Mostrando entradas con la etiqueta Va de literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Va de literatura. Mostrar todas las entradas
martes, junio 26, 2012
1Q84 (Libro 3) de Haruki Murakami
Ya había acabado de leer el libro 1 y 2 de 1Q84. Como expliqué por acá, me dejó bastante fría. Pero como buena Tauro, cabezota e insistente, decidí que acabaría con el libro 3 también. Me ha costado como un mes empezarlo, lo ataqué dos semanas... luego otro mes parado. O sea que no es que me haya salvado el libro ni nada parecido. Mis problemas siguen siendo los mismos que con el 1 y 2, pero el más grande que tengo es que Murakami se pone romanticón y honestamente creo que ¡no le va ni un poquito!
En su defensa, sin embargo, tengo que decir varias cosas:
-A lo mejor es una cosa psicológica, pero como este sí cierra la historia, digamos que me pareció mejor que los otros dos. De hecho no entiendo por qué en España se venden por separado (bueno, entiendo que dos tapas duras son 45 euros, precio que no puedes cobrar por un solo libro), no tienen ningún sentido.
-Los personajes volvieron a caerme bien. No son entrañables, no me acaba de hacer padecer lo que pasen y sufran, pero al menos me caen bien.
En fin. Amo a Murakami pero con este libro -si fuéramos novios- le pediría un tiempo para pensar las cosas, jajaja.
jueves, junio 21, 2012
The leftovers, de Tom Perrotta
Leo a Tom Perrotta con cierta tranquilidad. "Juegos de niños" la disfruté mucho, "Lecciones de abstinencia" me pareció muy buena... pero esta... esta... Vamos a ver... repito: leo a Perrotta con cierta tranquilidad y es el caso, la novela está bien escrita, fluye, tiene una trama medianamente interesante, pero tiene varios peros.
El primer error es la premisa, que luego se diluye. Es decir, entiendo que se llama The leftovers y de eso va, pero si uno hace una novela sobre El Rapto (religioso, ese que dice que un día desaparecerán de golpe de la tierra todas las buenas ovejas del rebaño del señor), no puede luego transformarla en otra cosa. Y es lo que hace, la premisa que es genial acaba siendo una excusa mentirosa.
El segundo error es que Perrotta se pone excesivamente "buchón", pretende contar la vida y milagros de demasiados personajes y como resultado, me enteré de quién era quien bastante entrado el libro y me empezaron a importar los personajes hacia la última cuarta parte de la novela.
Y lo último, que me parece aún menos perdonable que todo lo demás, es que este autor se distinguía por cierto sarcasmo e ironía, o yo lo había leído así... y aquí pierde la acidez y el sentido del humor menos en un par de detalles tan nimios que pasan desapercibidos.
En fin.
jueves, marzo 29, 2012
1Q84, de Haruki Murakami (1 y 2)
Partiendo de que Murakami me gusta, tengo que decir que 1Q84 me ha dejado un poco fría.
Y es curioso, porque en principio podría decir muchas cosas positivas: la trama está articulada con mucha eficiencia y cuidado, cada detalle responde a un interés concreto. Evidentemente el mundo que describe es inquietante, porque él es un maestro de la descripción y de la creación de atmósferas. Hay personajes que caen bien, personajes que caen mal. Hay amor, odio, intriga, lunas, little people, hay de todo como en botica de pueblo.
PERO... me ha dejado fría. Lo raro que tanto mola en él no es lo suficientemente raro, es más macabro y sexual (a ratos) que otra cosa... pero no sé por qué lo sentí algo forzado y de pose. La historia principal es interesante pero no lo suficientemente interesante, es medio enganchosa, medio cursi, medio entretenida. Todo medio. Y por si fuera poco, el final no es final. Ya sé que son 4 libros (ahora estoy leyendo el 3), pero al menos en castellano se venden separados y el 2 acaba en el aire.
