
Yo quería tener 3 mil hijos e hijas, lo dije una vez como con 10 años. Cuando me explicaron la imposibilidad de tiempo, bajé a 300. Luego hice una tercera concesión por la explicación fisiológica y dije “10”. Ahora digo “2 ó 3”. Y algún día, ¿quién tiene prisa?
Me parece hermoso tenerlos, no por eso de sentirme mujer, que con respeto no estoy segura de que sea lo que lo defina, al menos yo me siento lo que soy todos los días y sin hijos; sino porque me gusta la idea de formar personas y de tener algo que sale de vos y que crece luego independiente. Y luego mis ideas románticas sobre el asunto que no voy a detallar…
Mi madre es una mujer joven, quiero decir, para tener dos hijas de casi 30 años. Tiene 50 años, ya se pensionó aunque sigue trabajando. Es divertida y cariñosa, lo cual contrasta con su cara de seria y su trato tan “correcto” con la gente. Pero con los chiquillos se derrite, y con las chiquillas, claro. Ahora tiene ganas de ser abuela… bueno, digo ahora como podría decir hace rato.
La última vez que tocó el tema fue hace unos días. Me escribe y me cuenta que mi primo A, el hermano mayor de mi prima M
(la que nos dice que mi hermana y yo escuchamos música para viejitos) va a ser papá. Ella está feliz, claro, de tener más sobrinos, aunque seamos tantos
(nótese que rondamos el medio centenar); pero también le entra el gusanito de que sus hijas -injustamente- no se ponen en la tarea de hacerla abuela, porque mi primo es tres años menor que yo y seis menor que mi hermana.
Entonces pienso primero si hay un chip en las madres que se les dispara después de cierta edad, que las tortura si no dicen “mi nieto”, “mi nieta”; si se aprende a querer hijos y nietos o se siente, si realmente la maternidad es una opción o sigue siendo una imposición. Y claro, no me olvido del reloj que hace tic tic en el útero y del doctor aquel que dijo que es mejor tener -al menos el primero- antes de los 30.
Luego le prendo una velita a santa paciencia por mí y por mi madre, por ella para que recuerde que mi hermana y yo fuimos formadas pensando en mil cosas más “antes de…” y por mí para terminar de entender que tener padres medio pensionados es lo que tiene…
Ps. Julia Ardón (fotógrafa de CR) tiene una galería hermosa de mujeres esperando bebés, que la pueden ver en este link haciendo click AQUÍ
Imagen: Colección McMillan