea el estado no tan bueno de detalles como la tubería, instalaciones eléctricas o ubicación.

Buena zona: piso caro o carísimo.

C
Calefacción: bien del orden del ascensor ascensoris, poco común y caro de pagar… con lo paradójico que eso pueda ser en un país con inviernos largos y fríos.

Coqueto: como me dijeron por ahí, quiere decir “diminuto”.

Correcto: dícese de algunas cocinas que se caen de viejas, inservibles e indeseables pero siguen funcionando. Ej: estado de la cocina: correcto.

E
Exterior: dícese de aquel piso que, dando a la calle, tiene mucha luz. Como es bien sabido, la luz se cobra aunque salga del sol y no del dueño. A más exterior, más euritos, sí señor.

Estudio: habitación mediana o grandecita (de unos 25 m2 o menos) que el dueño ambientó, pintó y llenó de muebles raros de diseño para cobrar por él más que por duplex en el Paseo de Gracia. Algunos no tienen cocina, pero eso los convierte en un sitio aún más alternativo. Wow, ¡18 m2 sin cocina por solo 550 euros, voy a morir de placer!

I
Interior: piso que puede entrar en cualquiera de las siguientes variantes: 1. sitio callado y con suficiente luz, pero sin vista a la calle. 2. sitio callado por tratarse de un zulo oscuro y gris del que saldrás para no deprimirte. 3. sitio cuyo pecado es dar al patio de vecinos… y con eso dije suficiente.

J

Junto a: metro, mar, buses, mercado… entiéndase junto a cualquier comodidad que hace subir su precio.

L
Loft: estudio pero en chic, con pedigrí.

M
M2: metros cuadrados, calculados según el ojo que mire… es increíble lo que cambian 40 m2 de un piso a otro, lo digo por experiencia propia, no es lo mismo 40 m2 cerca de la Sagrada Familia y sus picos gaudianos que en el Poble Nou (ahí se estiran un poco más). De ahí que sospecho que la “m” no debe ser de metros, si no de “mentirosos” :-P

N
Nuevo: piso que seguramente será muy bonito, muy pequeño y muy caro… o exactamente lo contrario, pero en este caso será impagable.

P
Paciencia: lo que le pido a Dios todos los días y a cada momento, lo que se necesita para no decidir vivir debajo de un puente –que es menos lioso-.

R
Reformado: aquel piso que –antes de que caerse a pedazos –fue rescatado por el dueño. En algunos casos con buen resultado, en otros se trata de un simple maquillaje para hacer creer a los posibles arrendatarios que aquella mancha en la pared no es humedad disfrazada, si no pintura expresionista.

U
Un Ambiente: piso igualito al estudio pero definido con más arte. Olé.

V

Vivienda digna: el chiste del día. Jua jua jua jua.


Sigo sin descubrir que quiere decir “finca regia” o qué carajos es la cédula de habitabilidad –o algo así -, y creo que puedo afirmar sin miedos que esto de buscar piso es asqueroso.

He dicho.

martes, agosto 14, 2007

a 96 horas...

Que Fulanita no se quiere sentar con Menganita porque es la exesposa de su hermano, y a pesar de que el cabrón es él, se les ocurre que es ella la de la culpa. Que aquella no se habla con esta, y que si las siento juntas se van de la fiesta porque según dicen los chismes aquella desconoció a la madre de esta como hermana. Que Sutano dijo que me llamaba ayer para confirmar la asistencia (después de que YO lo llamé una semana más tarde del plazo establecido) y jamás llamó. Peor aún, el hermano de Sutano se comprometió a desfilar en la iglesia con una de las testigos y zaz… no ha dado señales de vida. Que Suegra y Suegra ahora quieren sentarse juntas, cuando estaban ya acomodadas diferente. Que Amigo y Amiga se divorciaron hace poco… ni modo, a ellos les tocará juntos y san-se-acabó. Que Amiga-complicada no sabe que Amiga-amiga es la madrina y cuando se entere se va a armar la de Troya.

En serio… anotaciones para cuando los inviten a una boda:

1. sus rollos emocionales, sentimentales, materiales, afectivos y digestivos no deberían ser problema de los novios. Aguantar UNA noche a una persona que no te es tan agradable tampoco puede ser tan terrible.

