domingo, mayo 13, 2007

Llora la llorona


Yo soy muy llorona. Pero cuando digo “muy” no es exageración, si no lo contrario… se me queda cortísima la palabra. Cuando estaba pequeñilla, me preocupaba llorar mucho porque imaginaba que las lágrimas estaban todas metidas en un baúl diminuto dentro del cuerpo, y que se podían acabar.

Luego me di cuenta de que no era así, o mi baúl es enorme, porque jamás se me acaban los lagrimones. Puedo llorar de rabia, de impotencia, de frustración, de miedo, de angustia. A veces se me escapan las lágrimas por un cumplido (me da vergüenza, la verdad) o una palabra cariñosa. Me basta un abrazo en el momento indicado para soltarlo todo y si me caigo –aunque no me golpee muy fuerte –siempre me entran ganas de llorar. Lloro cuando estoy muy feliz, cuando siento que todo va bien, aunque ese llanto se mezcla con risa y no con ahogos, como en el caso contrario. Lloro si me siento poco querida y si me siento muy querida.

He sido y soy una llorona, lo que me ha dejado bastantes problemas porque la mayoría de las personas que NO lo son, suelen relacionar esa simple reacción humana con un solo motivo: la debilidad. Entonces, cuando sé que estoy en una situación de estas, el llanto se me vuelve un círculo vicioso (aguanto o intento aguantar las ganas de llorar, entonces pienso en por qué quiero hacerlo y me dan más ganas).

En fin. Que a veces quisiera tener la sensibilidad menos a mano, ser un poquito más dura con los demás y conmigo, especialmente. Quisiera, en resumen, ser actriz no solo de profesión, si no para la vida. Lo bueno, eso sí, es que después me siento menos mal.

Dejo aquí las instrucciones para llorar, de Cortázar. En lo que se equivoca es en la duración media, yo puedo llorar hasta veinte minutos y quedarme sin aire, como los bebés. Si no me pongo morada es porque mi color de piel lo disimula.

“Instrucciones para llorar, Julio Cortázar (de Historias de Cronopios y de Famas)"

"Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su
paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos”.



Ps. El cumple estuvo bien, ¡casi no lloré! y las fotos son de Manneret y de Tom Flach

17 comentarios:

  1. quizás x eso nos llevamos bien... soy llorona en las buenas y en las malas, cuando estoy feliz y cuando me ahogo, cuando las cosas cuadran y cuando no... a veces siento que es una forma de no gritar todo lo que que quiero decir, xq se que lo que digo termina siendo mas hiriente que lo que generó el llanto.

    bsos desde mi esquina muy llorona

    @

    ResponderEliminar
  2. Yo también soy llorona. Entre otras cosas que ya mencionaste (de frustración por ejemplo, me monto unos berrinches terribles), también lloro ante un paisaje hermoso, ante una obra de arte, cuando escucho una música de esas que te erizan todo...

    Buenísimas las instrucciones de Cortázar. Recuerdo que, con 3 años, cuando a mami la iban a internar para opererle una pierna, en medio hospital rompí a llorar y me tapé "con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro", con plena conciencia de que era un gesto dramático que le daba un valor agregado a mi llanto. Pensé que tal vez así los ablandaría para que mami no se quedara en el hospital jeje. :-P

    ResponderEliminar
  3. El llanto y la risa son los dos lenguajes del alma. El resto son sólo variaciones.

    www.entrecorbatasyescotes.blogspot.com

    ResponderEliminar
  4. A mira! por eso lo que comentabas en mi blog!

    Bueno he de aceptar que tu me ganas! Y concuerdo en varias situaciones que te hacen llorar; y a mi que soy tan asi, se me hace tan cura como la mayoria de las personas aguantan tanto emociones tan fuertes con caras rigidas y ojos secos! Es increíble....

    Me gusto mucho lo que dice Cortazar, nunca lo habia leido!

    ResponderEliminar
  5. Llorar es rico cuando es muy necesario. En las lágrimas van varas que uno debe dejar ir.

    ResponderEliminar
  6. SOBERBIO TU POST DE HOY. ME HE SENTIDO MUY IDENTIFICADA.
    ME HA HECHO GRACIA QUE PENSARAS ESO DE PEQUEÑA... DE PEQUEÑOS PENSAMOS COSAS RARAS, A QUE SI'
    BSS

    ResponderEliminar
  7. Jo, tengo un problema para llorar. No puedo. Solo recuerdo haberlo hecho en una situación SUPERCRITICA, de esas que te encuentras dos en la vida.

    Igual es que no me lei las instrucciones.

    Espero tu respuesta para lo del libro.

    ResponderEliminar
  8. Pues yo de niña odiaba llorar. Me daba una pena terrible, especialmente si estaba en la calle o con extraños.

    Seguí así como hasta el 99.
    De hecho, recuerdo que una vez le dije al recién conocido Rommel "yo nunca lloro porque odio llorar". Además, el dolor de cabeza que me da es insoportable.

