martes, enero 10, 2012

Tattoo time


Cuando tenía 17 años decidí que quería tatuarme. Mis papás no son nada fans de la piel entintada, pero yo me fui de escondidillas con dos amigos que también querían tatuarse. Llegamos, escogimos tatuaje y esperamos turno. Cuando me tocó hablar con el chico que tatuaba me dijo que no me recomendaba hacerme el que había escogido porque con mi color de piel los colores no quedaban bien. Me desanimé y no me hice nada. Mis amigos se tatuaron con mi apoyo moral, pero me quedé con las ganas.
Y menos mal, porque era un angelito muy bonito pero que ahora no sé si acabaría de hacerme gracia.
Desde entonces he querido tatuarme, pero nunca había decidido el qué.
Ya lo decidí, lo del diseño estará pronto en proceso y cuando esté acabado iré corriendo a donde alguien con agujas y tintas que me lo pueda hacer. Me muero de las ganas, y aunque sé que los tatuajes aún levantan cejas en algunas personas (incluidos mis padres, jejejeje), me parece algo bonito qué hacer antes de cumplir los 30 y pico que cumpliré este año.
Una de mis amigas de toda la vida me preguntó que qué podía ser tan importante como para marcar mi cuerpo para siempre... y aunque ella me lo preguntó para disuadirme, en realidad la respuesta me ha ayudado a ver por qué quiero hacerlo: sí hay tres o cuatro cosas muy importantes como para llevarlas en el cuerpo y ahí las llevaré.



Pronto.

lunes, enero 09, 2012

No todo lo que menea es salsa

Sobre todo los europeos pongan mucha atención a la siguiente frase:

No todo lo que se baila en plan bailable latino es "salsa".

Lo repito... no toda la música que hace mover el culete es salsa. Y no, no es una definición genérica, salsa es un tipo de música y/o baile y no debería usarse la palabra para hablar de un merengue, o de una cumbia o de un vallenato. Ni es lo mismo ni es igual. UN tipo... Es como que yo llamara dijera que el chotis, la copla, las sevillanas, el cuplé, la jota, la muñeira, el pasodoble y la sardana son FLAMENCO. ¿A que no tiene sentido? Pues lo mismo.

Veamos algunos ejemplos prácticos:


Victor Manuelle... ¡sí, es salsa!
Pitbull... no, es algo raro que se baila en las discotecas que es un poco electro- house, dance, hip- house.



La India... ¡sí, es salsa! (no todo, es salsa sobre todo lo que hacía hace 10-15 años... ultimamente le entra a cosas raras)
Olga Tañón... es merengue y pop latino.



Gilberto Santarosa... ¡no solo es salsa, es la MEJOR salsa!
Juan Magan... es house, dancehall, bachatoso chungo.



Ya que estamos y digan lo que digan, este señor de aquí abajo es el único que sabe hacer bachata, esas carajadas que ponen en los bares son cutres a morir, con sus ruiditos de trasto viejo y caja de música.Y como si fuera poco y exceptuando su lapsus cristiano, sabe de salsa, merengue y otras variantes y encima es de los mejores :)




En caso de duda, usen el genérico "música tropical" que incluye cumbia, merengue, salsa, cha cha cha, reggae, reguetón, meren-house, bachata... Y hasta aquí mi aporte, me voy a bailar un ratito a Juan Luis Guerra.

viernes, enero 06, 2012

Que los nazis no iban tan desencaminados...

La amiga incómoda: ¿Vamos tirando?

La de las gafas: ¿A dónde?

La amiga incómoda: Pues a casa.

La de las gafas: Como quieras, tía, pero cuanto antes te vayas más tiempo me toca aguantar a mi padre.

La amiga incómoda: ¿Está en tu casa?

La de las gafas: Navidades, Fin de Año, Reyes... ya sabes cómo va esto.

La amiga incómoda: ¿Pero tú no te llevas bien con él?

La de las gafas: A ver, si es que primero parece que todo bien, tía, que cómo estás, que qué tal los estudios, que tal y pascual... pero luego empieza que si mi amiga tal es medio guarra porque tiene novio, que el otro día la vio vestida como para salir y que no entiende cómo su padre la deja salir así, que menos mal que yo no hago esas cosas pero que también debería ser más sociable, que mejor yo no me eche novio porque soy muy joven, que a los diecinueve las chicas somos muy tontas.. si dice que mi madre es buena persona pero de inocente es tonta.

La amiga incómoda: Pero tu madre no tienes diecinueve, jeje.

