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lunes, enero 16, 2012

Cómo vemos un partido de fútbol



En mi casa somos muy fans del fútbol. Cuando digo mi casa hablo de casa de mis padres, pero también mi casa casa con el vikingo. En mi casa (de mis padres) además, somos 4 divididos en tres equipos, así que siempre había una mejenga que ver. Ahora el vikingo y yo somos archi requete recontra culés.
Pero una cosa que descubrí al poco tiempo de vivir en este país es que los españoles son más tranquilos que la gente de CR cuando se trata de ver partidos.

Nosotros los de CR gritamos. Aquí se grita. Pero nosotros gritamos toooodoooo el rato. Ir al estadio es ir a oír porras, gritos, consignas. Ir aquí es escuchar gritos algunas veces.

Nosotros los de CR insultamos. Aquí se insulta. Pero nosotros insultamos sobre todo a los jugadores propios cuando se equivocan. Y a los contrarios. Y al árbito, claro está.

Y para acabar, algo que hará rabiar a los españoles aficionados al fútbol: allá no se paga por ver ningún partido, TODOS pueden ser vistos en televisión abierta.

Lástima que nuestra liga no se parezca a la vuestra.

lunes, enero 09, 2012

No todo lo que menea es salsa

Sobre todo los europeos pongan mucha atención a la siguiente frase:

No todo lo que se baila en plan bailable latino es "salsa".

Lo repito... no toda la música que hace mover el culete es salsa. Y no, no es una definición genérica, salsa es un tipo de música y/o baile y no debería usarse la palabra para hablar de un merengue, o de una cumbia o de un vallenato. Ni es lo mismo ni es igual. UN tipo... Es como que yo llamara dijera que el chotis, la copla, las sevillanas, el cuplé, la jota, la muñeira, el pasodoble y la sardana son FLAMENCO. ¿A que no tiene sentido? Pues lo mismo.

Veamos algunos ejemplos prácticos:


Victor Manuelle... ¡sí, es salsa!
Pitbull... no, es algo raro que se baila en las discotecas que es un poco electro- house, dance, hip- house.



La India... ¡sí, es salsa! (no todo, es salsa sobre todo lo que hacía hace 10-15 años... ultimamente le entra a cosas raras)
Olga Tañón... es merengue y pop latino.



Gilberto Santarosa... ¡no solo es salsa, es la MEJOR salsa!
Juan Magan... es house, dancehall, bachatoso chungo.



Ya que estamos y digan lo que digan, este señor de aquí abajo es el único que sabe hacer bachata, esas carajadas que ponen en los bares son cutres a morir, con sus ruiditos de trasto viejo y caja de música.Y como si fuera poco y exceptuando su lapsus cristiano, sabe de salsa, merengue y otras variantes y encima es de los mejores :)




En caso de duda, usen el genérico "música tropical" que incluye cumbia, merengue, salsa, cha cha cha, reggae, reguetón, meren-house, bachata... Y hasta aquí mi aporte, me voy a bailar un ratito a Juan Luis Guerra.

lunes, enero 02, 2012

El año nuevo

Mi ramito de flores de Santa Lucía, para el dinero y la buena suerte


En mi casa (AKA casa de mis papás) teníamos (bueno, tienen) la tradición de pasar fin de año juntos, primero una cena y luego el fiestón con bailongo incluido. Normalmente a las doce la celebración es la típica de las toooodaaas las casas en Costa Rica: escuchar el conteo de Radio Reloj, el Ave María, el Himno Nacional y la canción esa de "yo no olvido al año viejo porque me ha dejado cosas muy buenas".

Además de veinte mil tradiciones que hemos ido adoptando con los años (uvas, lanzarse al suelo para que la mala suerte te pase por encima, dar una vuelta a la manzana para viajar, un billete en mano para tener dinero y un largo etc), el primer día del año nuevo es también importante. Se supone que hay que usar unas bragas creo que amarillas, o rojas, ahora no estoy segura para la suerte. Hay gente que aprovecha para irse a la montaña y conseguir un ramito de flores silvestres de Santa Lucía, para atraer el dinero.