    Hasta que un día en plena clase de apreciación literaria en Generales (lleno de gente que solo estaba ahí porque no le quedaba de otra), leyendo un cuento de Cortázar (coincidencia??) rompí en llanto... era demasiado bonito. Eso y las malditas clases de teatro lograron hacerme sensible, y hoy por hoy lloro por todo.

    Rommel ya nunca me dejará en paz con eso de "yo nunca lloro"

    ResponderEliminar
  9. Anonymous8:28 p. m.

    sin el llanto, no seriamos lo mismo.. no se si es un MAL necesario O un BIEN necesario, pero que a gusto te quedas.
    MARIELA.

    ResponderEliminar
  10. No lloro mucho. Pero cuando lo hago no hay quien me pare. Me recuerdo a Chandler en un capítulo de Friends :S....

    Y si salen las lágrimas, dejalas. "Quiero llorar porque me da la gana" dijo García Lorca.

    :')

    ResponderEliminar
  11. MentesSueltas12:01 p. m.

    Pasaba a dejar un fuerte abrazo desde Buenos Aires.
    MentesSueltas

    ResponderEliminar
  12. @LEJANDRA: entiendo eso de que a veces uno llora por no decir cosas hirientes, y también porque sabe que no tiene el valor de decirlas, algunas veces serían necesarias :-P

    MURASAKI: yo creo que es la maldición de los teatreros, esa facilidad para soltar los moquillos. Cortázar es un genio con las instrucciones y me encantó lo de tu llanto concientemente dramático!!!!

    WILFREDO: hola! me encantó eso que escribiste, que todo lo demás sean variaciones... ahora, me pregunto la rabia de cuál de las dos es variación ¿?

    AIDA: sip. Le gano a cualquiera, también es familiar, somos muy lloroncillos e incluso siempre pienso en mi mamá que cuando le digo "tengo ganas de llorar y no sé por qué" me responde "no importa, llore". Si te ha gustado ese texto de Cortázar te recomiendo "Historias de Cronopios y de Famas".

    JAGUAR: es lo que pienso, es que si no las lloro se me enconan y me siento peor.

    CELES: de pequeña pensaba muchas muchas muchas rarezas, otra de mis clásicas (razón por la cual tengo una miopía terrible) es que el sol, como decían que era bueno y producía vitaminas, era bueno para los ojos: abría los ojos a la fuerza para ver el sol directamente. Bueno, también quería verle la forma... en fin, esa rareza me costó la vista, pero ahora me divierte pensarla! :-P

    FANMA: ves... pero si no se te hace necesario no creo que sea un "problema" y con las escenas en que me meto a veces preferiría ser incapaz de soltar la lagrimita :_(

    MIGNONNE: jajajaj, la EAD se paseó en tu estoicismo. Eso o en realidad estabas buscando una excusa para empezar y la encontraste! Abrazooos, hija mía!

    MARIELA: para mí es casi siempre un MAL necesario, creo que debería tener un poco más de control, pero no lo puedo evitar: cuando NECESITO llorar no hay quien me pare.

    JAQUI: cuál capítulo será? No me acuerdo (y eso que soy fiebre de Friends). Y sí, en eso coincido con Don García Lorca, lloro porque me da la gana!!!!

    MENTESSUELTAS: gracias, otro abrazo para allá!

    ResponderEliminar
  13. Desde niño me enseñaron que los hombres no llorán. Criado en medio de mujeres machistas, me hice "muy hombre" y me cuesta mucho llorar. Pero los esfuerzos por no llorar ante la apatía, el rencor, la alegría, la tristeza, la añoranza, y tantas otras cosas que podrían hacerme llorar, me cansan demasiado, requieren de un gran esfuerzo y de ser muy hombre, un circulo vicioso contrario al tuyo.
    Mi musa es como tu, es una mujer sencible y chiniada que llora por todo, cuando su llanto es adverso a mi me enojo, lo he venido cambiando y controlando, pero aún me cuesta mucho. Aprovecho la oportunidad para decirlo y decirselo: mi amor, cuando lloras solo me dan ganas de abrazarte y besarte hasta que te calmes, tomarme tus lágrimas y aprender a llorar contigo. Enseñame por favor a llorar. Mi rabia no es contigo, si no mas bien con mi impotencia.
    Gracias Denise, gracias Cortázar, gracias amor por tratar de enseñarme, seguiremos tratando.

    ResponderEliminar
  14. AMOREXIA. Con eso que pusiste, por ejemplo, me humedeciste los ojos. Es muy bonito, muy bonito. Tenés que aprender a llorar, yo creo, sobre todo si es una cosa impuesta el no hacerlo y no necesariamente de tu carácter! Un abrazote!

    ResponderEliminar
  15. he llorado pocas veces en mi vida, pero he disfrutado mucho esos momentos...

    aprender a llorar... es básico en las sensaciones deliciosas...

    llorar siempre es delicioso al final...

    ResponderEliminar
  16. Por fin encontré tu post.Para llorar de emoción...

    ResponderEliminar
  17. MELEOBRO: llora, es parte de los placeres!

    AGATA. :-) o más bien :_)

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...