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jueves, julio 26, 2007

Sueños macabros

He tenido el sueño más horrible del mundo. Bueno, dos, pero el primero se resume en atravesar una piscina enorme en colchonetas inflables intentando no llamar la atención de un tiburón, para luego defenderme desde una ventana de un tipo que me quería matar con un rifle (pero fui más rápida y le disparé primero).

El segundo sueño fue muy muy vívido:

Estaba en una especie de campamento con varios de mis amigos, metiéndonos en la piscina, tomando cervecitas… en eso el supuesto encargado del lugar nos reunió para decirnos que entendía que éramos jóvenes y nos gustaba la fiesta, pero que ese lugar tradicionalmente era tranquilo, entonces que nos pedía que nos calmáramos. Ah, es que había mucha más gente desconocida y más bulliciosos.

Yo estaba intentando oír, pero había tres tipas detrás hablando en inglés, un poco alto. Me volteé –pensando que estaban más lejos- y dije "could you shut the fuck up?”, con la mala suerte de que una de ellas, rubia con cara de chica cool, estaba demasiado cerca y casi se lo grité en la cara. La tipa me miró de arriba abajo con furia y cuando el encargado terminó el discurso y la gente se dispersó, vino, me hizo una zancadilla que me dejó tumbada boca arriba en el suelo, me dio una patadita suave en la mejilla y me dijo “you have to say please”, yo dije “por favor” sin chistar, consciente de que la nena me tenía a tiro si quería partirme la cara en dos, ella soltó una risa y me dejó en paz.

Más tarde entré en la casa donde teníamos las cosas, fui a la cocina a llamar a otra amiga que no estaba, para que llegara. Al rato vino ella y varias personas más conocidas mías. Los otros participantes hacían cada vez más escándalo, así que fui a una de las habitaciones a buscar una pastilla para el dolor de cabeza, cuando entré, la tipa que me tumbó al suelo estaba en mi habitación, con una pinta de desquiciada impresionante. Le pregunté qué le pasaba y me dijo que nada, que estaba bien. Yo sabía que no era así pero me estaba bloqueando la salida, así que me lancé a la ventana para gritar e intentar escaparme. La tipa me alcanzó cuando apenas empezaba a decir "Ayúdenme".

Cinematográficamente… corte y cambio de escena.

La chica esta aparece en el patio donde estábamos antes, con una carretilla de construcción. Era evidente que los que mandaban en el lugar eran ella y sus amigos y muchas personas más estaban por ahí tiradas, golpeadas o peor... Dentro de la carretilla, enroscada como un ovillo, estaba yo… muerta.

Creo que prefiero los de novia neurótica, o aquel cuando Gael García Bernal era mi abuelastro...

miércoles, abril 18, 2007

Sueños de novia neurótica VI

Hace meses no me pasaba… pero esta noche mi subconsciente se lució.

Yo llegaba a la iglesia y estaban varias mujeres con bolsas de tiendas, una de ellas tenía mi vestido de novia. Me dijo que me apurara, salí corriendo a un vestidor, me di cuenta de lo de siempre: no estaba maquillada, estaba super despeinada, mis zapatos eran un desastre. Igual me puse el vestido y cuando estaba en esas, se me ocurrió ver una hoja informativa sobre las bodas de ese día (al parecer habían otras siete u ocho) y decía “17/04 a las 11:35 am”.


Pánico, estupor, histeria.

Eran las 2 p.m. Había llegado tarde a mi boda. Para empeorar la cosa, al pie de página decía “Esta fecha y hora es obligatoria, en caso de perder su cita, no podrá pedir otra fecha antes del 29/09”. Saqué cuentas con los dedos, me entristecí… ¡yo quería casarme ese día! Pero entonces me acordé de que ni siquiera había mandado las invitaciones…

Me fui a mi casa (bueno, aparecí en mi casa cinematográficamente, aunque sin una buena elipsis) y mi mamá estaba cocinando mientras una amiga suya le contaba que se había vuelto evangélica y me intentaba soltar el rollo. Me iba a “mi cuarto” a recortar fotos de novias de revistas. Necesitaba bañarme y mi hermana no salía de la ducha, cuando le pedí que lo hiciera gritó “estúpida, déjeme en paaaz”. Mi mamá no le dijo nada, para entonces yo estaba muy cabreada. Llegué al baño finalmente, me miré en el espejo y me estresé porque tenía el pelo muy largo y despeinado. Pensé “¿cómo me voy a casar así?”. Me eché a llorar.

Supongo, con esto, que la segunda escena fue la primera pero mi narrador cerebral decidió contarlo al revés.


