Ayer agregué un elemento a mi lista personal de “lo mejor de España”, ahí va:
4. Los calçots: son una especie de cebollino, se hace a la brasa y se come con una salsa romescu buenísima. Lo mejor, aparte de están de morir, es que es un festín de ensuciarse las manos: lo normal es llevar delantal.
3. Saludarse de dos besos: en Costa Rica (y creo que todo Latinoamérica) nos damos uno, esto de doblar el saludo me parece bonito, es más cariñoso. Claro, al principio fue un dolor de cabeza y una continua sesión de golpes y “perdón” porque nunca lo recordaba… no sé cómo no terminé besando gente en la boca entre tanta confusión.
2. San Juan: ni siquiera me acuerdo cuándo es, creo que en junio, pero se reúne la gente en la playa con sus amigos, a tomar vino, conversar y ver fogatas y hogueras. Algunos valientes hasta saltan encima de ellas para la buena suerte, otros (como yo el año pasado) quemamos una lista de “pegas” que no queremos seguir teniendo y se piden deseos. Por cierto que uno de los dos que pedí se cumplió.
1. Sant Jordi: el día del libro en Barcelona es maravilloso. Según la tradición a las mujeres se les regalan rosas y a los hombres libros; menos mal que al menos en mi caso semejante fallo está desterrado, así que recibí tres libros: El juego de Ender, Sexo en Nueva York y Las intermitencias de la muerte.


Sobre este último… Sant Jordi fue ayer y estaba
José Saramago (entre otros escritores en distintas librerías) en La Casa del Libro firmando copias, así que hicimos fila una hora y media, pasamos 4 personas antes de la última y logramos la dedicatoria. Además de inteligente y buen escritor, este señor es un dulce. Estuvo en Costa Rica hace casi un año para recibir un Doctorado Honoris Causae en la Universidad Nacional, por supuesto que ayer cuando me preguntó de dónde era y le dije, hizo referencia a esto y que "muy bonito mi país".
Yo parecía chiquita con juguete nuevo, con el libro bien abrazado, pero guardé la compostura, sobre todo porque detrás de nosotros estaba un brasileiro simpatiquísimo que salió temblando –literalmente- y no se podía creer que le había dado la mano a Saramago. Ya con él bastaba, lo dejé ser más fan que yo aunque estuve a punto de llevarme 5 libros más para que me los firmara…
Además de lo genial de la celebración, me emocionó mucho ver tanta gente en la calle en semejante locura… sin Britney ni JLo cerca, todo a punta de literatura aunque sea una vez el año. Genial.
Fotografías: “Toni”, una chica que se ofreció a sacarnos fotos a 4 desconocidos, luego anotó el email de todos y hoy las envió… ¡queda gente muy buena en el mundo!