Ya os contaré cómo me quedo al acabar el 3.
miércoles, enero 18, 2012
The help, de Kathryn Stockett
Es muy fácil hablar de esta novela (y de la película homónima) porque hay poco que decir. Y eso es un cumplido. La novela es interesante, muy bien escrita, con personajes que casi puedes tocar. Da rabia casi ver la maestría de la autora, que hace ver como que no es gran cosa la trama que arma, cuando en realidad lo es. Y la película aprovecha lo mejor del libro. Sí, es verdad que cambia algunos detalles y recorta otros, pero es normal... sería una película de muchas horas si no lo hicieran. Me enamoré de Mae Mobley, lloré en el capítulo del agradecimiento en la iglesia, odié a la petarda esa que espero que se haya quemado las pestañas en el infierno y me pensaré dos veces antes de probar un pie de calabaza. Gran libro, buena película.
Recomendada y ya está, en sus dos versiones.
miércoles, enero 11, 2012
Mis favoritos de siempre
Soy una enamorada de la literatura, especialmente de las novelas. Así que cuando me piden recomendaciones o me preguntan por mis favoritos, tengo serios problemas. No porque no los tenga, sino porque los tengo para parar un tren. Voy a intentar hacer una lista de mis favoritos de todos los tiempos en estricto orden de gusto personal. Sépase que en realidad hay cuatro bloques:
Del 1 al 5 son las novelas de mis amores, en este caso no cuenta la numeración aunque sí me gusta más el 1 que el 5. O sea, las amo por igual pero tengo favoritismos, como se refleja en la lista.
Del 6 al 21 las que me mataron de amor, pero no consiguieron desbancar a las primeras cinco. En este caso la numeración empieza a ser relevante y lo sigue siendo con:
Del 22 al 26 las que pienso que son excelentes y no puedo dejar de nombrar.
Del 27 al 35 las que siguen siendo buenísimas pero podrían haberse quedado por fuera.
Allá vamos...
- Oración por Owen, de mi novio John Irving
- Tenemos que hablar de Kevin de mi novia Lionel Shriver
- Las correcciones, de mi bien querido Jonathan Franzen
- Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de mi otro novio Haruki Murakami
- El evangelio según Jesucristo, de mi abuelito amado José Saramago
- Una mujer difícil, de John Irving
- La última noche en Twisted River, de John Irving
- Libertad, de Jonathan Franzen
- El mundo según Garp, de John Irving
- El mundo después del cumpleaños, de Lionel Shriver
- The help, de Kathryn Stockett
- La insoportable levedad del ser, de Milán Kundera
- Middlesex de Jeffrey Eugenides
- Nunca me abandones, de Kazuo Ishiguro
- Farenheit 451, de Ray Bradbury
- I know this much is true, de Wally Lamb
- El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez
- Matar un ruiseñor, de Harper Lee
- Como agua para chocolate, de Laura Esquivel
- Ensayo sobre la ceguera, de mi abuelito amado José Saramago
- Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez
- Mañana en la batalla piensa en mí, de mi colega Javier Marías
- Corazón tan blanco, de Javier Marías
- She's come undone, de Wally Lamb
- La maravillosa vida breve de Oscar Wao, de Junot Diaz
- Historias de cronopios y de famas, de Julio Cortázar
- El lector, de Bernard Schlink
- El sabotaje amoroso, de Amélie Nothomb
- Mr Vértigo, de Paul Auster
- Persépolis, de Marjane Satrapi
- El perfume, de Patrick Süskind
- La mujer del viajero en el tiempo, de Audrey Niffenegger

Como bien pueden ver, tengo serios enamoramientos con algunos autores. Aclaro que estos son bastante “suyos”, es decir, que son autores que te gustan o detestas en pocas páginas. Recomiendo, sobre todo en el caso de John Irving empezar con “Oración para Owen” o “Una mujer difícil” y en el caso de Murakami empezar con “Tokio Blues”, que es menos agresivamente raro que los otros. Saramago tiene libros buenísimos y otros que no valen mucho la pena, pero hay que tener paciencia para su estilo de escritura. Ahí también entra Javier Marías, si les aburren las reflexiones en las novelas, estas no son las suyas, entonces.
