Vecinos curiosos por todo lado.
En este caso, la chica de arriba... se pelea a gritos con el novio/esposo/lo que sea, para después reconciliarse frenéticamente. Es, al menos, gracioso escucharla diciendo cosas como "a tomar por c... tú y tus tonterías" y unas horas después ver el asunto desde otro arista gracias a sus gemiditos y palabras cariñosas. Lo que no sabe, o le da igual, es que su habitación da al patio común y se le oye como si estuviera en el salón del piso.
Ja.
Más de uno seguro que canceló el canal de culebrones y el porno... ¡si es que tenemos uno casero!
La portera es otro personaje. Aún no la he visto cotilleando ni nada de eso, pero cada mañana que bajo con la bici me vigila disimuladamente. Nótese que el dueño nos dio "permiso" de subir la bici pero en el contrato dice que está prohibido, así que la señora de que la que ni siquiera sé el nombre me mira, muy seria, mientras barre el portal. Cuando estoy a su altura y digo "buenos días" me contesta sin sonreír. Tampoco hace mala cara, directamente, pero es de estas personas secas y sin brillo.
Por lo demás, me encanta que la petit terraza dé a un patio de estos enormes donde se ven las partes traseras de las casas de toda la manzana. Aparte de los 18 gatitos que vienen si les haces pst pst y te miran con gatuno amor si les tiras comida, a veces en la noche me siento como una espía de la vida privada ajena, es que pienso que esa silueta que apaga la luz va en pijama directo a la cama, como si nadie la mirara.
En este caso, la chica de arriba... se pelea a gritos con el novio/esposo/lo que sea, para después reconciliarse frenéticamente. Es, al menos, gracioso escucharla diciendo cosas como "a tomar por c... tú y tus tonterías" y unas horas después ver el asunto desde otro arista gracias a sus gemiditos y palabras cariñosas. Lo que no sabe, o le da igual, es que su habitación da al patio común y se le oye como si estuviera en el salón del piso.
Ja.
Más de uno seguro que canceló el canal de culebrones y el porno... ¡si es que tenemos uno casero!
La portera es otro personaje. Aún no la he visto cotilleando ni nada de eso, pero cada mañana que bajo con la bici me vigila disimuladamente. Nótese que el dueño nos dio "permiso" de subir la bici pero en el contrato dice que está prohibido, así que la señora de que la que ni siquiera sé el nombre me mira, muy seria, mientras barre el portal. Cuando estoy a su altura y digo "buenos días" me contesta sin sonreír. Tampoco hace mala cara, directamente, pero es de estas personas secas y sin brillo.
Por lo demás, me encanta que la petit terraza dé a un patio de estos enormes donde se ven las partes traseras de las casas de toda la manzana. Aparte de los 18 gatitos que vienen si les haces pst pst y te miran con gatuno amor si les tiras comida, a veces en la noche me siento como una espía de la vida privada ajena, es que pienso que esa silueta que apaga la luz va en pijama directo a la cama, como si nadie la mirara.