Lo que digo yo:
Dichosamente para mí, medio leí la contraportada… de hecho la miré un poco, pero no seguí. Así que algunas de las cosas que ya se desvelan ahí, a mí me llegaron de improviso. Y digo dichosamente porque me maté de la risa con las ocurrencias del autor.
Desde la página uno tienes claros a los personajes, desde esa misma página tienes una sonrisa en la cara y no tardas en echar algunas risillas. No es un libro que pretenda pasar a los anales de la literatura como un tratado filosófico, sino entretener. Y eso lo hace con creces.
En mi caso, serán las vacaciones o el libro es gracioso, pero las risas fueron abundantes.
Memorables los momentos de conejito de indias y la conversación araña-hormiga. Y hasta aquí puedo leer.
Lo que dice la contraportada (leerlo bajo propia responsabilidad)
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Una desternillante novela sobre el secreto de la felicidad que ya ha hecho reír a un millón de lectores en Alemania.
La presentadora de televisión Kim Lange está en el mejor momento de su carrera cuando sufre un accidente y muere aplastada por el lavabo de una estación espacial rusa. En el más allá, Kim se entera de que ha acumulado mal karma a lo largo de su vida: ha engañado a su marido, ha descuidado a su hija y ha amargado a cuantos la rodean. Pronto descubre cuál es su castigo: está en un agujero, tiene dos antenas y seis patas… ¡es una hormiga! Kim no tiene ganas de ir arrastrando migas de pastel. Además, no puede permitir que su marido se consuele con otra. Sólo le queda una salida: acumular buen karma para ascender por la escalera de la reencarnación y volver a ser humana. Pero el camino para dejar de ser un insecto y convertirse en un ser bípedo es duro y está plagado de contratiempos.