¡Buen provecho!
¿Algún otro autor/a que debería entrar en el Olimpo Irving-Shriver-Murakami-Franzen-Saramago?
¿Algún otro autor/a que debería entrar en el Olimpo Irving-Shriver-Murakami-Franzen-Saramago?
miércoles, enero 04, 2012
Jonino pájaro sucio...
LO QUE DIGO YO de Misery, de Stephen King
Vamos a ver... seguro que para un cultureta estos libros son basurilla. Pero como yo no voy de cultureta en la vida (o al menos lo intento, jiji) puedo listar sus grandes cualidades: Misery tiene un punto de partida apasionante, la narración es muy fluida, los diálogos son interesantes. Una amiga me decía una gran verdad, que es que consigue demostrar que se puede escribir simple, con palabras cotidianas. Y a pesar de eso, me juego lo que quieran a que el autor tiene un vocabulario enorme.
En Misery no di saltos, ni grité, ni tuve que llevarme el libro a otra parte porque esta novela es más de suspense que de miedo.
Y se lee muy rápido, es imposible dejarlo de lado mucho rato.
Por el lado negativo, creo que se le notan los años: fue publicada hace 25 años, e intuyo que hace 25 años podías decir que alguien estaba loco y que colara; hoy cualquier lector querría saber qué tipo de patología mental tiene y exigiría cierta veracidad en sus actitudes. King además, desde mi punto de vista, comete el error de decir que la antagonista está trastornada. Sería un libro infinitamente más interesante si esto no se dijera nunca (mucho menos cinco veces en las primeras treinta páginas) y nos dejara a los lectores descubrirlo. El final no me gustó, creo que fue de paños tibios, jajaja, o sea, que el autor dijo voy a hacer X pero hay gente que espera Y, entonces hago X y hago Y. No, Stephen... decídete.
De todas maneras hubo momentos en que lo pasé mal, la tensión se mantiene durante toda la historia y es un libro que recordaré mucho tiempo por diversos detalles, entre ellos la jonina manera de construir los dialógos y los insultos tipo pájaro sucio, por no hablar de la escena del hacha. Y hasta ahí puedo leer, pero podría contar muchos detalles que se me quedaron grabados a fuego, y esa es la gracia :D O sea que no me quejo más.
LO QUE DICE LA CONTRAPORTADA
Misery es un relato obsesivo que sólo podía escribir Stephen King. Un escritor sufre un grave accidente y recobra el conocimiento en una apartada casa en la que vive una misteriosa mujer, corpulenta y de extraño carácter. Se trata de una antigua enfermera, involucrada en varias muertes misteriosas ocurridas en diversos hospitales. Esta mujer es capaz de los mayores horrores, y el escritor, con las piernas rotas y entre terribles dolores, tiene que luchar por su vida
miércoles, diciembre 28, 2011
Va de libros... el 2011
Entonces yo creía que había sido un año puerco porque leí poco... más que el 2010, pero mucho menos que en el 2009. Y si me comparo con el vikingo se me cae el afro al suelo, porque este tío se ha pasado más de 50 novelas este año (de las cuales unas 15 son de más de 900 páginas... y encima está por debajo de los 70 y pico del año pasado). Entonces me puse a hacer el balance literario del 2011 y me di cuenta de que no habré leído tantísimo, pero fue un año en el que disfruté de la lectura, incluso me enfadé con libros que me parecen un atentado (el peor encima es premio literario, PLOP).