La de las gafas: Ni yo, tía, pero ¿se lo dices tú o se lo digo yo? A él le la igual. Y luego se pone a ver la tele y peor, tía, que si los inmigrantes se tienen que ir, que si los negros... (mirada discreta y rapidísima que me lanza La Amiga Incómoda) que si los chinos nos van a terminar mandando y que si los nazis no iban tan mal encaminados.

La amiga incómoda: Joder.

La de las gafas: Ya.

Nada como tener los cascos puestos y que el Ipod se quede sin batería. Escuchar cuando la gente no sabe que escuchas.

Grandes momentos en lugares públicos, sí señor.


jueves, enero 05, 2012

Pastel de elote, fácil, sencillo, delicioso

En Costa Rica tenemos un amplio recetario de cosas con maíz. Elote, le llamamos. Hoy les cuento una receta que es fácil (como las que suelo poner ;) ) y que queda riquísima. El único requisito es que les guste el maíz dulce, claro, de otra manera sería una tontería desperdiciar energía y tiempo en esto. Una cosa importante es que queda con textura "apudinada" y no como bizcocho / queque; es decir, más húmedo.

Ahí va:

Son los de aquí abajito, los de arriba son cupcakes de zanahoria


INGREDIENTES

1 lata grande de maíz dulce
1 lata de leche condensada
1/3 taza de leche (evaporada, normal o crema dulce-nata)
4 huevos grandes
1 taza de harina
1 cucharadita de vainilla
2 cucharaditas de polvo de hornear
125 gramos de mantequilla derretida, caliente.

PREPARACIÓN

Se pone en la licuadora el maíz, la leche condensada... se bate unos 20 segundos. Se agrega la leche, otros 10 segundos. Huevos... uno a uno, cinco segundos por huevo. La harina, polvo de hornear y vainilla previamente cernidas a pocos, se licúa durante 1 minuto. Mantequilla derretida y otro minuto más. Todo al horno en un molde enharinado, a 125º C durante 45 mins. Yo lo tapo con papel aluminio porque me gusta sin dorar mucho y lo destapo cuando apago el horno, pero esto son manías mías.

Luego se deja enfriar al menos 4 horas, porque tibio no está tan bueno.

Chimpún!

miércoles, enero 04, 2012

Jonino pájaro sucio...



LO QUE DIGO YO de Misery, de Stephen King

Vamos a ver... seguro que para un cultureta estos libros son basurilla. Pero como yo no voy de cultureta en la vida (o al menos lo intento, jiji) puedo listar sus grandes cualidades: Misery tiene un punto de partida apasionante, la narración es muy fluida, los diálogos son interesantes. Una amiga me decía una gran verdad, que es que consigue demostrar que se puede escribir simple, con palabras cotidianas. Y a pesar de eso, me juego lo que quieran a que el autor tiene un vocabulario enorme.

En Misery no di saltos, ni grité, ni tuve que llevarme el libro a otra parte porque esta novela es más de suspense que de miedo.

Y se lee muy rápido, es imposible dejarlo de lado mucho rato.

Por el lado negativo, creo que se le notan los años: fue publicada hace 25 años, e intuyo que hace 25 años podías decir que alguien estaba loco y que colara; hoy cualquier lector querría saber qué tipo de patología mental tiene y exigiría cierta veracidad en sus actitudes. King además, desde mi punto de vista, comete el error de decir que la antagonista está trastornada. Sería un libro infinitamente más interesante si esto no se dijera nunca (mucho menos cinco veces en las primeras treinta páginas) y nos dejara a los lectores descubrirlo. El final no me gustó, creo que fue de paños tibios, jajaja, o sea, que el autor dijo voy a hacer X pero hay gente que espera Y, entonces hago X y hago Y. No, Stephen... decídete.

De todas maneras hubo momentos en que lo pasé mal, la tensión se mantiene durante toda la historia y es un libro que recordaré mucho tiempo por diversos detalles, entre ellos la jonina manera de construir los dialógos y los insultos tipo pájaro sucio, por no hablar de la escena del hacha. Y hasta ahí puedo leer, pero podría contar muchos detalles que se me quedaron grabados a fuego, y esa es la gracia :D O sea que no me quejo más.