Hablando de sueños y aunque no venga mucho al caso… hace como dos semanas –y por primera vez en mi vida –soñé con créditos finales, como los de la películas. Yo estaba manejando un carro, mi visión se iba alejando a vuelo de pájaro mientras se escuchaba la canción “I can see clearly now, the rain is gone (…) it’s gonna be a bright, bright, bright sunshing day”. Se hizo un fade out a negro y yo pensé “ah, ya me puedo despertar, ahora ponen los créditos del sueño”.

Ja. Ojalá mis sueños de novia neurótica tuvieran créditos al final, así sabría que puedo estar en paz porque es solo un sueño. Los sigo padeciendo...


Ilustraciones: la primera la saqué de Gettyone, la segunda es de Julianne Walker

viernes, febrero 23, 2007

Odio estos sueños...


Esta noche soñé que me mordía un perro enorme, un pastor alemán que –detrás de una vitrina –me mostraba los dientes con rabia. En una de las ocasiones en que tuve que pasar cerca de él, sin querer tiré de la puerta de vidrio que nos dividía y logró prensarme el brazo. Lloré y lloré, aunque no recuerdo ver la herida, pero sobre todo chillé porque estaba muy asustada, aterrorizada, porque aún después de morderme el perro seguía gruñendo y yo tenía que dormir en un sillón al lado de la puerta transparente. No podía cambiar de lugar, me tocaba quedarme ahí a la par.

En el sueño estaba mi papá (que por cierto no se metió a zafarme del perro) diciendo “la próxima vez no te le acerqués tanto, si ya sabés que te puede morder”. Como si hubiera sido intencional, como si el hecho de que me mordiera fuera mi culpa... me cabreaba mucho, pero pronto se me iba el cabreo al escuchar la respiración del perro.

Supongo que el sueño es fácil de interpretar: me han pasado un par de cosas estos días que me tienen un poco alterada, o asustada… supongo que la mente lo canaliza de la mejor forma, para no explotar durante la noche. Y ambas cosas son producto de elecciones que he hecho en la vida, así que no hay nada de qué quejarme.

Pero este sueño fue de esos que te dejan con las sensación durante el día siguiente, que aunque sepa que no es verdad, hay una semillita de terror en medio de mi estómago (que se siente como ese hueco que queda en el estómago tras vomitar). Espero que sea cuestión de horas para volver al estado normal. Espero…


Foto: John Lund

viernes, febrero 16, 2007

¿Y ahora quién podrá defenderme?


Esta semana ha sido un poco “la semana de la boda”. Fernando y yo fuimos a inscribirnos en el curso prematrimonial que, sorprendentemente, pinta bastante mejor de lo que pensamos. Al parecer no lo da el sacerdote, si no una pareja con muchos años de casados. Según nos explicaron, se trata más de ir y conversar con otras parejas que están por casarse. Sé que se trata de un curso en la iglesia y, por lo tanto, algo nos sermonearán, pero nos vendieron el curso de manera tal que tenemos ganas de hacerlo.

Me compré zapatos para la boda. Jiji. Qué cosas tan raras, zapatos para la boda… en fin, que en este caso desafié las leyes del “glamour” y los que compré son muy muy sencillos, sin tacón, blancos sin nada más. Es que me niego a –a media fiesta –dejarlos por ahí perdidos y terminar bailando descalza.

Y para terminar, ayer me senté con mis amigas de Costa Rica (que han regresado de su periplo europeo) a ver vestidos de novia. Sigo con el dilema, cada vez peor: nada me gusta y lo que me gusta es impagable… vimos al menos ocho revistas de bodas y dos páginas de internet: nada. Bueno, dos o tres pero solo se consiguen del otro lado del charco y yo me niego a irme, digamos, quince días antes de la boda sin el vestido en la mano. La verdad que jamás pensé que llegara a decir esto, pero me tiene MUY estresada el asunto del vestido.

Ya sé que lo importante es casarse con la persona que uno quiere, que lo demás es accesorio… pero puestos ya a casarnos por la iglesia y con todo el burumbúm, pues quiero un vestido hermoso (y accesible).

Hace unos días tuve otro sueño de novia neurótica, en este como en los otros, también la fiesta era un desastre (el brindis era en medio de un campo lleno de barro y plantas crecidísimas… lo demás es fácil de imaginar), digamos que confirme avanzan los meses, en mis sueños el desastre es aún peor cada vez. En este sueño terminé llorando, y cuando me desperté, estaba llorando. Me siento un poco ridícula cuando me pasan estas cosas, yo que siempre he ido de progre y bla bla bla, y en sueños termino llorando si la boda no es perfecta.