He aquí los libros que leí en el 2011, clasificados por estrictísimo orden de gusto personal*:
Freedom, de Jonathan Franzen**
The help, de Kathryn Stockett (la crítica la haré pronto)
Kafka en la orilla, de Haruki Murakami
LOS MUY BUENOS
El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, de Haruki Murakami
Juntos nada más, de Anna Gavalda
Los ojos del dragón, de Stephen King (crítica pendiente, me acabo de dar cuenta de que no la hice)
A fraction of the whole, de Steve Toltz
Lágrimas en la lluvia, de Rosa Montero
Un día, de David Nicholls
The slap, de Christos Tsiolkas
No hay silencio que no termine, de Ingrid Betancourt (no ficción)
Lo mejor que le puede pasar a un croissant, de Pablo Tusset**
Marcelo en el mundo real, de Francisco Stork
The particular sadness of lemon cake, de Aimee Bender
Cuando Dios era un conejo, de Sarah Winman
Let the great world spin, de Colum McCann
El contenido del silencio, de Lucía Etxebarria
Asesinos sin rostro, de Henning Mankell
EL PEOR
Tan cerca del aire, de Gustavo Martín Garzo
LOS QUE NO PUDE ACABAR:
Puro fuego, de Joyce Carol Oates (en realidad creo que lo intenté leer en un momento de dispersión extrema, le daré otra oportunidad porque pintaba muy bien y, ahora que lo recuerdo, no sé por qué no seguí leyéndolo)
El consuelo, de Anna Gavalda (demasiado dilatado todo, no tiene una dirección clara, no ha expectativa alguna, el protagonista me valía un pepinazo)
*quedan fuera de la lista las obras de teatro y libros teóricos
** sospecho que estos dos los leí en el 2010, pero como no me consta, los incluyo en la lista del 2011
Acabo de terminar de leer Misery, de Stephen King y empezaré el 2012 con uno de mis autores favoritos: Haruki Murakami y su 1Q84 (Libro 1 y 2). La próxima semana haré una lista de mis favoritos de todos los tiempos, a ver qué les parece!
He aquí los libros que leí en el 2011, clasificados por estrictísimo orden de gusto personal*:
LOS BUENISISISÍMOS
Freedom, de Jonathan Franzen**
The help, de Kathryn Stockett (la crítica la haré pronto)
Kafka en la orilla, de Haruki Murakami
LOS MUY BUENOS
El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, de Haruki Murakami
Juntos nada más, de Anna Gavalda
Los ojos del dragón, de Stephen King (crítica pendiente, me acabo de dar cuenta de que no la hice)
A fraction of the whole, de Steve Toltz
LOS BUENOS
Lágrimas en la lluvia, de Rosa Montero
Un día, de David Nicholls
The slap, de Christos Tsiolkas
No hay silencio que no termine, de Ingrid Betancourt (no ficción)
LOS NI FÚ NI FA
Lo mejor que le puede pasar a un croissant, de Pablo Tusset**
Marcelo en el mundo real, de Francisco Stork
The particular sadness of lemon cake, de Aimee Bender
Cuando Dios era un conejo, de Sarah Winman
Let the great world spin, de Colum McCann
LOS MALOS
El contenido del silencio, de Lucía Etxebarria
Asesinos sin rostro, de Henning Mankell
EL PEOR
Tan cerca del aire, de Gustavo Martín Garzo
LOS QUE NO PUDE ACABAR:
Puro fuego, de Joyce Carol Oates (en realidad creo que lo intenté leer en un momento de dispersión extrema, le daré otra oportunidad porque pintaba muy bien y, ahora que lo recuerdo, no sé por qué no seguí leyéndolo)
El consuelo, de Anna Gavalda (demasiado dilatado todo, no tiene una dirección clara, no ha expectativa alguna, el protagonista me valía un pepinazo)
*quedan fuera de la lista las obras de teatro y libros teóricos
** sospecho que estos dos los leí en el 2010, pero como no me consta, los incluyo en la lista del 2011
Acabo de terminar de leer Misery, de Stephen King y empezaré el 2012 con uno de mis autores favoritos: Haruki Murakami y su 1Q84 (Libro 1 y 2). La próxima semana haré una lista de mis favoritos de todos los tiempos, a ver qué les parece!
miércoles, diciembre 21, 2011
Lucía... no soy yo, sos vos...