LO QUE DICE LA CONTRAPORTADA

Misery es un relato obsesivo que sólo podía escribir Stephen King. Un escritor sufre un grave accidente y recobra el conocimiento en una apartada casa en la que vive una misteriosa mujer, corpulenta y de extraño carácter. Se trata de una antigua enfermera, involucrada en varias muertes misteriosas ocurridas en diversos hospitales. Esta mujer es capaz de los mayores horrores, y el escritor, con las piernas rotas y entre terribles dolores, tiene que luchar por su vida




martes, enero 03, 2012

Me gusta pero me asusta: Stephen King



Con trece añitos estaba obsesionada con las historias de terror. En mi casa no había mucho libro de este estilo al cual hincarle el diente, pero conseguí varios libros entre mis amigos. Leí así libros como Las mejores historias de terror 1, 2, 3, 4... , un relato pseudo periodístico sobre Amitiville y empecé It de Stephen King. Lo de Amitiville fue bastante terrible, la verdad, pero lo de It no tiene nombre. Bueno, sí, pavor.

Esta etapa estuvo aderezada con otras contribuciones de películas: Amitiville, Cementerio de Animales 1 y 2, Halloween, El Exorcista, Viernes 13... de hecho hasta hace cinco o diez años seguía viendo cine de este tipo. Ya acepté que me muero del susto y que no vale la pena.

El otro día hablaba en facebook de que Stephen King está bastante pirado para imaginar las cosas que imagina y descubrí que no soy la única con el trauma del objeto libro. Me explico:

Cuando iba más o menos a dos tercios de It, empecé a tener insomnio provocado por el miedo. Ya había gritado varias veces mientras leía e imaginaba con todo detalle cada cosita macabra que se contaba. Me moría de las ganas de seguir leyendo, pero también cada día me era más difícil concentrarme sólo en el libro: oía ruidos, veía sombras... aquello era un sinvivir.

Entonces apagaba la luz y el asunto se magnificaba.

Hasta que descubrí que me daba miedo el propio objeto, el libro en sí. Descubrirlo me produjo aún más miedo, porque yo sabía que era papel y tinta, pero si el papel y la tinta físicamente unidos podían causar pavor... es que la cosa estaba muy seria.

Cada noche cuando terminaba de leer salía de mi habitación y atravesaba corriendo la casa (corría por si me salía un payaso asqueroso y malvado, está clarísimo) para dejar el libro en un cajón del despacho de mi padre. Luego volvía corriendo y me encerraba en mi habitación con la cabeza bien escondida debajo de la manta.

Así conseguí que el miedo se diluyera un poco antes, aunque pronto me di cuenta de que aquello no era sostenible.

Entonces dejé It y nunca lo acabé. Y ahora he vuelto a caer en las garras de Stephen King. Mañana les cuento cómo me fue leyendo MISERY.

lunes, enero 02, 2012

El año nuevo

Mi ramito de flores de Santa Lucía, para el dinero y la buena suerte


En mi casa (AKA casa de mis papás) teníamos (bueno, tienen) la tradición de pasar fin de año juntos, primero una cena y luego el fiestón con bailongo incluido. Normalmente a las doce la celebración es la típica de las toooodaaas las casas en Costa Rica: escuchar el conteo de Radio Reloj, el Ave María, el Himno Nacional y la canción esa de "yo no olvido al año viejo porque me ha dejado cosas muy buenas".

Además de veinte mil tradiciones que hemos ido adoptando con los años (uvas, lanzarse al suelo para que la mala suerte te pase por encima, dar una vuelta a la manzana para viajar, un billete en mano para tener dinero y un largo etc), el primer día del año nuevo es también importante. Se supone que hay que usar unas bragas creo que amarillas, o rojas, ahora no estoy segura para la suerte. Hay gente que aprovecha para irse a la montaña y conseguir un ramito de flores silvestres de Santa Lucía, para atraer el dinero.

Pero lo que más me gusta es que se supone que los 12 primeros días del año son las "pintas". Eso quiere decir que cada día representa el clima de un mes. Si el 3 está nublado, es que tendremos un marzo medio tristón. Si el 5 llueve, normal, representa mayo.

Creo que tanta tradición y jolgorio es lo que más hecho de menos de estar allá. Acá la fiesta es feroz, si uno decide irse de fiesta, pero normalmente las cenas son más bien tranquilas, de conversar, esperar la hora de las campanadas y zamparse las uvas viendo TVE 1 y los modelos horteras de los presentadores, que llenan minutos con cualquier tontería.

Este año lo pasé con cuatro amigos adorados, un bebé que cada día veo más guapo y amo más, y con el vikingo que es el más adorado de todos, claro. Pero la próxima vez montaré una fiesta en casa, al mejor estilo de Costa Rica...

Feliz 2012. Mis pintas son metafóricas y empezaron hace un par de días, por ahora pinta no bien, sino fantástico.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...