Pero lo que más me gusta es que se supone que los 12 primeros días del año son las "pintas". Eso quiere decir que cada día representa el clima de un mes. Si el 3 está nublado, es que tendremos un marzo medio tristón. Si el 5 llueve, normal, representa mayo.

Creo que tanta tradición y jolgorio es lo que más hecho de menos de estar allá. Acá la fiesta es feroz, si uno decide irse de fiesta, pero normalmente las cenas son más bien tranquilas, de conversar, esperar la hora de las campanadas y zamparse las uvas viendo TVE 1 y los modelos horteras de los presentadores, que llenan minutos con cualquier tontería.

Este año lo pasé con cuatro amigos adorados, un bebé que cada día veo más guapo y amo más, y con el vikingo que es el más adorado de todos, claro. Pero la próxima vez montaré una fiesta en casa, al mejor estilo de Costa Rica...

Feliz 2012. Mis pintas son metafóricas y empezaron hace un par de días, por ahora pinta no bien, sino fantástico.

lunes, diciembre 26, 2011

La hostia en verso

En Costa Rica los españoles tienen fama de varias cosas, entre ellas de mal hablados y gritones. Tras vivir unos cuantos años aquí y allá, tengo que decir que no son mucho más mal hablados ni mucho más gritones, sino de una manera diferente. Me explico:

Una persona promedio en Costa Rica usa cierta cantidad de ·tacos· o ·malas palabras·, pero conforme va cumpliendo años como que esa cantidad se reduce y los lugares donde se usan van disminuyendo. Lo de decir malas palabras es marca de grupo (pintas/macarras) o de edad (jóvenes/adultos jóvenes). Luego se puede soltar un madrazo de vez en cuando, pero en situaciones muy concretas.

Aquí usan los tacos como parte del idioma cotidiano y normal. Es decir, muchas expresiones se utilizan como si estuvieran diciendo cualquier cosa. Por ejemplo coñazo. Todo es un coñazo y da igual la procedencia del término. No es un taco, aunque lo parezca... si hasta el señor presidente lo dijo refiriéndose al desfile aquel...

Por otra parte tienen tacos que nosotros no tenemos y que, en muchos casos, son escatológicos... se defecan en todo, por ejemplo. También abundan las expresiones anti religiosas y su combinación. La hostia es muy popular (la hostia, la re hostia, darse una hostia, a toda hostia, mala hostia, ser la hostia, ¡hostia!) y en algunos momentos es sustituida por la leche (la leche, la re leche, a toda leche, mala leche, ser la leche).

Digamos que hay más variedad de malas palabras, usadas con mucha más naturalidad. Por eso nos da la sensación a los de “allá” de que acá son mal hablados. O sea, lo son, pero cuando habitúa el oído a que es parte del lenguaje normal, deja de crearte ese rechazo.

Sobre el volumen de la voz: no, no gritan más. En Costa Rica se grita mucho más, pero la voz es más aguda en general, sobre todo las de las mujeres. Las españolas (generalizo, me perdonarán) tienden a tener una voz más grave así que cuando hablan en volumen alto, retumban las paredes. Es una cuestión de fonemas: Joder (con esa Jjjjjjjota tan castiza que parece que se arrancan un trozo de garganta) dicho en volumen alto, sonará más contundente aquí que allá.

Entonces la combinación es la hostia en verso: palabras contundentes dichas con volumen contundente y pronunciación contundente... misterio resuelto.


PS. Dice uno de mis grandes amigos que miento con algunas diferencias, por ejemplo la de las visitas en casa. Si es así, me perdonarán las licencias poéticas. No tengo ninguna pretensión de ser fiel a la realidad, jiji.

lunes, diciembre 19, 2011

Nostradamus, 3 días a oscuras y el fin del mundo

Yo era pequeña, tendría nueve o diez años, cuando me enteré de que el mundo podía acabarse en un plís plás y sin que viniera a cuento. Gracias a una oleada de miedos y rumores conocí a un señor llamado Michel de Nôtre-Dame AKA Nostradamus y a quien a partir de ahora llamaremos cariñosamente Miguelito (de un juego llamado Miguelito hablaré mañana).

