sábado, diciembre 01, 2007

...

A las tres de la tarde sonó el timbre de casa, yo estaba en la terraza. Fernan me grita desde el pasillo del frente que llame a la ambulancia. Cuando me acerco a la puerta veo al viejito del frente tirado en el suelo de la entrada de su casa. Su esposa gimiendo de un lado para otro, dice que iba a salir, abrió la puerta y cayó al suelo.

Llamo, demasiado nerviosa, no logro comunicarme con el número de emergencias. Toco el timbre de otros vecinos porque noto que no podré ponerme en tesitura traquila, mientras veo a Fernando intentar encontrarle el pulso al señor, me quito los zapatos y paso por encima de él a calmar a la señora. Finalmente logramos llamar a la ambulancia (las vecinas, yo no puedo, soy un saco de nervios bien disimulados pero inutilizantes).

Cuando salgo de casa de la señora lo observo. Tiene los ojos abiertos, la boca abierta y empieza a ponerse… no sé… azul, lila, qué sé yo. Me lo temo sin querer pensarlo en serio, pero no tiene pinta de estar inconsciente (los desmayados como mi única referencia, suelen cerrar los ojos y estar más bien flácidos en su expresión). Me lo temo y padezco los gimoteos de la señora que dice “está helado, ay Dios mío, está helado” mientras le acaricia la mano y el brazo. Un par de minutos después alguien dice que ha movido los dedos un poco. Ahuyento mi hipótesis y me aferro a esa, acaba de mover los dedos.

Cuando la ambulancia llega (los 8 minutos más largos de mi vida) una chica llena de paz le habla, le dice “hola guapo”
mientras le corta la ropa y su compañero le hace masaje sobre el corazón, uno, dos, tres, cuatro, oxígeno; uno, dos, tres, cuatro, oxígeno. La miro con cuidado y noto que ella –con sólo una revisión ocular –sabe que hay poco que hacer.

Llegaron a ser seis, un técnico, la enfermera y el enfermero y tres doctores que llegaron después. También llegó la hija del señor, que se deshizo en las gradas y el nieto, uno de ellos, intentando mantener el tipo. Yo, junto con Fernan, en el canto de la puerta sin saber qué hacer. La señora, ahora muy tranquila, cuenta mil veces lo que pasó antes de que se cayera el señor, nos da la gracias, repite la historia. Unos siete minutos después el jefe de los médicos explica que podrían seguir tres horas intentándolo, pero que ese era un corazón que ya había decidido no latir más.

He hablado tantas veces de la muerte, a veces digo que lloramos por egoísmo, o por imaginarnos la vida sin esa persona. Pero no. Hoy tengo otra hipótesis… es la impresión tan bestial de que hay un cuerpo hueco al frente. Es la primera vez que veo alguien muerto, así, en el momento mismo de morirse. Ese mismo señor que todas las noches oía tosiendo y quejándose con un tímido “ay”.

Y la imagen que intento obviar, del momento en que esa boca abierta y esos ojos vacíos sean unos amados. Lloré, me calmé, pero estoy desolada, tengo miedo. Mucho. Ante lo inevitable, el deceso jurado e imposible de eludir. Desolada y aterrorizada. No quiero no quiero no quiero no quiero que me pase a mí, y no hay nada que pueda hacer para evitarlo. Desolada y con miedo, pensando en el día que me toque cerrarle los ojos a alguien que amo. Desolada. Asustada. Talvez más lo segundo que lo primero. Tan natural... y tan impactante.

22 comentarios:

  1. La muerte nos da miedo por que no entendemos el gran misterio que encierra. Y creo que si lo entendieramos, sabriamos que es más que un cuerpo inerte que quedo cercano a nosotros y que procesos biologicos complejos...La muerte creo que es más que eso, es una paso, es el final de una busqueda, es un nuevo inicio. Creo que la vida será tan larga como nosotros queramos hacerla, y hay que disfrutar lo que en este momento tenemos y que es precisamente la vida. Yo he visto morir muchas personas, y no soy medico, pero no he sentido más paz que en esos momentos donde parece que una vida se cierra, cuando en realidad se está plenificando...Y como seres humanos, si buscamos siempre la plenitud, la muerte no debe ser un momento traumatico, debe ser un momento, que en medio del dolor, se nos enseña que ese es el camino de todos. Es doloroso perder a alguien, pero no debemos ser egoistas y dejar que Dios actúe y que su justicia permanezca, porque aun sin entenderla del todo, creo que la muerte es, junto con la creación entera, la señal de que Dios permanece a nuestro lado.