2. confirmar es sano, de buen gusto y considerado. La invitación es una cortesía hermosa de parte de la pareja, ¿por qué no devolver la cortesía con la debida puntualidad en reservar cada quien su sitio?

3. si no les incluyen en los “puestos importantes” no entren en pánico, no significa que los novios no los quieran, solo significa que no se puede meter en el sarao a todo el que uno quisiera.

4. preguntar qué va a comerse, beberse, bailarse o hacerse lo único que logra es estresar a la novia, porque cuando alguien se sorprende, exalta, cuestiona o sugiere cosas distintas a cuatro días de la boda… pues está haciendo una putada magnánima.

La despedida de soltera estuvo genial. Había desde una Amelie hasta Morticia Adams, pasando por Gogo. Ya pondré alguna foto, de las que no están censuradas porque nos pasamos un poquito con el despelote… jajaja, ¡bueno, yo! En todo caso, mis amigas son un éxito, me enfiesté con todas las de la ley y como dice mi amiga Cata… “qué fiesta tan bonita”.

Quiero ver a Julia -que nos va a hacer las fotos- antes de la boda y no encuentro media hora... espero lograrlo al menos el viernes. Aún no conozco a la bebé de mi amiga Marce, no he tenido tiempo. A mis amigas las vi por la despedida de soltera, pero una de ellas no fue, así que desde el 4 de agosto no le veo ni el pelo. Mis pobres suegros pasean lo que mis papás logran pasearlos, nosotros somos nulos como guías turísticos. Alquilamos un coche y el cabrón tiene los compensadores/amortiguadores asquerosos, así que mañana -además de recoger 6 personas durante el día en el aeropuerto- tenemos que ir a la agencia a reclamar. No he hecho las tarjetas de agradecimiento, ni el misario-programa de la ceremonia, no he terminado de hablar con la gente que lee en la misa, ni tengo resuelto el tema de mi pelo. No sé quién me va a hacer las uñas. Estoy disfrutando del estrés, esa es la ventaja... y cuando siento que no doy más corro a la cocina de mi casa, saco la botella de whisky de mi padre y me mando uno con hielito.

4 días, sólo eso.

jueves, agosto 09, 2007

Rapiditas heredianas

El título del post, para ponermos en contexto, viene de unas microbuses que van de Heredia -provincia de la que es una servidora -a San José y viceversa. Siempre me ha hecho mucha gracia el título, porque tienen realmente poco de "rapiditas". En fin, hoy me acordé de la denominación porque tardé mucho pero mucho rato en hacer un recorrido menor que el de las famosas busetas.

...

Mañana llegan los primeros invitados de fuera de Costa Rica a las 7 a.m. Luego los segundos en la noche. Tendremos unos días calmados y a partir del próximo lunes esto va a ser la hecatombe. Estoy feliz de poder pasear gente por ahí, aunque me agobia un pelín el no tener toda la disposición horaria del mundo. Espero, al menos, que se la pasen bien el día de la boda.

...

Mi despedida de soltera es este sábado… es una fiesta de chicas, disfrazadas de personajes de cine o televisión, y yo aún no sé qué carajos ponerme. Necesito que sea algo fácil de conseguir, de armar y, sobre todo, que aguante la fiestorra que me voy a pegar. Sugerencias por favor.

...

Yo, la señora obsesión con la lectura no he tocado un libro en los últimos cinco días. Es fácil de entender, no tengo tiempo –ni capacidad de concentración –para más de cinco minutos, he dormido cinco horas toda la semana, menos ayer que finalmente logré mantenerme dormida las ocho horas reglamentarias.

...

En este mismo momento mi suegro empuña la guitarra y canta a coro con mis papás, mi suegra y Fernando… jajaja, mientras tanto yo estoy aquí frente al ordenador de poco sociable. No es que no lo disfruto, es que a veces la postura de directora teatral que ve la misé en scène me encanta.

...

Seguimos con la cuenta. 9 días y unas cuantas horitas.

miércoles, julio 18, 2007

Las cosas que odio

Como hace un tiempo hice la lista de las cosas que amo, es el turno de hablar de esas que odio… aquí van, en orden aleatorio:

1. El mondongo (conocido en España como callos), la lengua de vaca y los testículos de toro (o de cerdo, como las criadillas). A quien se le haya ocurrido que esas cosas asquerosas son comestibles deberían alimentarlo sólo con eso durante toda su vida. En general odio este tipo de comidas como sesos de cerdo, corazón de pollo, ojo de culebra, uña de cocodrilo (estoy exagerando)… mi única excepción es el hígado de vaca… sí, lo acepto, ese me gusta.

