
Amo cocinar. Me relaja, me pone de buen humor… debe ser herencia o aprendizaje porque mi madre es así.
Aprendí tarde, lo reconozco, y por necesidad. Hasta los 16 años no sabía hacerme ni un huevo frito. Mi madre es genial cocinera, así que tenía maestra; pero no le gusta que nadie meta mano en sus cacerolas, así que tenía limitaciones.
En una casa donde normalmente se comía carne, a mí un día se me ocurrió hacerme vegetariana. Y claro, comer ensalada nada más, o verduritas hervidas… no. Empecé comprándome un libro de cocina vegetariana buenísimo, entre recetas y copiando platos de un restaurante, mejoré mucho.
Cuando me vine a España me enfrenté con el segundo reto, porque aunque yo cocinaba, la verdad que en mi casa me ayudaban a hacerme cosas. Aquí, nanay de china, era yo y mi olla solas contra el mundo.
Pronto me di cuenta de que sabía menos de lo que creía.
Abandoné el vegetarianismo. Primero por ser práctica, es más fácil hacerse un pollo a la plancha y unas verduras que hacer un plato interesante sólo con verduras. Al menos es más rápido. Segundo, porque cometí el error de probar el jamón serrano. Tercero, porque pronto después me vine a Barcelona y el Fernan disfruta comiendo carne.
Así, si él iba a cocinar, mi limitación de ya-no-soy-vegetariana-pero-solo-como-pollo (aparte de pescado, que ya lo comía) resultaba complicado. De hecho creo que no llegué a decirle nunca que no comía carne roja, me la comía y
ya.
Y la última fase ha sido la de sobrevivir los dos, sin aburrirnos. También ayudó el año y medio que estuve de ama de casa, sin hacer nada más (no, en ese tiempo TAMPOCO planchaba, jeje). Como Fernan venía a comer al mediodía, yo procuraba entretenerme y divertirme inventando platos o probando nuevas recetas.
Mis webs favoritas de recetas son EPICURIOUS y ALLRECIPES. Sobre todo la primera, de ahí son las fotos de un sabroso curry de pollo y el cheesecake :-P
Mjm… creo que el tema me sale del alma, se supone que estoy intentando comer menos.
Aprendí tarde, lo reconozco, y por necesidad. Hasta los 16 años no sabía hacerme ni un huevo frito. Mi madre es genial cocinera, así que tenía maestra; pero no le gusta que nadie meta mano en sus cacerolas, así que tenía limitaciones.
En una casa donde normalmente se comía carne, a mí un día se me ocurrió hacerme vegetariana. Y claro, comer ensalada nada más, o verduritas hervidas… no. Empecé comprándome un libro de cocina vegetariana buenísimo, entre recetas y copiando platos de un restaurante, mejoré mucho.
Cuando me vine a España me enfrenté con el segundo reto, porque aunque yo cocinaba, la verdad que en mi casa me ayudaban a hacerme cosas. Aquí, nanay de china, era yo y mi olla solas contra el mundo.
Pronto me di cuenta de que sabía menos de lo que creía.
Abandoné el vegetarianismo. Primero por ser práctica, es más fácil hacerse un pollo a la plancha y unas verduras que hacer un plato interesante sólo con verduras. Al menos es más rápido. Segundo, porque cometí el error de probar el jamón serrano. Tercero, porque pronto después me vine a Barcelona y el Fernan disfruta comiendo carne.
Así, si él iba a cocinar, mi limitación de ya-no-soy-vegetariana-pero-solo-como-pollo (aparte de pescado, que ya lo comía) resultaba complicado. De hecho creo que no llegué a decirle nunca que no comía carne roja, me la comía y

Y la última fase ha sido la de sobrevivir los dos, sin aburrirnos. También ayudó el año y medio que estuve de ama de casa, sin hacer nada más (no, en ese tiempo TAMPOCO planchaba, jeje). Como Fernan venía a comer al mediodía, yo procuraba entretenerme y divertirme inventando platos o probando nuevas recetas.
Mis webs favoritas de recetas son EPICURIOUS y ALLRECIPES. Sobre todo la primera, de ahí son las fotos de un sabroso curry de pollo y el cheesecake :-P
Mjm… creo que el tema me sale del alma, se supone que estoy intentando comer menos.