En estos días terminé de leer dos novelas muy diferentes: Marcelo en el mundo real (Francisco Stork) y El contenido del silencio (Lucía Etxebarria). Empiezo por lo mas fácil: confesar que lo mío con la Lucía no tiene nombre pero es enfermizo, patológico, irracional, insólito y casi indecente: hace siete u ocho novelas que no quiero leerla más y sin embargo vuelvo a caer, tiene un factor adictivo y de olvido... cuando caigo es cuando recuerdo por qué había prometido no volver a leerla.
Para ser justos voy a resumirlo así: creo que desde "De todo lo visible y lo invisible" Lucía perdió su mojo pero yo insisto en creer que lo sigue teniendo. Esta novela en concreto (El contenido del silencio) grita: mirad qué madura soy y cuánta investigación hice para escribirla. Pero es aburrida, lenta, la redacción es bastante mediocre y si me la leí completa fue porque la compré en tapa dura y me la llevé de viaje, así que por mis... narices que me la acababa. No, no vale la pena. Llena de metáforas facilongas y poco elaboradas, la trama es bastante sencillona... puf.
La otra, "Marcelo en el mundo real" es bonita. No se puede decir muchísimo más porque me parece que es una novela más del estilo niño-raro-conoce-mundo inaugurada por "El curioso incidente del perro a medianoche" hace unos años, pero sin llegar a ser tan fluida o curiosa como aquella. Ya sé que citar esta novela de Mark Haddon puede ser como blandir un trozo de carne frente a un grupo de hienas, porque pasa que tiene un letrero neón que dice "bestseller, bestseller" y los puristas de la literatura se ponen nerviosetes. Decía que Stork consigue que uno se lea el libro de un tirón y se entretenga, pero algo tiene que no me acabó de convencer, y con los días -en el recuerdo- se ha ido palideciendo aún más.
Pero no me crean, puede que Lucía me haya puesto de mal humor. Lo de que confiese en su perfil de facebook que no va a escribir es una casualidad y no motiva este post, porque una cosa es que yo me haya cansado de leerla y otra muy distinta el ataque tan desmedido que ha recibido en los últimos dos días. Hago el inciso para aclarar que no entiendo por qué un autor no puede tomar la decisión de dejar de escribir por la piratería y que se le respete. Entiendo que tal vez hirió en la forma (aquello de trabajo como negra es racista, de mal gusto y estúpido... si alguien sufre escribiendo no sé para qué coj... lo hace, con perdón) y que tal vez suena a victimismo sobre todo viniendo de una escritora que se ha ganado el Premio Primavera, Nadal y Planeta, entre otros (sólo el último le significó más de medio millón de euros)... pero la cantidad de insultos por segundo que ha encajado es inexplicable.
Esto me preocupa no por ella, sino por el fondo: en estos días he leído en muchos lugares que se compara el trabajo del artista con quienes limpian, o con doctores, o con... siempre de manera peyorativa hacia los artistas y tratándonos como muertos de hambre, mangantes, sinvergüenzas. No lo entiendo... nadie critica a un arquitecto, por ejemplo, y se dedica a hacer bello algo que podría ser únicamente funcional; nadie pone en duda que un chef cocine, y se dedica a hacer más atrayente y apetitoso aquello que podría ser únicamente nutritivo. No me cansaré nunca de decir que el arte está en todas partes y ha sido el germen de cosas como el diseño gráfico, pero también de la televisión y esas series tan populares. Reto a cualquiera que se atreva a llamarnos muertos de hambre, mangantes y sinvergüenzas a hacer una lista de todo el arte que consume, aún sin enterarse, y a suprimirlo de su vida durante un mes, dos o tres. Y luego me cuentan.
En todo caso lo de la gente con Etxebarria debería ser estudiado, despierta una cantidad de recelos, ataques y reacciones viscerales que no sé si las despierta otro autor... como mínimo es curioso.
En fin... que Lucía del alma mía... te voy a ser sincera... no estoy en un buen momento para comprometerme, acabo de salir de una relación larga y aún no estoy preparada; pero vos sos una gran mujer y cualquiera se sentiría halagado de... que no, que no Lucía, que no disimulemos más... que sí sos vos.