“¡Oh! ¿Y ahora quién podrá ayudarme?”.


*el vestido de la foto es de David's Bridal, la ilustración del Chapulín Colorado no sé de quién es!

martes, octubre 31, 2006

¡No quiero ser una novia neurótica!


Estoy afuera de la iglesia, donde ya todos los invitados esperan curiosos. En eso, vestida de blanco y toda la cosa, me doy cuenta de que no compré zapatos apropiados y ando con unas botas negras medio altas, llenas de barro.

Empiezo a buscar entre las invitadas cercanas un par de zapatos adecuados para mi vestido de novia y ninguno me sirve.

Fernando se asoma y me ve con el vestido, le digo que es de mala suerte y se ríe, entonces le doy un golpecillo poco cariñoso en el pecho y el pobre, con cara de afligido, se va...

Cuando me resigno a casarme con esos zapatos, me miro en el espejo: también me olvidé de conseguir quién me maquillara y me peinara. Estoy hecha un desastre, el pelo se comporta más rebelde que de costumbre, me echo agua para acomodarlo un poco, me hago una cola y voy a la entrada de la iglesia.

Los que desfilan lo hacen con una música horrenda de fondo, que sale como de una grabadorcita del siglo pasado, yo cada vez estoy más nerviosa y solo puedo pensar en que lo planeado era que el mejor amigo de Fernando cantara, no entiendo por qué no lo dejaron hacerlo… de nuevo, me resigno, pero no es todo: cuando me pongo en la entrada de la iglesia se acaba la música y me toca desfilar en silencio, sin maquillaje ni peinado, con mis botas llenas de barro que sobresalen por debajo del vestido.

Por lo menos el novio sí era el esperado.

Y me desperté antes de recorrer todo el pasillo.

Mi hermana dice que es normal, que le pasó a sus amigas cuando se iban a casar. ¿Pero… desde DIEZ MESES ANTES? ¡¡¡No quiero ser una novia neurótica!!!

Ilustraciones: Glowimages

lunes, diciembre 19, 2005

Esas cosas que me deja la noche


Ando soñando mucho, pero el de hace unos días fue alucinante:



SOÑÉ QUE MI ABUELITA TENÍA NOVIO... Y SU NOVIO ERA... GAEL GARCÍA BERNAL



Hay que ver qué buen gusto tiene. Y bueno, tener a Gael de abuelastro... en fin. Talvez debería cenar más ligero, cada día menos cuerda...

sábado, diciembre 03, 2005

Noche a la Dalí


Esta noche soñé tantas cosas raras... Por ejemplo, que había una guerra y que los que estaban en ella mandaban mensajes con caricaturas muy realistas de tus seres queridos al móvil, que te saludaban, sonreían y luego aparecía una leyenda que decía “¿qué pensarías si ella fuera la próxima?” e inmediatamente una bomba estallaba y la persona volaba en pedazos.

Luego soñé que me escondía, con un bebé en brazos, en un edificio vacío y muy frío, las paredes como grises o celestes. Esto es la segunda o tercera vez que lo sueño, que en una guerra huyo con un bebé para salvarlo.

Otra parte del sueño era que mi papá tiraba sin querer una puerta enorme de madera (pero enorme, como de 3 metros de alto y dos de ancho) por una ventana de un segundo piso, nos asomábamos y de debajo de la puerta salía un chiquito corriendo con una bola, como lo más normal.

Un poco después estaba con mi familia y cada quién tenía una mascota gigante, eran de peluche pero estaban vivas. Por ejemplo, una de mis primas tenía un puercoespín como de dos metros que venía sonriente hacia mí, como yo chillaba mi papá lo cogía y lo lanzaba lejos, pero el cabrón bicho volvía. Era tierno, pero a mí me daba pavor por el tamaño.

Otra parte del sueño era menos agradable, lloraba mucho :-(

¿A qué carajos vendrá todo esto?

Si pintara bien, después de mi sesión de anoche y esta mañana, seguiría los pasos de Dalí. Por cierto, ya que ando divagadora, en vez de poner uno surrealista, que es lo que corresponde, dejo este cuadro del sr de los bigotes, se llama “Figura asomada a la ventana” y hay quienes dicen que exceptuando el ancho de las piernas, es como verme a mí de espaldas.

En fin, que no sé qué me pasa, esta soñadera… deben ser los nervios. Me voy en unas horas… me duele el estómago, la cabeza, tengo sueño, tengo hambre, tengo frío… jiji. En fin. Ni siquiera he terminado de empacar (pero la mayoría ya está empaquetada). Buen viaje para mí, la próxima será desde el Mediterráneo.
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