2. La radio deportiva… no soporto oír nada de deporte por radio, lo detesto, me saca de mis casillas. Lo único que me hace gracia es cuando transmiten tenis por radio, pero eso es porque es tan idiota hacerlo que me puedo burlar de los comentaristas.

3. Que me digan “sí, sí”. Me pasa lo que al principio con el “ya” en España, siempre siento que “sí-sí” es una forma despectiva de callarme. Disonancia cognoscitiva cultural, igual que con “qué bestia”, me suena demasiado fuerte y no acepto que se diga en referencia a mí bajo ningún concepto.

4. Las aglomeraciones, me siento al borde del colapso nervioso cuando tengo demasiada gente alrededor, sobre todo si intento moverme de un sitio a otro. Puedo aceptar dos excepciones, el gentío en Sant Jordi y los conciertos. Todo lo demás me parece asqueroso y es una de las razones por las que me largaría de Barcelona sin pensarlo dos veces, siempre hay mucha gente en todas partes. Aghh. Odio los turistas, por extensión, menos cuando soy yo la que viajo, jijiji.

5. Que no me den la cara. A mí me gustan las confrontaciones cuando son necesarias, la gente que se esconde como avestruz me parece de lo peor… prefiero alguien que me cante las verdades aunque me duelan (y de paso así me da chance de rebatir) que los que se van a su rincón a rumiar los pensamientos hasta que se les enconan como una uña… Prefiero el que se atreve a decirme “imbécil” en la cara a otro que lo piense y se lo calle mientras el hígado le hierve. También aplica con los anónimos en el blog. Si no me conoces ¿qué más da que me digas tu nombre? Y si me conoces… ¡dáme la cara, pedazo de cobarde!

6. Que me pregunten lo mismo mil veces. Esto sé que es mi rollo, no tengo paciencia para decir varias veces lo mismo. Mi madre se quejaba mucho porque la trataba mal cuando me preguntaba cosas del ordenador, esas cositas que yo le había explicado antes. También me pasa con las preguntas evidentes, soy un poco borde para responder. Por ejemplo… ¿qué haces? cuando se nota lo que hago. Sé que es normal que se hagan estas preguntas, pero me saca de quicio, sobre todo si ya estoy de mal humor.

7. Los rollos celosos entre amigas, que me pidan “pruebas” de cuánto quiero a alguien, odio y re-odio tener que dar explicaciones de lo que hago, digo o pienso porque hay gente que piensa que sólo así se demuestra el cariño. Cuando pasan estas cosas me siento como con 12 años cuando lloraba si no era la “Mejor Amiga 1” de Fulana. ¡Ya no somos chamaquitas, por Dios! Y más rabia me da porque estoy muy lejos de mis amigas como para –además de salvar distancia física- tener que estar previendo distancias emocionales.

8. De mí (y para no ver sólo la paja en el ojo ajeno) odio ser celosa con mi pareja. Este año he logrado controlarlo y variar mi conducta en este sentido, pero es un trabajo de jornada completa, siempre. Orgullosamente puedo decir que me he borrado un 80% de los celos estúpidos que solía padecer, pero ¡Ay, cómo sigue jodiendo ese 20%!

9. Las mudanzas. Tuve suerte hasta los 24 años, sólo me pasé de casa una vez. Después he vivido en un hostal y dos apartamentos en La Coruña, un piso y medio en Barcelona y dentro de poco tendré que pasarme de nuevo. Puede que no sea mucho, pero me resulta muy molesto, sobre todo cuando se está por terminar y quedan esas cositas sueltas que no se sabe dónde meterlas, pero que tampoco hay suficiente valor para tirarlas.

