Mostrando entradas con la etiqueta Editorial Salamandra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Editorial Salamandra. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 03, 2009

Lecciones de abstinencia, de Tom Perrotta

Ed. Salamandra


384 págs.





Lo que digo yo:

Me gusta Tom Perrota, la verdad. Me gusta su criticidad hacia la sociedad estadounidense, pero que podría ser cualquier sociedad cerrada y conservadora. Me gusta el estilo de escritura, de hecho tengo ganas de leerlo en inglés.  Y como tanto me gusta, esta novela la disfruté.


Básicamente se fundamenta en el retrato de uno de esos barrios “bien” que Perrotta prefiere retratar. Poco a poco vamos viendo como la apacible primera mirada se convierte en una crítica detallada de los componentes de esa sociedad, de sus valores y prioridades.


Lo genial del libro (que tampoco es un libro genial, ojo…) es que el autor consigue no hacer demasiado evidente su propia opinión. Es decir, yo sé perfectamente de parte de cuál personaje estaba Perrotta cuando escribió la novela, pero también está claro que te pone a los dos personajes principales bajo la lupa, a ambos. No hay buenos, ni malos… como mucho hay gente razonable, fanáticos, gente con necesidades espirituales que sacia con la religión y gente con necesidades espirituales que mira a otra parte.


Lo leí rápido, lo disfruté… eché de menos más acción, más giros… pero eso ya son puñetas.




Lo que dice la contraportada:

La educación sexual en la escuela en un ambiente cargado de puritanismo es la original propuesta de esta nueva novela de Tom Perrotta, uno de los más interesantes novelistas estadounidenses de la actualidad. Definido como «un Chejov americano» por The New York Times Book Review y aclamado por su maestría para retratar con inteligencia y sensibilidad las aflicciones de la vida contemporánea, Perrotta tiene ya dos novelas trasladadas al cine con éxito, una de las cuales, Little Children —Juegos de niños, publicada también por Salamandra—, mereció tres nominaciones al Oscar.

Recientemente divorciada, madre de dos niñas y mujer independiente y decidida, Ruth Ramsey es profesora de educación sexual en una escuela del imaginario Stonewood Heights, un idílico entramado de casas con jardín cuyos habitantes conviven en un ambiente de tolerancia y moderación. Sin embargo, un comentario casual de Ruth a sus alumnos desata las protestas de los feligreses de una iglesia evangélica local, el Tabernáculo de la Verdad Evangélica, que no tardarán en pedirle a Ruth que cambie el enfoque de sus clases y promueva exclusivamente la castidad. Y por si esto fuera poco, Ruth se verá obligada a plantar cara al entrenador del equipo de fútbol de su hija, el agraciado y carismático Tim Mason, un ex alcohólico que ha reconducido su vida con el apoyo y el consejo del pastor del Tabernáculo. Si en Juegos de niños Tom Perrotta tejía un hilarante relato de vicios privados y públicas virtudes, en Lecciones de abstinencia retrata con gran empatía y sin prejuicios las dos caras de una apasionante controversia, en la que dos personas que creen estar en terrenos irreconciliables descubren las ventajas de no dejarse guiar por las apariencias.

martes, abril 08, 2008

Sobre la belleza, Zadie Smith

Salamandra
480 páginas

Lo que digo yo:

Había oído hablar de Zadie Smith, más por su primer libro “Dientes Blancos” que por este, su tercera novela. La autora parte de un tema que podría ser escabroso: raza, visión de raza, confluencia de razas, pero no lo hace de la forma ni típica ni tópica.

A partir de la historia de dos familias, diferentes absolutamente, enfrascadas en el ambiente universitario, revisa muchos temas. Desde el concepto de belleza hasta el de fidelidad. Muestra una variedad de personajes que actúan movidos por sus impulsos, que muestran una cara y luego otra o que se izan como estandartes de lo correcto.

Lo que más me ha gustado, probablemente, es que tiene la facilidad de crear un mundo que imaginas al detalle, mide con regla milimétrica la descripción para no caer en el tedio (yo odio leer descripciones extensas) y te dibuja el mundo en el que se mueven estos personajes.

Al cabo de las casi 500 páginas te has hecho amiga y enemiga de cada uno de ellos, a algunos los entiendes, a otros no, pero sobre todo no me siento capaz de juzgarles. Este juego es interesante, cómo crear personajes que tienen razón, aunque se equivoquen constantemente.