    Excelente post Denise

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  2. ayyy
    qué experiencia tan profunda y dura.
    un besito

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  3. como bien dices la muerte deja tras si un montón de materi aorgánica.....hueca. Es así de bestia.

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  4. o_o

    Qué experiencia más fuerte. Es lógico que estés tan impactada.

    Quisiera decir tantas cosas, que se me atropellan en el cerebro.

    Mejor guardo silencio y te mando un abrazote grande, grande...

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  5. Cuando te llegue a suceder estarás preparada para eso. Todo ocurre cuando tiene que ocurrir, ni antes ni después.

    Te aseguro que puede ser un momento gozoso y de mucha luz. Puede ser bonito. Puede celebrarse cuando ha habido mucho Amor.

    Te recomiendo leer "La Rueda de la Vida" de Elisabeth Kubler Ross. Ella fue la primera médica que estudió la muerte y los moribundos...pudo compartir aquello del túnel, la luz...muchas cosas...eso fue hace mucho. Primero, como toda gente arriesgada la tildaron de loca...luego le han ido dando la razón. Murió hace poco, una mañana soleada, y en paz. Me lo contó personalmente su secretario. Otra historia. Pero hermosa.

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  6. Vaya,Denise.Siento la experiencia que has tenido.Recuerdo mi primera experiencia con la muerte.Trabajo en sanidad y llamaron al timbre del paciente.Su esposa gritaba por el pasillo.Su marido acababa de comer y se desplomó.Mi compañero entró y lo tumbó en el suelo,el boca a boca mientras otro traía el desfibrilador y venían los médicos.Todo ello en dos minutos.Yo apoyada en la pared de la habitación.Sabía que estaba muerto porque mi compañero me lo decía con los ojos.De repente,el tiempo se paró,no escuchaba nada.Yo debía sacar a su esposa de allí para que todos trabajaran.Estaba yo petrificada.Mi compañero me sacó y ya reaccioné.Imagínate a mis 19 años y una semana trabajando...Y ya pasé a U.C.I. a trabajar.Un lugar horrible.Pero me dí cuenta que servía.Alguien debe hacerlo.Pero Denise,yo prefiero morir así de pronto y no sufrir ni hacer sufrir a nadie.Un abrazo de corazón y que Fernando te dé achuchones.

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  7. Superflicka12:33 p. m.

    Viví el fallecimiento de mi abuelo y me esentí igual que tú. Nos da miedo igual que nos asusta todo lo incognoscible. Pero nena, no dejes que eso pueda contigo. Ahora que sabes cómo se siente, te sentirás más fuerte la siguiente vez :)

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  8. Siento que hayas tenido que pasar por esta experiencia traumatica... uff! las lecciones de la vida algunas veces son un poco mas fuertes y nos dejan temblando. La primera vez que estuve al lado de la visita de la muerte [separada por unos 60 centimetros], me recorrio un escalofrio por todo el cuerpo. Pero lo que mas me impresiono es que cuando se fue el alma, espiritu, energia, o lo que sea, no somos absolutamente nada. Somos Espiritu primero y mas importante, y seguimos viviendo; donde? esa parte no la se.
    Te deseo Paz y Tranquilidad ;o)

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  9. Yo adoraba a mi abuelita y estuve con ella, ya muerta, un gran rato, mientras llegaban de la funeraria por su cuerpo, le acariciaba la cabeza, las manos, finalmente la besé en la frente y me concentré para dejarla ir... Fue hace varios años y creo que todavía no la dejo ir del todo, pero ahora le tengo menos miedo a la muerte, a la mía, quiero decir, porque la muerte de los seres queridos siempre da miedo. Obviamente cuando uno muere los que sufren son los otros, no uno mismo. Eso, en parte, es lo difícil de querer: saber que el otro puede morir. En fin, un tema infinito.