10. La pedantería intelectual infundada. Me cae muy muy mal la gente que se espanta porque leo la Cosmopolitan o la Glamour… aunque luego llegue a mi casa y lea otras cosas. A ver… la libertad está para usarla y no para demostrarle nada a nadie, pero esa actitud de que hay que ser “serio” e “inteligente” siempre me parece un poco molesta. Sí, me gusta “Friends” y “Sex and the City” tanto como para tener todas las temporadas ¿Y QUÉ? Se aplica también para quienes creen que un libro por ser best-seller ya es malo. Hay libros que se venden mucho y son buenísimos (como El Perfume) y otros que se venden poco, son de “culto” y a mí me parecen una basura. Lo único que entiendo es que la gente se harte de los éxitos producidos por los medios y el marketing y no por el libro en sí. Lo mismo con las películas… ¡claro que me gusta el buen cine, pero a veces lo único que deseo es ver una comedia tonta donde sé que todo terminará bien! Para mí esa actitud es pura inseguridad.

11. Ya está, más de 10 es gula.

Ps. las fotos son de Google imagenes, no tengo los créditos correspondientes... ¡lo siento! :-(

lunes, junio 11, 2007

Me siento como Kubica

Este fin de semana he dormido poquísimo. Fernan y yo tuvimos la genial idea de hacer las invitaciones para la boda por nuestra cuenta. Además de ahorrar un poco, eso nos permitía hacerlas a nuestro gusto e imaginación… lo que no consideramos fue el factor tiempo. Yo calculo que desde el momento en que empezamos a imprimirlas hemos invertido en las famosas al menos 28 horas entre sábado y domingo. A eso hay que sumarle las siete u ocho horas diseñándolas, haciendo cambios; las siete horas buscando materiales y comprando lo que necesitábamos y la ventaja de que sábado tuvimos ayuda de mi amiga malagueña.

Mi forma de medir las horas que hicimos ayer es muy fácil: empezamos antes de la carrera de Moto GP que ganó ayer Casey Stoner y que empezó como a la 1 p.m., cuando eso terminó vimos tres horas del partido de Nadal- Federer y luego la Fórmula 1 (que empezó a las 7 p.m. y por cierto me asusté mucho con un accidente terrible que hubo, en el que Robert Kubica no se mató porque no le tocaba, y del que -morbosamente- pongo un vídeo abajo). Después vimos de reojo cuatro capítulos de Friends, yo vi “Supervivientes, el debate” aunque nunca veo el programa pero era ruido de fondo y luego cualquier cosa hasta las 4 am, que empecé a ver “Funny Girl” con Barbra Streisand. A las 6 am decidí que era suficiente y me metí en la cama.

Eso pasa cuando uno tiene ideas graciositas pero poco prácticas. Recomiendo cerrar sobres con cualquier cosa que no sea con lacre, es hermoso pero también resulta un dolor de… de… un dolor. También advierto que cuando uno se casa y se le ocurren estas cosas lo mejor es hacerse con una cuadrilla de ayudantes. Eso o simplemente resistirse a la tentación de invitar tanta gente (hacer 170 invitaciones NO es divertido, lo aseguro).

¡Estoy agotada y nos queda todavía una tercera parte por terminar!
Me siento como Kubica después del accidente… bueno, exagero, a él le debe doler la cabeza un poquito más.

Aquí están las invitaciones, quedaron bien aunque creo que las fotos no les hacen justicia:











Y aquí está el piñazo que se dio el piloto de Fórmula 1 del que hablo:

martes, mayo 29, 2007

Fauna y flora del 470.

Mi edificio es un cúmulo de rutinas y fauna extrañas


Un señor que no veo
(vive en el mismo edificio pero varios pisos más arriba) se asoma al balconcito y silba, no falla, es a las 10:15 am. Pero, después de eso hace sonidos rarísimos “aygh, aigh, piou, piugh, aygn, aygn”. Pensé que estaba como una cabra, pero cuando puse suficiente atención me di cuenta de que, cada día, un pajarito le responde. Supongo que también vendrá su ventana.

Los del piso de arriba mueven los muebles, bueno, los arrastran… me pone de un mal humor increíble, porque casi siempre me despiertan con ese rastrillar chirriante. Tengo mucha curiosidad de por qué cada mañana deben cambiar la posición del sofá. ¡No lo entiendo!

Una vecina no identificada que tiene una vida sexual bastante saludable. Me alegro por ella, pero es un poco demasiado expresiva… la pobre suena como un perrito cachorro que le están tirando de la cola (“¿la pobre?” ¡Ja!). Me sorprende su capacidad de hacer tonos agudos, sobre todo con el volumen en que los hace.