El error, creo, es que a ratos se siente que hay subtramas poco desarrolladas que apetecería que lo estuviesen más, mientras que algunos personajes secundarios (y poco interesantes) toman un protagonismo que yo encuentro absurdo.

Una de las buenas citas: “Es un despilfarro de energía gratuito. Casi toda la crueldad del mundo es sólo energía fuera de lugar”


Lo que dice la contraportada:
La publicación de Dientes blancos el año 2000 supuso uno de los debuts literarios más sonados de los últimos tiempos. Con apenas veinticinco años, la escritora inglesa Zadie Smith asombró a la crítica y al público con una novela exuberante, intensa y envolvente. Sobre la belleza, su obra más reciente —ganadora del premio Orange 2006, finalista del Booker 2005 y durante varios meses uno de los libros más vendidos de Gran Bretaña—, corrobora sin duda que estamos ante una de las voces más destacadas de la narrativa contemporánea en lengua inglesa.

Con una mirada lúcida e irónica sobre el mundo en que vivimos y un talento fuera de serie para dar vida a personajes de carne y hueso, la autora ha recreado, en clave del siglo XXI, la incisiva mirada de E.M. Forster en Regreso a Howards End, una de sus novelas favoritas. Profesor universitario en una pequeña y próspera ciudad de Nueva Inglaterra, el británico Howard Belsey está pasando, a sus cincuenta y siete años, por uno de sus momentos vitales más bajos: su futuro académico parece definitivamente estancado y, en su casa, las cosas van de mal en peor. Tras treinta años de convivencia con Kiki, una hermosa activista afroamericana que ahora pesa ciento veinte kilos, un desliz amoroso amenaza con hundir su matrimonio. En cuanto a sus tres hijos, se encuentran absortos en sus propias vidas: el enamoradizo y sesudo Jerome, de veinte años, se ha convertido al cristianismo; la ingenua y ambiciosa Zora, de diecinueve, sigue los dictados de su precoz inteligencia, y el quinceañero Levi es un abanderado de la negritud. Y como si el panorama no fuera lo bastante complejo, el odiado Monty Kipps, especialista en Rembrandt como él y su adversario intelectual más acérrimo, ha sido invitado a formar parte del cuerpo académico de la universidad.

Así pues, todo está servido para que estalle una hilarante historia sobre las filias y fobias de la especie humana —desencuentros generacionales, amores contrariados y conflictos ideológicos incluidos—, en la que el bagaje intelectual y cultural parece reducirse meramente a un brillante y frágil escudo personal diseñado para protegernos del desamparo y mitigar el implacable paso del tiempo. La agilidad de los diálogos, el ritmo vertiginoso de la acción y el final sorprendente hacen de esta novela una obra única, absorbente y conmovedoramente humana.

viernes, julio 27, 2007

El curioso incidente del perro a medianoche, Mark Haddon


Lo que digo yo
De una forma muy sutil, Mark Haddon logra meternos en la mente de Christopher, un chico de 15 años muy peculiar. A partir de la visión que él tiene del mundo, de los demás, de las relaciones humanas, me sentí identificada a ratos, a ratos asustada e inquieta. No porque sea una historia para meter miedo, si no porque a veces el desconocimiento de mundos, personas, circunstancias distintas nos hacen ciegos. Fue hermoso descubrir la belleza en ese mundo que no conozco, entender la genialidad desde otra perspectiva y disfrutar con el particular razonamiento del protagonista.

Se lee sin esfuerzo, es entretenido, tierno y gracioso.

Además, es un libro con dibujitos y gráficos, eso siempre es un plus.


Lo que dice la contraportada

El curioso incidente del perro a medianoche es una novela que no se parece a ninguna otra. Elogiada con entusiasmo por autores consagrados como Oliver Sacks e Ian McEwan, ha merecido la aprobación masiva de los lectores en todos los países donde se ha publicado, además de galardones como el Premio Whitbread y el Premio de la Commonwealth al Mejor Primer Libro. Su protagonista, Christopher Boone, es uno de los más originales que han surgido en el panorama de la narrativa internacional en los últimos años, y está destinado a convertirse en un héroe literario universal de la talla de Oliver Twist y Holden Caulfield.

