Viernes. Salgo para Madrid. Llego con cierta dificultad a casa de mi amiga, de hecho su marido me tuvo que ir a buscar al andén en Atocha…Como y a dormir.
Sábado. Me levanto, conozco finalmente a su hija, tras un año de vida. En diez minutos tenemos una buena relación. Por la tarde me toca asistir a una comida-fiesta familiar en casa de mi amiga. Me zafo cerca de las siete y me voy a ver a Murasaki y nuestro amigo Jeff, que nos lleva a una cafetería a hablar mientras son las 9 p.m.
A las 9 y poco nos plantamos en Plaza España. Unos minutos después aparece una cara reconocible. Masmi se une a la comitiva y al ratito aparece Fanma con Marisa y el adorable Minimaki.
Tras un breve análisis del estado de la cuestión, entramos a un restaurante chino (creo que se llama Jin Jin) y pedimos. La comida resultó buenísima, la sobremesa y la compañía tanto más. Fuimos al Parque del Oriente (creo, para los nombres soy terrible), música de bailes de salón y parejillas bailando. Luego… mjmmm… ¿Las Vistillas?, donde Minimaki finalmente se rindió, pobre, y Masmi, Murasaki, Jeff y yo volvimos andando a casa.
Domingo. A pesar de haberme metido en la cama tarde, decido poner el despertador y hacer vida social con mi amiga y la bebé. A las nueve estoy duchada y lista. Logramos salir a pasear tras varios intentos más o menos a las doce. La nena es un encanto.
A las cuatro menos cuarto, muerta de sueño (y tras descubrir que llevo todo el fin de semana “despertándome” con café descafeinado) salgo de casa. Al lado del oso en Sol me encuentro con la siguiente víctima de mi fin de semana bloguero. Una loca local nos aborda, entre otras cosas pregunta si yo soy su sobrina y Cvalda su hermana. Nos alejamos unos pasos y Cvalda ve a Superflicka rondando por ahí. (Para detalles, este post lo explica todo). La Superflicka nos lleva a un café en Malasaña y luego a otro, lleno de juegos de mesa, donde nos muestra cómo se gana al Scrabble-Intellect por bastantes puntos mientras te tomas un zumo de manzana y apio.
Nos vamos las tres a saludar a Murasaki que anda por ahí con Jeff. Luego nos despedimos, nosotros tres caemos en la tentación de la típica actividad de turista en Madrid: churros con chocolate. Luego, andando a casa.
A las diez recojo mi maleta, me despido de mi amiga y me voy a casa de Jeff. Mal de risa asegurado por un japonés que pela bananos con sus nalgas (tema en algún momento del sábado… ¡es real! aunque NO es nada agradable), luego por reconocernos estúpidas Murasaki y yo (yo la primera, lo acepto) y tener la genial idea de viajar en avión. Las dos nos estábamos quedando cerquísima de Atocha, donde llega el AVE. Plop. La cosa es que a las 12:30 medianoche nos subimos en el metro, a la 1:30 am estamos en Barajas y –siesta en el suelo incluida- cogemos el avión a las 6:15 am. SEIS Y QUINCE A.M.
A las 7:30 am decido que yo ya no estoy para estos trotes y me vengo a casa a dormir. Me escapé todo el día del Institut, porque yo lo valgo.
1. tener niños es complicado pero hay quienes lo manejan de forma muy inteligente.
2. hay que ir con cuidado cuando uno lo pasa bien, porque suele olvidarse de sacar una foto que haga constar el momento. Menos mal que el domingo sí nos acordamos.
3. los bloggers que leo (y que ahora conozco) son geniales, me alegro de haberlos conocido pero mucho mucho. Masmi, además, tuvo la paciencia de acompañar a Jeff y Murasaki hasta el portal del piso de mi amiga, porque yo no me enteraba.
4. Madriz é mú grande. Me sobrepasa un poco, el gentío, las calles a reventar, la ciudad que se extiende más y más y más... la estaciones de metro con 8 minutos entre una y otra. Me fascina, pero me sobrepasa.
5. Superflicka es increíble. Además de ser un dulce, es muy graciosa: tiene un ingenio estupendo para frases célebres. Cvalda y yo probamos la experiencia de dar saltos imitando a una chica poppie-modernilla. La recomiendo, jejejeje. Podría haber pasado otras cuatro horas hablando, estoy segura.
