miércoles, julio 18, 2007

Las cosas que odio

Como hace un tiempo hice la lista de las cosas que amo, es el turno de hablar de esas que odio… aquí van, en orden aleatorio:

1. El mondongo (conocido en España como callos), la lengua de vaca y los testículos de toro (o de cerdo, como las criadillas). A quien se le haya ocurrido que esas cosas asquerosas son comestibles deberían alimentarlo sólo con eso durante toda su vida. En general odio este tipo de comidas como sesos de cerdo, corazón de pollo, ojo de culebra, uña de cocodrilo (estoy exagerando)… mi única excepción es el hígado de vaca… sí, lo acepto, ese me gusta.

2. La radio deportiva… no soporto oír nada de deporte por radio, lo detesto, me saca de mis casillas. Lo único que me hace gracia es cuando transmiten tenis por radio, pero eso es porque es tan idiota hacerlo que me puedo burlar de los comentaristas.

3. Que me digan “sí, sí”. Me pasa lo que al principio con el “ya” en España, siempre siento que “sí-sí” es una forma despectiva de callarme. Disonancia cognoscitiva cultural, igual que con “qué bestia”, me suena demasiado fuerte y no acepto que se diga en referencia a mí bajo ningún concepto.

4. Las aglomeraciones, me siento al borde del colapso nervioso cuando tengo demasiada gente alrededor, sobre todo si intento moverme de un sitio a otro. Puedo aceptar dos excepciones, el gentío en Sant Jordi y los conciertos. Todo lo demás me parece asqueroso y es una de las razones por las que me largaría de Barcelona sin pensarlo dos veces, siempre hay mucha gente en todas partes. Aghh. Odio los turistas, por extensión, menos cuando soy yo la que viajo, jijiji.

5. Que no me den la cara. A mí me gustan las confrontaciones cuando son necesarias, la gente que se esconde como avestruz me parece de lo peor… prefiero alguien que me cante las verdades aunque me duelan (y de paso así me da chance de rebatir) que los que se van a su rincón a rumiar los pensamientos hasta que se les enconan como una uña… Prefiero el que se atreve a decirme “imbécil” en la cara a otro que lo piense y se lo calle mientras el hígado le hierve. También aplica con los anónimos en el blog. Si no me conoces ¿qué más da que me digas tu nombre? Y si me conoces… ¡dáme la cara, pedazo de cobarde!

6. Que me pregunten lo mismo mil veces. Esto sé que es mi rollo, no tengo paciencia para decir varias veces lo mismo. Mi madre se quejaba mucho porque la trataba mal cuando me preguntaba cosas del ordenador, esas cositas que yo le había explicado antes. También me pasa con las preguntas evidentes, soy un poco borde para responder. Por ejemplo… ¿qué haces? cuando se nota lo que hago. Sé que es normal que se hagan estas preguntas, pero me saca de quicio, sobre todo si ya estoy de mal humor.

7. Los rollos celosos entre amigas, que me pidan “pruebas” de cuánto quiero a alguien, odio y re-odio tener que dar explicaciones de lo que hago, digo o pienso porque hay gente que piensa que sólo así se demuestra el cariño. Cuando pasan estas cosas me siento como con 12 años cuando lloraba si no era la “Mejor Amiga 1” de Fulana. ¡Ya no somos chamaquitas, por Dios! Y más rabia me da porque estoy muy lejos de mis amigas como para –además de salvar distancia física- tener que estar previendo distancias emocionales.

8. De mí (y para no ver sólo la paja en el ojo ajeno) odio ser celosa con mi pareja. Este año he logrado controlarlo y variar mi conducta en este sentido, pero es un trabajo de jornada completa, siempre. Orgullosamente puedo decir que me he borrado un 80% de los celos estúpidos que solía padecer, pero ¡Ay, cómo sigue jodiendo ese 20%!

9. Las mudanzas. Tuve suerte hasta los 24 años, sólo me pasé de casa una vez. Después he vivido en un hostal y dos apartamentos en La Coruña, un piso y medio en Barcelona y dentro de poco tendré que pasarme de nuevo. Puede que no sea mucho, pero me resulta muy molesto, sobre todo cuando se está por terminar y quedan esas cositas sueltas que no se sabe dónde meterlas, pero que tampoco hay suficiente valor para tirarlas.

10. La pedantería intelectual infundada. Me cae muy muy mal la gente que se espanta porque leo la Cosmopolitan o la Glamour… aunque luego llegue a mi casa y lea otras cosas. A ver… la libertad está para usarla y no para demostrarle nada a nadie, pero esa actitud de que hay que ser “serio” e “inteligente” siempre me parece un poco molesta. Sí, me gusta “Friends” y “Sex and the City” tanto como para tener todas las temporadas ¿Y QUÉ? Se aplica también para quienes creen que un libro por ser best-seller ya es malo. Hay libros que se venden mucho y son buenísimos (como El Perfume) y otros que se venden poco, son de “culto” y a mí me parecen una basura. Lo único que entiendo es que la gente se harte de los éxitos producidos por los medios y el marketing y no por el libro en sí. Lo mismo con las películas… ¡claro que me gusta el buen cine, pero a veces lo único que deseo es ver una comedia tonta donde sé que todo terminará bien! Para mí esa actitud es pura inseguridad.

