ps. una última cosa... si usted es de las personas curiosas y se va al archivo a husmear, genial. Se encontrará mis opiniones sobre libros que he leído en los últimos años y, un poco más atrás, los archivos de mi blog anterior "Pluma en la tempestad". Si ahí se encuentra historias sobre usted o referencias a cosas que hicimos junt@s, disfrútelo. Si no consigue disfrutarlo y no quiere ser parte del archivo o estar con su nombre/cara en un blog, puedo entenderlo... pero dígalo, mejor que me lo cuente y no que incube y encone un rencorcillo inútil. Sólo basta que me envíe un mail a d.duncan.v@gmail.com con la fecha y el título del post en cuestión y yo lo borraré/cambiaré. Todo muy decente y amable...no hace falta alterarse porque ya es pasado ;)
jueves, diciembre 01, 2011
I'm back, como Terminator
ps. una última cosa... si usted es de las personas curiosas y se va al archivo a husmear, genial. Se encontrará mis opiniones sobre libros que he leído en los últimos años y, un poco más atrás, los archivos de mi blog anterior "Pluma en la tempestad". Si ahí se encuentra historias sobre usted o referencias a cosas que hicimos junt@s, disfrútelo. Si no consigue disfrutarlo y no quiere ser parte del archivo o estar con su nombre/cara en un blog, puedo entenderlo... pero dígalo, mejor que me lo cuente y no que incube y encone un rencorcillo inútil. Sólo basta que me envíe un mail a d.duncan.v@gmail.com con la fecha y el título del post en cuestión y yo lo borraré/cambiaré. Todo muy decente y amable...no hace falta alterarse porque ya es pasado ;)
martes, octubre 18, 2011
Cuando Dios era un conejo, de Sarah Winman

lunes, octubre 17, 2011
Lágrimas en la lluvia, de Rosa Montero
Lo que digo yo:
Me es muy difícil hablar de esta novela por dos motivos... el primero es que había leído "Bella y oscura" y "Te trataré como a una reina" de Rosa Montero... y Lágrimas en la lluvia no tiene nada que ver con estas dos. El segundo es que desde hace unos años digo que no me gusta la ciencia ficción... y Lágrimas en la lluvia es ciencia ficción pura y dura.
Entonces vamos por partes. El que no se parezca a las otras novelas suyas que leí no es bueno ni malo. Es un dato objetivo. El que yo diga que no me gusta la ciencia ficción es mentira. Ja. No me gusta cierto tipo de ciencia ficción, pero cada vez le cojo más el tranquillo a los temas de futuro, espacio, tiempo y esas cosas.
A todo esto, la novela me gustó. La protagonista me cayó bien, la imaginé y la invitaría a tomar café un día, si me la encontrara por la calle... es una tipa interesante. Por el lado negativo, creo que tiene detalles que hasta una no amante de la ciencia ficción como yo nota, detalles de descuido o desfase o no sé... de repente cosas que chirrían en el contexto de la novela, que desentonan con el conjunto. Pero es porque quiero ponerme puñetera, porque leerla me dio ganas de leer más a Rosa Montero, y creo que eso ya es una buena señal.
Tengo por ahí Instrucciones para salvar al mundo, que creo que me pondré pronto con ella.
The slap, de Christos Tsiolkas
Lo que digo yo:
Me gustó. Me sorprendió. Me mantuvo interesada. El autor hace un juego muy interesante, que es jugar descaradamente con tus prejuicios, identificaciones, filias y fobias. No sabes con quién ir y de eso, precisamente, va la novela.
Como mayor virtud diría que Tsiolkas consigue algo que considero complicado, que es justificar la coralidad en una novela. No se queda como un juego de estilo, sino que ayuda a conformar un universo propio, particular, formado por individuos ¡como todos! reprobables y adorables. No, no, perdón, más bien todos un poco detestables, pero motivaciones, carne y vísceras y realidad.
Además, expone -sin remarcar innecesariamente- a una Australia multicultural pero deseosa de esconderlo, que se quiere menos "mezclada". Una Australia metaforizada por la familia de la historia, que también quiere esconder algunos trazos de su historia. Otra novela de familias locas, pero bien parida, dichosamente.