Esto me preocupa no por ella, sino por el fondo: en estos días he leído en muchos lugares que se compara el trabajo del artista con quienes limpian, o con doctores, o con... siempre de manera peyorativa hacia los artistas y tratándonos como muertos de hambre, mangantes, sinvergüenzas. No lo entiendo... nadie critica a un arquitecto, por ejemplo, y se dedica a hacer bello algo que podría ser únicamente funcional; nadie pone en duda que un chef cocine, y se dedica a hacer más atrayente y apetitoso aquello que podría ser únicamente nutritivo. No me cansaré nunca de decir que el arte está en todas partes y ha sido el germen de cosas como el diseño gráfico, pero también de la televisión y esas series tan populares. Reto a cualquiera que se atreva a llamarnos muertos de hambre, mangantes y sinvergüenzas a hacer una lista de todo el arte que consume, aún sin enterarse, y a suprimirlo de su vida durante un mes, dos o tres. Y luego me cuentan.
En todo caso lo de la gente con Etxebarria debería ser estudiado, despierta una cantidad de recelos, ataques y reacciones viscerales que no sé si las despierta otro autor... como mínimo es curioso.
En fin... que Lucía del alma mía... te voy a ser sincera... no estoy en un buen momento para comprometerme, acabo de salir de una relación larga y aún no estoy preparada; pero vos sos una gran mujer y cualquiera se sentiría halagado de... que no, que no Lucía, que no disimulemos más... que sí sos vos.
miércoles, diciembre 14, 2011
VA DE LITERATURA: La insólita amargura del pastel de limón
¿A qué sabe la tristeza? ¿El dolor? ¿La alegría? parece que preguntas como estas son las que llevaron a la autora, Aimee Bender a escribir la novela. ¿De qué va? Pues de Rose, que cumple nueve años y su mamá le prepara un pastel de limón. Al probarlo casi cae de espaldas, porque sabe mal... no mal porque los ingredientes estén mal, sino mal porque sabe a lo que siente su madre. Rose se da cuenta de que ha "adquirido" la capacidad de degustar los sentimientos de quien cocina, esos que la propia persona no sabe que tiene.
A mí me daría miedito que me pase una cosa así... Hay gente de la que, con sólo verle la cara, no probaría ni un vaso de agua. :-O Imaginen entonces el horror: sería como entrar a McDonald's, comerse una hamburguesa y que te sepa a injusticia social, imperialismo y vacas aburridas... ah no, son los sentimientos del cocinero.
Cuestión que entonces Rose nos cuenta su vida a partir de aquel momento de una manera dulce, triste, entrañable y dura... todo a la vez. Me gustó esta novela, es fresca, está escrita con sentido del humor y con sensibilidad. Rose acaba siendo un personaje al que entiendes y quieres, el resto de su familia es peculiar y el planteamiento en general bastante interesante.
Aunque resuelve bien el final, creo que la autora tuvo un pelín de recelo de decir demasiado, entonces hay un aspecto de la trama que para mí no queda suficientemente explicado. Hasta aquí puedo leer. Pero es un detalle importante porque es sobre el que construye el suspense, así que debería haber tenido más peso. Y la verdad que creo que podría haber sido una historia más extensa, con un argumento mucho más detallado. Tengo la sensación de que Bender tuvo una idea pero no tuvo paciencia de ver a dónde la podía llevar, como si ya tuviera cerrado cada capítulo. Entonces cuando la historia arranca de verdad la autora cierra el libro en dos manazos.
En todo caso, recomendada. Yo la leí en inglés (aunque el original es en francés): The particular sadness of lemon cake.