El tipo del ático está muy muy muy tostado. A veces se enfiesta en las gradas, solo con su perro y espera que pase alguien. Según el humor que tiene hay dos opciones: ofrece “maría” y compañía (verso sin esfuerzo) o arma broncas. Sé de momentos en que hace las dos cosas ¿?, aunque últimamente ha encontrado un sitio más cómodo dónde enfiestarse: mi piso. Mis compañeras, que son la epítome de la delicadeza (sobre todo una, que es la princesita noruega por excelencia), son amiguísimas de él… droga gratis, claro. No tengo ningún problema con que se drogue, lo que no me gusta es que tiene cara de loco y es bastante agresivo cuando se le cruzan los cables. Yo, como desconfiada profesional que soy, puse un llavín nuevo en mi habitación.

Seguro que yo, que me creo tan normal, también entro en las personas raras que otros listan… y bueno, algo de eso hay. Como tengo “mi habitación” en otro piso pero vivo con Fernando, de vez en cuando se me verá salir del piso 1, atravesar el pasillo, abrir la puerta del piso 3 y volver menos de un minuto después con cualquier cosa en la mano (una bandeja de pollo congelado, un libro, un par de zapatos). A veces lo hago en pijama.

Y para acabar: la portera. Me encanta la figura de "portero" de este país. Suele ser una persona conversona y simpática pero irremediablemente chismosa. La nuestra "A" se sabe vida y obras de todos los del edificio... con decir que antes de que me viniera a vivir aquí -cuando estuve de visita la 1era vez- ya se sabía mi nombre. ¿Cuál será su secreto? ¿Es que desde el patio de luz común oye todo, o que la gente se lo cuenta todo? En cualquier caso, pienso que debe tener una cantidad de información en la cabeza que ya la debería fichar la Interpol.


Ilustraciones: The Design Unit y DAJ

lunes, mayo 21, 2007

Garrapata y fin de semana.



"O como aquella garrapata del árbol, para la cual la vida es sólo una perpetua invernada. La pequeña y fea garrapata, que forma una bola con su cuerpo de color gris plomizo para ofrecer al mundo exterior la menor superficie posible; que hace su piel dura y lisa para no secretar nada, para no transpirar ni una gota de sí misma. La garrapata, que se encoge y acurruca en el árbol, ciega , sorda y muda, y sólo husmea, husmea durante años y a kilómetros de distancia la sangre de los animales errantes, que ella nunca podrá alcanzar por sus propias fuerzas. Podría dejarse caer; podría dejarse caer al suelo del bosque, arrastrarse unos milímetros con sus seis patitas minúsculas y dejarse morir bajo las hojas, lo cual Dios sabe que no sería ninguna lástima. Pero la garrapata, terca, obstinada y repugnante, permanece acurrucada, vive y espera. Espera hasta que la casualidad más improbable le lleve la sangre en forma de un animal directamente bajo su árbol. Sólo entonces abandona su posición, se deja caer y se clava, perfora y muerde la carne ajena..." Patrick Süskind, El Perfume.

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Este fin de semana:

-comí muchas porquerías, tantas que ayer mi estómago pedía tregua

-estudié con mi amiga Ale para su prueba de admisión del Institut del Teatre... me quiere tentar a hacerla pero no sé si le veo el sentido, después de todo no pretendo quedarme aquí mucho tiempo más.

-recogí mi liquidación en la tienda (suena como que me puse frente al paredón de fusilamiento), cuando Niña Bonita me preguntó qué tal estaba, saqué mi tono más digno y le dije "bien, ya me ves, de paseo y de compras... es la ventaja de no estar aquí un sábado por la tarde".

-fuimos al cine (ver columna de la izquierda) y por un café con mis amigas Mónica y Caro. Aunque la 1era es malagueña, habla casi siempre como argentina por influencia de su novio. Caro no tiene otra opción, es una argentinita completa ("pero buena gente", le digo yo y ella se ríe, después dice con orgullo "es que no soy de Buenos Aires"). A las dos les hace gracia que a veces suelto unas que sueno catalana... Sé, porque me escucho, que entono las frases distinto, pero ya sonar como autóctona es un poco extraño. En fin.

-terminé de leer el libro de Saramago, casi acabo el de Amélie Nothomb y empecé oficialmente El Perfume, aunque ya lo había "mordisqueado". Süskind es un genio.

Ahora, un poco perdida, empiezo la semana.