6. Sí, es verdad, no hay duda y desde ahora será mi misión para los viajes: siempre es mejor el tren.
7. A la Celes le toca venir a Barcelona :-)
Sábado. Me levanto, conozco finalmente a su hija, tras un año de vida. En diez minutos tenemos una buena relación. Por la tarde me toca asistir a una comida-fiesta familiar en casa de mi amiga. Me zafo cerca de las siete y me voy a ver a Murasaki y nuestro amigo Jeff, que nos lleva a una cafetería a hablar mientras son las 9 p.m.
A las 9 y poco nos plantamos en Plaza España. Unos minutos después aparece una cara reconocible. Masmi se une a la comitiva y al ratito aparece Fanma con Marisa y el adorable Minimaki.
Tras un breve análisis del estado de la cuestión, entramos a un restaurante chino (creo que se llama Jin Jin) y pedimos. La comida resultó buenísima, la sobremesa y la compañía tanto más. Fuimos al Parque del Oriente (creo, para los nombres soy terrible), música de bailes de salón y parejillas bailando. Luego… mjmmm… ¿Las Vistillas?, donde Minimaki finalmente se rindió, pobre, y Masmi, Murasaki, Jeff y yo volvimos andando a casa.
Domingo. A pesar de haberme metido en la cama tarde, decido poner el despertador y hacer vida social con mi amiga y la bebé. A las nueve estoy duchada y lista. Logramos salir a pasear tras varios intentos más o menos a las doce. La nena es un encanto.
A las cuatro menos cuarto, muerta de sueño (y tras descubrir que llevo todo el fin de semana “despertándome” con café descafeinado) salgo de casa. Al lado del oso en Sol me encuentro con la siguiente víctima de mi fin de semana bloguero. Una loca local nos aborda, entre otras cosas pregunta si yo soy su sobrina y Cvalda su hermana. Nos alejamos unos pasos y Cvalda ve a Superflicka rondando por ahí. (Para detalles, este post lo explica todo). La Superflicka nos lleva a un café en Malasaña y luego a otro, lleno de juegos de mesa, donde nos muestra cómo se gana al Scrabble-Intellect por bastantes puntos mientras te tomas un zumo de manzana y apio.
Nos vamos las tres a saludar a Murasaki que anda por ahí con Jeff. Luego nos despedimos, nosotros tres caemos en la tentación de la típica actividad de turista en Madrid: churros con chocolate. Luego, andando a casa.
A las diez recojo mi maleta, me despido de mi amiga y me voy a casa de Jeff. Mal de risa asegurado por un japonés que pela bananos con sus nalgas (tema en algún momento del sábado… ¡es real! aunque NO es nada agradable), luego por reconocernos estúpidas Murasaki y yo (yo la primera, lo acepto) y tener la genial idea de viajar en avión. Las dos nos estábamos quedando cerquísima de Atocha, donde llega el AVE. Plop. La cosa es que a las 12:30 medianoche nos subimos en el metro, a la 1:30 am estamos en Barajas y –siesta en el suelo incluida- cogemos el avión a las 6:15 am. SEIS Y QUINCE A.M.
A las 7:30 am decido que yo ya no estoy para estos trotes y me vengo a casa a dormir. Me escapé todo el día del Institut, porque yo lo valgo.
Conclusiones:
1. tener niños es complicado pero hay quienes lo manejan de forma muy inteligente.
2. hay que ir con cuidado cuando uno lo pasa bien, porque suele olvidarse de sacar una foto que haga constar el momento. Menos mal que el domingo sí nos acordamos.
3. los bloggers que leo (y que ahora conozco) son geniales, me alegro de haberlos conocido pero mucho mucho. Masmi, además, tuvo la paciencia de acompañar a Jeff y Murasaki hasta el portal del piso de mi amiga, porque yo no me enteraba.
4. Madriz é mú grande. Me sobrepasa un poco, el gentío, las calles a reventar, la ciudad que se extiende más y más y más... la estaciones de metro con 8 minutos entre una y otra. Me fascina, pero me sobrepasa.
5. Superflicka es increíble. Además de ser un dulce, es muy graciosa: tiene un ingenio estupendo para frases célebres. Cvalda y yo probamos la experiencia de dar saltos imitando a una chica poppie-modernilla. La recomiendo, jejejeje. Podría haber pasado otras cuatro horas hablando, estoy segura.
6. Sí, es verdad, no hay duda y desde ahora será mi misión para los viajes: siempre es mejor el tren.
7. A la Celes le toca venir a Barcelona :-)