Resulta que en mi escuela los rumores apocalípticos se esparcían más rápido que la pólvora, y en cuanto un chiquillo incauto oía "que se acaba el mundo", ya estábamos todos haciendo quinielas sobre el cuándo, el cómo y el dónde.

Así, Miguelito había dicho muchos muchos muchos siglos atrás que el mundo se iba a acabar por aquellas fechas. Y cuando alguien dice algo muchos muchos muchos años atrás, aquel algo adquiere un velo de verdad que no tiene lo que -por ejemplo- yo pueda decir. Si yo digo: que mañana se acaba el mundo, nos echamos unas risas y santas pascuas. Pero Miguelito lo había dicho hace muchos muchos años y él sabía de qué hablaba.

Cuestión que la noticia se hizo eco en los medios de comunicación y si la memoria no me falla, ahí iban las masas a comprar velas y comida y pilas para el radio... porque el mundo se iba a acabar, sí, pero de una manera bastante espectacular: precedido por tres días de oscuridad.

Pasó la fecha y... se acabó el mundo, por supuesto, de la misma manera que en el 2000 hubo colapso informático, y el año pasado se acabo el mundo como tres veces y de la misma manera en que, dicen algunos, en un añito dejaremos de contar el cuento.

Yo por si acaso he estado pensando en irme a mi terruño unos días cuando llegue la fecha, porque como aquí no creen en naditica... a lo mejor el desastre empieza por este lado... Aunque para ser justos esta vez no es culpa de Miguelito sino de los Mayas. Y como los Mayas dijeron eso hace muchos muchos muchos años...


lunes, diciembre 12, 2011

NO SOY DE AQUÍ: Las visitas son la peste

Cuando vivía en La Coruña me di cuenta de algo muy peculiar: los del norte de este país -no me atrevo a hablar del sur- no son dados a recibir visitas en sus casas. Las visitas son la peste y quien deja entrar la peste en su casa recibe las nueve plagas restantes.

Perdón que me desvíe, pero tengo que decirlo: hay que ver qué cosillas tan asquerosillas las plagas... y como es lunes y nunca pasa un lunes sin aprender algo nuevo, abramos un paréntesis para hablar de nuestras amigas las plagas. A saber:

Imagen sacada de Google Images tras poner "peste" en el buscador :D


1. Sangre, toda el agua convertida en sangre tibia y apestosa.
2. Ranas, tengo un amigo que con esta peste cae muerto... en fin, ranas que seguro caían del cielo como en Magnolia.
3. Mosquitos... el polvo convertido en mosquitos. Esta es para exterminar a mi pobre señor esposo, que es bien dulce.
4. Animales silvestres. What? ¿Patos enfurecidos? ¿Tortugas voladoras? ¿Iguanas venenosas? ¿Animales silvestres en general? Lo dicho, animales silvestres.
5. Pestilencia: dícese de enfermedades epidémicas y visitas no esperadas.
6. Úlceras y sarpullido, pieles hechas jirones. Puagh.
Ojito al dato que la 7 mola: 7. Tormenta con granizos de fuego y hielo. ¡Toma efectazo especial!
8. Langostas. Nah, nada que decir.
9. Oscuridad durante tres días. Esto me recuerda la supuesta oscuridad de hace unos años en mi terruño, pero ya lo contaré la próxima semana.
y la 10. Muerte de los primogénitos. No comments.

Cierro paréntesis.

Decía que "Las visitas son la peste y quien deja entrar la peste en su casa recibe las nueve plagas restantes". Así, puedes ser amigo de X, por ejemplo. X te adora. Vas con X a todo sitio... pero las probabilidades de que X te invite a su casa son minúscula, de hecho es como si para X eres más amigo cuánto menos veas el salón de su casa. Las escasas probabilidades se disminuyen a la mitad si X vive con sus padres, en cuyo caso ni soñarlo. Tampoco conocerás a sus padres, pero eso es medianamente normal.