Ps. Nota curiosa, según esta página de internet, este bicho que está aquí, la arañita, es conocido popularmente como "papacito piernas largas", jajajajajaja.

lunes, mayo 07, 2007

Mi fin de semana.

Como diría Fanma, cosas que hice el fin de semana:

Fuimos a clases de canto, me pasé de vinos y acabé cantando sí, pero de vuelta a la casa y el himno del Barça (“blaugraaanaaa al veeent, un crit valent…tenim un nom qui ho sap tothom…Barça, Barça, Baaaaarça!). A veces se siente tan sabroso cuando uno hace el ridículo. De la resaca ni hablar.

Leí mucho, mi libro nuevo de Lucía Extebarria. Voy a acabar fundando el club de fans de Barna y dejándome de rollos en plan “no me gusta, miimimimimi, blablabla”. Aprendí que quiere decir aquí “repipi”.

No trabajé sábado. Se me fue volando el fin pero es una sensación sin igual esto de librar dos días seguidos. Hoy por la tarde volvemos a la realidad.

Me divertí pensando y hablando con Fernan de algunas cosas extrañas, como los himnos. Por ejemplo, a mí me enseñaron con 6 añitos el de la independencia de Costa Rica. Dice “nuestro brazo nervudo y pujante, contra el déspota inicuo, opresor… a los ruines esbirros espante, que prefieren el ocio al honor”. Todavía tengo que pensar lo que significa la mitad de las palabras, jejeje, y que nadie se asuste si me toca ir al diccionario. ¿Esbirros? Ni quiero imaginarme lo que yo creía que decía cuando me lo enseñaron. Pobres chiquillos.

Me puse muy muy muuuy contenta porque mi madre me dijo que ya habló con JULIA, que nos va a hacer las fotos de la boda. ¡Gracias, Julia, sabés que es un honor!

Fuimos a ver “Sunshine”. No me gustó nadita de nada. La primera hora estuvo bien y luego se acabó lo que se daba. Además, como Murphy es un cabronzuelo, detrás de nosotros estaba Saruman (la compañera de piso) y su novio horroroso, Bond. Lo bueno es que recuperé mis 6 euros de la entrada porque Fernan dijo que si no me gustaba él me invitaba, eso y que las próximas dos veces que vayamos al cine escojo yo! Ñaca ñaca ñaca. Quiero ver La Maldición de la Flor Dorada (dir. Zhang Yimou) y Retrato de una obsesión (sale la hermosa más hermosa, Nicole Kidman).

Hablé con mi mamá, escribí un mail muy muy triste pero el más honesto de mi vida y empecé a cerrar capítulo. Como cuando uno se corta, hay que darle tiempo a la herida para que cierre, pero espero que sea un proceso poco doloroso, que ya haya pasado lo peor y que todo esto tengo alguna razón de ser.

¡Feliz semana... antes de que se acabe yo tendré un año más de vida!

sábado, mayo 05, 2007

Lo que me hace feliz

Para contrarrestar el mal sabor de los últimos días, he decidido hacer una lista, incluso a ratos ñoña, de las cosas que me hacen feliz, a hoy 5 de mayo del 2007. La idea la saco de @le, que hace un tiempo hizo su propia lista. Por cierto que ahora colgó la lista de las que odia, pero esa la haré en unas semanas cuando tenga el hígado desinflamado.

Las cosas/personas/situaciones que me hacen feliz, en orden azaroso:

1. Despertarme y encontrarme con esa mirada. Fernando me hace feliz. Y a cada segundo agradezco que exista.

2. Mi mamá, mi papá y mi hermana. Hablar con ellos los domingos (o solo con mi mamá) me recarga las energías inmediatamente.

3. Leer. Lo encuentro físicamente muy placentero.

4. Escribir. Lo encuentro el triple de placentero que leer… y leer me gusta mucho.

5. Abrir el correo y encontrarme mensajes… pero que no sean cadenas, por favor.

6. Comer gofres (waffles) con helado de dulce de leche y sirope de chocolate.

7. Comprarme libros, creo que les tengo la debilidad enfermiza que tiene Carrie Bradshaw por los zapatos. Un libro en tapa dura es mi Manolo Blahnik, mi Jimmy Choo, aunque me conformo con las ediciones de bolsillo.