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  10. Denise, me tocaste... lloré con tu post... demasiado humano.
    Me paso lo mismo que pez en seco. Cuando llegue al hospital a ver a mi abuelo ya había muerto... estaba en la cama y se veía tan diferente. Lo acaricié, lo besé en la frente. Luego me tocó vestirlo, mamá artesana y yo, como hija mayor y nieto mayor nos tocó vestirlo. Lo que sucedió en el entierro fue algo muy fuerte pero no viene al caso.
    Te mando un abrazo super grande y aprovecha los momentos que tienes con los que amas porque valen mucha.

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  11. Como tu misma lo dices no duele cuando una se va sino cuando tienes que despedirte de un ser querido, eso es lo más triste...

    Yo creo que más allá de esta vida hay un mundo mejor, eso es lo que me reconforta para no pensar en la tragedia que pueda significar la muerte...

    Saludos y feliz comienzo de semana!!

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  12. A mi ese tema de la muerte me toca mucho en lo personal, dos personas queridas muertas el mismo día fue como una cachetada de realidad muy fuerte...no se que decirte, realmente las reacciones que se generan y las sensaciones que a uno le dejan esas experiencias sólo uno las comprende plenamente. La muerte es un misterio, algo que talvez uno llegue a entender o a asimilar de forma más calmada, algo de lo que se puede hablar en abstracto pero que puede ser otra cosa cuando se vive en persona. Un abrazo...

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  13. Mi más sincero pésame para su mujer. Siento que hayas tenido que presenciar algo así, es una experiencia dura.

    Imagino que todos tenemos miedo a morir y convertirnos en un suspiro en ese bloque sin alma pero no queda más remedio que aceptar lo que ha de venir, porque esta vida sólo parece tener sentido y valor cuando se la compara con la muerte. Y ésta es una meta a la que, antes o después, todos hemos de llegar.
    Lo siento mucho.

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  14. Yo siempre que he visto un muerto me he impresionado mucho, será por eso que agradezco que papi se muriera cuando yo no entendía eso, la impresión en otro momento hubiese sido muy dura.

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  15. Había escrito un comentario larguísimo para cada quien y esta m... se lo tragó. Así que resumo... gracias por las palabras, ando un poco paranoica pero ya se me pasará. Besicos!

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  16. Vea qué belleza... Mientras leía sobre la muerte empezó a temblar... Pero de todas maneras... no me moví, creo que es mejor estar aquí que salir huyendo...

    hasta el momento, se han muerto seres queridos... pero no AMADOS, por eso no sé muy bien qué se sentirá. Lloré cuando mi madrina se murió... Fue triste ver cómo estaba ahí, frente a mí, sin estar ahí en realidad...

    Por cierto... a veces si le das "ver código fuente" aparece lo que habías escrito antes :D :D :D

    *hrsxz*

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  17. Yo en lo particular no he tenido la experiencia de ver la muerte de un ser querido, pero confieso que no se que reaccion tendria.

    Espero yo que Dios me de la suficiente fuerza y serenidad para asimilar eso.

    Saludos

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  18. UAS: tomaré el tip en cuenta oara las próximas veces...

    HEIDY: yo espero lo mismo :-)

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  19. Oye, que fuerte no?! Espero ya estes mas tranquila de la impresión, pero debemos naturalizarnos con la muerte, es un destino ineludible, aunque igual como tu, me niego y revelo ante la posibilidad de que sea alguién amado.

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  20. Disfruta de la vida. No temas a la muerte.Llegará cuando tenga que llegar y punto. Reconozco que la primera vez que una contempla la muerte impresiona. Ahora está, ahora no está. Es como una botella vacia impòsible de rellenar. Insisto, no pienses en ello, es un paso mas de la vida.

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  21. Alejandra2:54 p. m.

    Pensando en tu historia espero que la muerte reciba a mis seres queridos sin tanto ruido alrededor. Por lo demás, le tengo miedo a la muerte con dolor y a la de los que quiero en esas mismas condiciones.

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