Para entender por qué esto me llama la atención es necesario hacer un pequeño paréntesis: Costa Rica. Al menos entre mi familia y con mis amigos cercanos hay un acuerdo tácito de invitaciones a casa: se hacen concretas de vez en cuando, pero hay una abierta y extendida permanentemente, siempre que sea a horas decentes. Si yo paso frente a la casa de mi abuelita un día al mediodía no dudo en bajarme  y auto invitarme a comer. Y lo que es aún mejor, siempre seré bienvenida porque es cuestión de "echarle más agua a la sopa". Si paso por casa de una amiga y tengo ganas, siempre tengo la opción de tocarle el timbre y es usual ir a tomar un café en casa de mi tía, sin avisar antes.

Aquí no. Ni se te ocurra. Las casas son como un templo sagrado al que te dejan entrar si es necesario. Sólo si es necesario. No hay visita bien recibida que no haya sido invitada con antelación.

La costumbre se extiende a quedar: alista la agenda y pide turno con tiempo... entiendo que en el caso de Barcelona se trata de una ciudad grandecilla y hay que cuadrar días y horas, pero es más un asunto de actitud... como si ser amigos fuese una cosa más de la lista de pendientes.

Lo más raro del asunto es que se pega con tanta facilidad que yo directamente no respondo al timbre si no estoy esperando a nadie. Qué triste, digo yo.



*nota aclaratoria: este post ha sido altamente exagerado para causar impacto, montar bochinche y crear tremendo revolú, en realidad voy a casa de mis amigos cercanos cuando me da la real gana tras la llamadita de cortesía y siempre me reciben con los brazos abiertos y un kilo de galletas... lo que pasa es que para que te consideren amiga cercana... hay examen de aptitud :D

lunes, diciembre 05, 2011

NO SOY DE AQUÍ NI SOY DE ALLÁ: el fútbol

Blau Grana al vent
un crit valent
tenim un nom
el sap tothom:
Barça!, Barça!, Baaaarça!


Vengo de un país donde el fútbol es el rey y señor de las atenciones de una buena parte de la población. Seguimos la liga nacional, la española, la italiana... cuando Costa Rica ha conseguido colarse en algún mundial se declara asueto nacional para que la gente pueda ver los partidos. Somos así.

En España desde luego que la afición es también muy alta. Hay equipos buenos, rivales eternos y veinte mil copas que se juegan cada año. Yo -lo digo con orgullo- soy muy culé y pocos meses después de venirme a vivir a Barcelona ya El Señor Marido se había encargado de enseñarme el himno del Barça.

El sábado pasado justamente El Señor Marido me dio la sorpresa de la vida y me llevó de "pic nic" al Camp Nou, en donde el Barça le clavó 5 golazos (en realidad 6 pero anularon uno por joder) al Levante. Entonces pude ver algunas de las diferencias de comportamiento en un estadio de fútbol entre los ticos y los españoles*.

1. Los ticos apoyamos insultando... nuestros jugadores no tienen derecho a equivocarse porque reciben epítetos, la mayoría bastante machistas. Los españoles van con sus jugadores, aunque se enfaden o murmuren que se cuidan las piernas o que podrían correr más.

2. Los ticos regresamos a casa disfónicos... la gracia de ir al estadio es sacarlo todo, apoyar, sufrir, dejarse un trozo de garganta en la gradería. Disfrutamos hasta el extremo de la celebración... los españoles gritan si es necesario y es normal que haya momentos de absoluto silencio en el campo.

3. Los ticos no aceptamos que nadie se meta con nuestro equipo. Ejem, ejem... los españoles tampoco.

4. Los ticos y los españoles llevamos "tentempiés" al estadio. A nadie se le mira mal si saca un sanguchito de huevo o un bocata de calamares: la cuestión es no pasar hambre y si es menos caro que lo que se vende en el propio estadio, mejor que mejor.

5. Los ticos tenemos a la Liga y a Saprissa. Los españoles al Barça y al Real Madrid...

Sea como sea, sigo con la duda de qué es lo que tiene el fútbol, eso tan apasionante que te sostiene en el borde de la silla y que ya nos gustaría aplicar a los del teatro. Por ahora confieso que estoy enamorada del pedazo de equipo del F.C.Barcelona... Sigh...



*léase los ticos y las ticas /los españoles y las españolas... que no se me ofenda nadie por el genérico.


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