11. Ya está, más de 10 es gula.

Ps. las fotos son de Google imagenes, no tengo los créditos correspondientes... ¡lo siento! :-(

8 comentarios:

  1. También odio el mondongo, y la lengua... :)

    ahora que me estoy mudando, también estoy empezando a odiar un poco las mudanzas jajaja

    Ah, y sabés que odio yo?

    La gente que se llena la boca diciendo que respeta a los demás y que le gusta que la gente sea sincera, pero que a la vez lo señala a uno, lo critica, lo veta, cuando uno es fuerte en sus opiniones, cuando uno tiene personalidad y se apasiona en sus luchas, la gente que por un lado dicen que aplauden la valentía y por otro lado te crucifican por tener huevos.

    Pereza

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  2. El mondongo no me fascina, pero la lengua sí me gusta...bueno es que creo que lo único que me negaría a comer son alacranes fritos ensartados en una vara (lo vi en un documental acerca de China).

    4, 5, 6, 7 y 10 las compartimos 100%...aunque me he vuelto un poquitín más tolerante a los tumultos

    De mí odio ser tan impaciente y quererlo todo YA.

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  3. Denisse: ¿No sienten que hablan de cosas muy superficiales al señalar qué nos saca de quicio? ¿No es esto una manera de intolerancia? ¿O el blog es muy ligero? ¿No es preferible odiar a Bush y decir que es una necedad la guerra en Iraq? Eso debe odiarse, por lo menos más que la sopa, a menos que le saquemos humor, como lo hace Mafalda. Lo de la sinceridad, está claro Analú, cuando uno lo es, los demás ponen cara de aquí hay que evitar pleitos. Somos una sociedad dominada por la diplomacia burguesa. Saludos y nada de molestarse con lo que aquí escrito, sería darme más importancia de la que merezco.

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  4. Fernando8:02 a. m.

    Evidentemente, estoy de acuerdo con tu punto número 10. Hay gente que se caga en los best sellers sin haberlos si quiera leído. No se puede poner a todos los éxitos editoriales en la misma bolsa. El Código da Vinci (que sí que es un cagarro de libro) no puede compararse con tu ejemplo, El Perfume, que es una delicia.

    Si trasladamos el ejemplo al cine, no es lo mismo Armagedon que El Padrino y los dos han sido éxitos de taquilla.

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  5. ODIO EL MONDONGO Y CASI CUALQUIER COSA QUE NO SEA UN FILETE. TAMPOCO COMO CONEJOS (PUAJJJ).
    NO ME GUSTA LA RADIO DEPORTIVA.
    SIN EMBARGO NO ME IMPORTA QUE ME DIGAN SI, SI... A MENOS QUE YO NOTE QUE ESTAN PASANDO DE MI DESCARADAMENTE (GRRR)
    ADORO SATC!! Y VEO MIL PELICULAS ROMANTICAS!!! PERO RECONOZCO QUE TAMBIÉN ME CHIFLA EL CINE INTELECTUALOIDE Y LEERME MI BUEN TOSTON DE LIBRO TRANQUILA EN LA CAMA CON EL RONRONEO DEL GATO :p
    BSS

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  6. ANALÚ: toda la razón con tu último punto, solo espero que no te afecte demasiado, hay que dejarlo pasar :-)

    MURASAKI: yo puedo aguantar el tumulto pero no me gusta aguantarlo.

    WILLIAM: puede ser una conversación superflua, pero no veo la relación con la intolerancia porque es personal y no afecta a terceros.

    La guerra la odio, como odio el racismo, como odio las noticias amarillistas, como odio la hipocresía y las traiciones, como también odio que me juzguen por un post y sin conocerme; pero creo que tengo el derecho de no ser "seria" siempre. Si mi blog es superficial... eso le queda apreciarlo a usted, yo no creo que el único fin de un blog sea ser "profundo", hay otros espacios donde lo soy.

    No me molesta el comentario, solo me inquieta la ligereza con que se ha hecho una idea mía, sin haber leído los post de los dos años anteriores y sin haberme visto jamás la cara. Eso sí me parece intolerante.

    FERNANDO: exacto, hay libros exitosos hasta decir basta sin motivo alguno, y otros que se venden como churros porque cada letra es un tesoro.

    CELESTINA: yo tengo que aprender a aceptar el sí sí como lo que es, no exagerar su resonancia ni ofenderme... ¡ya aprenderé!

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  7. ahora ya entiendo tu enfado del post siguiente... todo encaja.
    pasando ok? pasando!

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  8. CELES: tengo que hacer un curso de pasotismo I, intensivo mejor! ;-)

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