Como mayor defecto diría que desaprovecha el tema central... de hecho en la versión anglosajona que tengo, la premisa es que a partir de la bofetada a un niño se desarrolla la trama. Y es mentira, porque en realidad es simplemente una excusa. No es problema, en el fondo, pero para mí el detonante era tan poderoso que podría haber sido de más provecho a lo largo del libro.
Por lo demás, bien.
miércoles, agosto 10, 2011
El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, de HarukiMurakami

Asesinos sin rostro, de Henning Mankell
Lo que digo yo:
Es un libro entretenido, fácil de leer. Básicamente me lo leí sin esfuerzo alguno en el bus, en dos trayectos diarios de 30 minutos. Poco más tengo que decir... no engancha, no aprovecha las oportunidades, no crea un suspense inaguantable. De hecho me sorprende muchísimo que haya sido el inicio de la famosa y tan vendida saga "Wallander", porque no tiene mucha chicha.
Como dato curioso, escuché este podcast del BBC World Book Club con el
autor y me llamó la atención que:
1. no tiene sentido del humor, o lo pierde cuando habla inglés
2. habló fatal de Stieg Larsson, y yo tengo la sensación de que debe ser porque, a pesar de sus muchas pero muchas novelas publicadas (y que sigue vivo), es probable que Larsson haya vendido más... con menos novelas y muertito.
En fin. Olvidable. Pero no me hagan caso que de novela policiaca no sé nadita.
Lo que dice la contraportada:
Kurt Wallander atraviesa uno de los momentos más sombríos de su vida personal (sus relaciones familiares son un desastre, está ganando peso, bebe mucho y duerme poco) cuando tiene que ponerse al frente de la investigación del asesinato de un apacible matrimonio de ancianos, en una granja de
Lenarp. El marido ha sido horriblemente torturado y la mujer muere estrangulada poco a poco, con el tiempo justo de pronunciar antes de morir la palabra 'extranjero'.
viernes, mayo 06, 2011
No hay silencio que no termine, de Ingrid Betancourt
Me leí más de 700 páginas en cinco días. Es la mejor manera de explicar mi experiencia con este libro. Además, me produjo una experiencia muy rara, porque sabía que todo lo que me estaban contando viene de una experiencia real, pero lo consumí como si fuera un thriller en toda regla. Por ejemplo, empieza contando un intento de fuga. Yo sé -porque vi su rescate- que NO se escapa en ese intento y, sin embargo, lo leo casi con la esperanza de que consiga salir. Pasa cada vez que intenta escaparse, cada vez vas corriendo a leer la siguiente página para ver qué pasó. Eso quiere decir que es una narradora potente.
Betancourt -evidentemente y se nota- se implica emocionalmente como narradora, pero también tiene la sangre fría de describir pasajes que casi son periodísticos y de ser, a la vez, muy cuidadosa con lo que dice. Encuentra un equilibrio que a mí me pareció atinado.
De ese raro embrujo de leerlo como si fuera ficción salí de golpe al final. Las últimas cinco o seis páginas me sembraron un peso enorme en el pecho, en el estómago... es como si consiguiera que estés atrapada con ella y cuando empieza el final, empiezas también a soltar. Terminé, cerré el libro y me quedé en shock, dolida con el mundo, sorprendida, triste pero esperanzada, dándole vueltas a veinte mil cosas. Así al menos diez minutos. Una especie de resaca desde hace dos días en los que no he podido empezar ningún libro, porque tengo la sensación de que tengo que desintoxicarme de tanta realidad para poder aceptar, de nuevo, la invención.
Acabo diciendo que, aún cuando se puede ver su carácter fuerte detrás de las letras, hay cosas que se entienden mejor tras leerla, como la demanda al estado colombiano. Puedo estar en desacuerdo, me puede parece desmedido... pero no he sufrido un secuestro como para afirmarlo y, cuando se conocen los detalles, es bastante más fácil de entender.
Lo que dice la contraportada:
No hay silencio que no termine. En 2002 Ingrid Betancourt, candidata a la presidencia de Colombia, fue secuestrada. No hay silencio que no termine es el relato de sus seis años y medio de cautiverio a manos de las FARC. Íntimo, terrible, intensamente personal, este testimonio de su propia aventura no se parece a ningún otro. He aquí un viaje al corazón de las emociones extremas, una meditación sobre la vida, sobre la condición del réprobo y sobre lo que significa ser humano.