Lo que dice la contraportada:
The story focuses on Rose and how, starting in childhood, she develops
the ability to taste feelings in the food people make (and also where
produce originates). The food maker is not aware of the emotions
themselves and it leaves Rose inhabiting a totally unique world
... but it is not all about her `special skill'. It is
also a story about her environment - her mother and father's
relationship; her relationship with them both; her brother Joseph and
his needs; her friends; school life, and later on her working life -
which are all undeniably affected by her skill.
miércoles, diciembre 07, 2011
VA DE LITERATURA: Un día de David Nicholls
Hace unos días me acabé la novela "Un día" de David Nicholls, que además se acaba de estrenar en versión cine en esta ciudad (bueno, quien dice se "acaba" dice hace tres meses...). He aquí lo que pienso:
Lo que digo yo:
La novela da exactamente lo que ofrece. Desde el primer momento sabemos que Em y Dex se hacen amigos tras el día de la graduación de la universidad y que pasarán años siendo parte de la vida del otro. Así, el planteamiento es sincero, directo, sencillo. Eso se agradece.
Los personajes son interesantes -los quieres y quieres matarlos por partes iguales-, las historias que cuentan están muy bien... memorable el momento del paseo a la playa en que ponen reglas. No digo más para quien quiera leerla.
Es una novela de lectura fácil y relajada. Podría ser una gran historia, pero se queda en una historia interesante que te hace padecer a ratos, disfrutar a ratos y que sabe estrujarte el corazón cuando toca, que tampoco es poca cosa. Como mínimo a mí me ha dejado con ganas de ver la película.
Lo que dice la contraportada:
Emma y Dexter se conocen la noche del 15 de julio de 1988, durante su fiesta de graduación en la Universidad. Tienen 20 años, acaban de licenciarse y el futuro parece ofrecerles todas las posibilidades que brinda el mundo a los jóvenes. El entendimiento entre los dos es inmediato, sin embargo, las diferencias entre ellos son numerosas. Aquel mismo verano, Dexter, de familia acomodada, se marcha a viajar y a recorrer Europa durante un año, mientras Emma debe quedarse en Edimburgo y buscarse un trabajo. A lo largo de veinte años veremos, cada 15 de julio, cómo ha evolucionado esta historia de amor, sus separaciones y altibajos, pero también sus reencuentros y alegrías.
Y para acabar... el links al tráiler de la película pero advierto que resumen prácticamente TODA la trama... http://www.youtube.com/watch?v=GU4qLmIXbOE
miércoles, septiembre 15, 2010
Biografía del hambre de Amélie Nothomb
No tengo mucho qué decir. Muy Nothomb en cuanto a lectura fácil, entretenida, divertida. Poco Nothomb en cuanto a lo que consigue. Quiero decir... Metafísica de los tubos es hermoso, cumple con entretener pero te deja con ganas de más. Este entretiene pero no duele cuando acaba. Creo que las reflexiones se quedan un poco en lo superfluo, el personaje no es tan creíble como otras veces y hay saltos temático-temporales que no se explican. Es como que yo diga: me gusta el chocolate. Luego una página después diga: entonces dejé de comer chocolate... pero en medio no explico por qué. O sí, pero es -de nuevo- una justificación poco currada y poco creíble.
La protagonista es divertida, eso se lo concedo... y exagera de una manera muy tierna... eso también se lo concedo.
Parece que es patético el libro y no es eso, sólo que ofrece mucho que luego no entrega y yo, honestamente, esperaba más que pasar un rato de ocio.
Lo que dice la contraportada:
Nos hallamos ante un libro resueltamente autobiográfico que también es una apología contagiosa del apetito. La autora afirma que, aunque todo lo relatado es real, lo que diferencia la novela de la realidad es la escritura. No obstante haber padecido anorexia durante dos años, en el relato explica su vida a través del hambre y reivindica una avidez y una glotonería en muchos registros: hambre de lenguas, de libros, de alcohol, de chocolate, ansia de belleza y de descubrimientos... Amélie Nothomb afirma que tiene 'un apetito absoluto', un deseo jamás colmado, que no parece tener fin y al que la autora asedia en este relato en todas sus formas, del éxtasis al horror, con brío, dolor, amor, humor y lucidez, mientras se dibuja en filigrana la complicada paradoja de existir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)