A sus quince años, Christopher conoce las capitales de todos los países del mundo, puede explicar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507, pero le cuesta relacionarse con otros seres humanos. Le gustan las listas, los esquemas y la verdad, pero odia el amarillo, el marrón y el contacto físico. Si bien nunca ha ido solo más allá de la tienda de la esquina, la noche que el perro de una vecina aparece atravesado por un horcón, Christopher decide iniciar la búsqueda del culpable. Emulando a su admirado Sherlock Holmes —el modelo de detective obsesionado con el análisis de los hechos—, sus pesquisas lo llevarán a cuestionar el sentido común de los adultos que lo rodean y a desvelar algunos secretos familiares que pondrán patas arriba su ordenado y seguro mundo.

sábado, julio 21, 2007

Juegos de niños, Tom Perrotta


Lo que digo yo
Al haber visto la película, me costó un poco quitarme las imágenes vistas de la mente al leer el libro… tengo que recordarme a mí misma eso la próxima vez que vaya a ver una película basada en una novela.

De todas formas, me gusta que ese humor un tanto sardónico y oscuro de algunos autores estadounidenses. Creo que logra sacar sonrisas por el tono y el estilo de lo que cuenta, pero además porque refleja personajes metidos en mundos extraños, pero de apariencia muy normales… gente “de bien” asfixiada por su rol y su vida, pero a lo mejor incapaz de salir de ahí.

Es un libro bueno, fácil de leer, con detalles adicionales a la película, aunque la adaptación es bastante fiel. No entra en mi lista de imprescindibles pero lo disfruté muchísimo.


Lo que dice la contraportada

Especie de paraíso en technicolor, los apacibles barrios residenciales norteamericanos son el escenario propicio donde se teje la trama de esta hilarante historia de vicios privados y públicas virtudes.

Su autor, descrito como "un Chejov americano" por The New York Times Book Review, se encuentra sin duda entre los más interesantes novelistas de la actualidad, y al éxito del libro se ha añadido el de su reciente versión cinematográfica, 'Little Children', candidata a varios Oscars.

En un microcosmos de sospechosa felicidad, donde nunca ocurre nada grave y los días se funden unos con otros como "ceras de colores en una bolsa de plástico olvidada al sol", los idílicos hogares son el caldo de cultivo del tedio y la frustración, un entorno del cual no pocos sueñan con escapar.

Por ejemplo Sarah, atrapada en su papel de madre y esposa, situación que nunca hubiera imaginado pocos años atrás, mientras preparaba su doctorado. O Todd, padre moderno y excitante icono entre las aburridas madres del parque, que se ocupa de su hijo de tres años mientras su mujer se dedica a producir documentales. Cuando la corriente eléctrica fluye inconteniblemente entre ambos,el frágil equilibrio de la comunidad se tambalea. Y por si no fuera suficiente, la llegada del inquietante Ronnie, que vuelve a casa de su madre tras cumplir condena por exhibicionismo, altera definitivamente la paz de este plácido enclave.

Los miedos y obsesiones salen a la luz, poniendo de relieve el contraste entre el discurso público y la miríada de traiciones y deslealtades que contaminan las relaciones de los mismos personajes en la esfera privada.

martes, julio 17, 2007

El niño con el pijama de rayas, John Boyne

Lo que digo yo
Acabo de terminar de leer “El niño con el pijama de rayas”. Tengo un nudito en la garganta que se extiende al pecho. Cuando un libro me emociona tanto deseo con toda el alma leer más y más, pero siempre cosas así, páginas con alma que me hacen pensar, padecer, sonreír… eso, es un libro con alma.

El autor tiene una facilidad impresionante para contar la historia desde el punto de vista de Bruno, un chiquillo de 9 años del que rápidamente me enamoré. No pude parar más que para almorzar… es uno de esos libros que acreditan que –algunas veces –el índice de ventas sí refleja la calidad de la novela. Sé que esto de los best sellers siempre levanta roncha, pero en este caso pienso que es justificado que se venda como churros.

Es hermoso.


Lo que dice la contraportada


Estimado lector, estimada lectora:

Aunque el uso habitual de un texto como éste es describir las características de la obra, por una vez nos tomaremos la libertad de hacer una excepción a la norma establecida. No sólo porque el libro que tienes en tus manos es muy difícil de definir, sino porque estamos convencidos de que explicar su contenido estropearía la experiencia de la lectura. Creemos que es importante empezar esta novela sin saber de qué trata.

No obstante, si decides embarcarte en la aventura, debes saber que acompañarás a Bruno, un niño de nueve años, cuando se muda con su familia a una casa junto a una cerca. Cercas como ésa existen en muchos sitios del mundo, sólo deseamos que no te encuentres nunca con una. Por último, cabe aclarar que este libro no es sólo para adultos; también lo pueden leer, y sería recomendable que lo hicieran, niños a partir de los trece años de edad.

El editor.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...