8. Los días soleados pero no demasiado calurosos.

9. Ver que se bajó el capítulo de “Lost” que acaban de emitir en Estados Unidos y saber que Fernan y yo podremos verlo el domingo, acompañado con un pollastre a l’ast (pollo asado, estilo catalán).

10. Saber que tengo fe en Dios, en la gente y en mí, aunque a veces me lleve palos por eso.

11. Vivir tan cerquita del mar. Ir a sentarme a ver las olas y oír el ruidito que hacen.

12. Coleccionar tarjetas postales. Sueño con el día que las coloque adecuadamente expuestas… tengo muchísimas.

13. Los abrazos.

14. Un ataque de risa. El cansancio posterior es sabroso.

15. Jiji. No lo digo.

16. Salir a comer a un restaurante. La semana pasada fui a un sushi bar… ñaaaaam y la antepasada a un restaurante sirio.

17. Haberme librado del 99% de mis complejos de adolescente.

18. Sonreír, aún cuando no tengo ganas.

19. Una cerveza o un vino… sin motivos.

20. Viajar, pero cambiar de país, de idioma... viajar en serio.

Y ya tá.

No está mal...

Fotos: Stockbyte, Eric Burass y Raimund Koch

miércoles, octubre 18, 2006

El qué.

Estas últimas semanas he estado más que desubicada: el plan académico que tenía no salió, no logro encontrar trabajo y tenía ese gusanito espinoso de la soledad. Las cosas que no ha cambiado demasiado, pero entre conversaciones y la terquedad de esta taurito, me siento con ganas y fuerzas de hacer algo...

El problema, ahora, es el qué.

Ayer tuve la genial idea de averiguar información sobre un curso de joyería... ya me veía yo de artesana, con lo que me gustan los pendientes, collares y pulseras, haciendo de las mías. No contaba con el precio del curso (no, no tengo 800 euros más 200 en equipo). También quería llevar una clase de teatro, tampoco contaba con el precio... se me ocurrió entrarle en serio a la guitarra y ¡oh sorpresa! no contaba con el precio.

En fin, que este mundo es money money money... pero como ando con la moral alta, pues acabo de decidir el qué voy a hacer: dinero.

El problema, ahora, es el cómo.

sábado, mayo 27, 2006

Buscando buen rollito

Me gusta el fútbol, lo confieso. Lo que no me gusta es perder. Cogí mi banderota y mi banderita y me fui al Estadio Olímpico de Terrassa a ver el partido de la Selección de CR contra la de Catalunya el miércoles. Además de perder, me di cuenta de que los ticos tenemos el defecto de creer que “apoyar” es sinónimo de insultar. Es verdad, jugaron mal, pero es extraña esta forma que tenemos de ser…

Lo bueno, sin embargo, es oír el acento, sentir esa gracia que tenemos, estar rodeada de ticos y ticas, sentirme más cerca de mi casa. Cuento los días para volver (23 desde hoy), estoy contenta, emocionada, ansiosa de esos dos meses que me pasaré en mi tierra. Muy bien.


...

Ya se me pasó el 99% del cabreo que tenía. Me doy cuenta de que la gente es, y punto. Yo cumplo con berrear un poco, llorar otro tanto y decepcionarme, solo para caer en cuenta, como me dice mi querida amiga Ale, de que el dolor por una amistad perdida tiene un fondo positivo y es que confío en las personas. Por lo demás, dejo que esto siga in artículo mortis el tiempo que sea necesario, ya le llegará la fecha de caducidad definitiva.

...

Fernando me enseñó un website divertido por enfermizo. Es una página del club de fans de Ratzinger, entre otras cositas como tazas con su nombre, camisetas, etc, hay una que me hizo demasiada gracia: una pegatina/calcomanía para el carro que dice “Amo a mi pastor alemán – Papa Benedicto XVI”.



...

Descubrí una página que me parece genial. Es una radio web personalizada, que se llama Pandora. Uno escribe un grupo, cantante, canción que le gusta mucho (o varias) y el servidor busca otra música similar, así construye tu propia emisora y se pueden tener hasta 100 distintas. Tiene dos defectos, eso sí: se puede saltar de canción un número limitado de veces por hora y hay poca música en español. Entiendo que en poco tiempo habrá una versión de esta radio para La Nación, así que asumo que harán otros directorios en castellano.



Me voy a terminar de leer el material de la tesis, de una sola vez.
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