
Odio dormir mal. Sí, ya sé, ¿quién no? Pero hay afortunados que más o menos lo manejan. Como cualquier ser humano, la sustracción de horas me provoca desastres varios. Además de que amanezco con la misma sensación que si me hubiera tomado dos botellas de vino sola, paso el día con un humor de perros.
Lo peor es que soy de ocho. Sí, de ocho horas, menos de eso ya vamos mal. Menos de seis no entro en la categoría de ser humano. Menos de cuatro ¡aléjense de mí!
En Semana Santa dormí lo mío, pero bastó que se aproximara la semana de rutina para empezar otra vez con el rollo.
Doy vueltas, me estorba todo, tengo calor, quiero hacer pipí, me pica la cara, tengo frío, la almohada se me escurre, sueño mucho, la almohada se me apelota, ay qué frío, no tengo sueño, quiero leer, me duele la cabeza, oigo ronquidos, tapones nuevos, tengo calor, me comería una vaca entera, doy vueltas, mejor me levanto… no, que me despierto más, pateo al pobre prójimo de al lado, le quito la manta, me pica la espalda, quiero hacer pipí otra vez, medio me duermo, ahora ronco yo, me despierto con mis ronquidos, ¡pero si yo nunca ronco!, ay qué cansancio, doy más vueltas, maldita almohada y me duele el cuello.
Me ha dado por despertarme a las 5 am- 6.
Una madrugada quiero hacer pipí.
Otra tengo ataque de tos.
Otra tengo sed.
Otra tengo una seguida de estornudos.
Otra me da un pequeño rayito de sol en la cara. Primavera.
Aghhhhhhh… que quiero dormirrrrrrrrrrrrr.
Lo peor es que soy de ocho. Sí, de ocho horas, menos de eso ya vamos mal. Menos de seis no entro en la categoría de ser humano. Menos de cuatro ¡aléjense de mí!
En Semana Santa dormí lo mío, pero bastó que se aproximara la semana de rutina para empezar otra vez con el rollo.
Doy vueltas, me estorba todo, tengo calor, quiero hacer pipí, me pica la cara, tengo frío, la almohada se me escurre, sueño mucho, la almohada se me apelota, ay qué frío, no tengo sueño, quiero leer, me duele la cabeza, oigo ronquidos, tapones nuevos, tengo calor, me comería una vaca entera, doy vueltas, mejor me levanto… no, que me despierto más, pateo al pobre prójimo de al lado, le quito la manta, me pica la espalda, quiero hacer pipí otra vez, medio me duermo, ahora ronco yo, me despierto con mis ronquidos, ¡pero si yo nunca ronco!, ay qué cansancio, doy más vueltas, maldita almohada y me duele el cuello.
Me ha dado por despertarme a las 5 am- 6.
Una madrugada quiero hacer pipí.
Otra tengo ataque de tos.
Otra tengo sed.
Otra tengo una seguida de estornudos.
Otra me da un pequeño rayito de sol en la cara. Primavera.
Aghhhhhhh… que quiero dormirrrrrrrrrrrrr.