viernes, marzo 30, 2012
Cambio de estación
Soy ciclotímica con las estaciones. La astenia primaveral, aunque algunos digan que es un mito, me da de golpes cada año. Y cada año los recibo como si fuera la primera vez. Asumir la ciclotimia es el primer paso, digo yo.
jueves, marzo 29, 2012
1Q84, de Haruki Murakami (1 y 2)
Partiendo de que Murakami me gusta, tengo que decir que 1Q84 me ha dejado un poco fría.
Y es curioso, porque en principio podría decir muchas cosas positivas: la trama está articulada con mucha eficiencia y cuidado, cada detalle responde a un interés concreto. Evidentemente el mundo que describe es inquietante, porque él es un maestro de la descripción y de la creación de atmósferas. Hay personajes que caen bien, personajes que caen mal. Hay amor, odio, intriga, lunas, little people, hay de todo como en botica de pueblo.
PERO... me ha dejado fría. Lo raro que tanto mola en él no es lo suficientemente raro, es más macabro y sexual (a ratos) que otra cosa... pero no sé por qué lo sentí algo forzado y de pose. La historia principal es interesante pero no lo suficientemente interesante, es medio enganchosa, medio cursi, medio entretenida. Todo medio. Y por si fuera poco, el final no es final. Ya sé que son 4 libros (ahora estoy leyendo el 3), pero al menos en castellano se venden separados y el 2 acaba en el aire.
Ya os contaré cómo me quedo al acabar el 3.
miércoles, marzo 28, 2012
Cómo triunfar en la vida
Es curioso ver las estrategias que usa cada persona para salir adelante, conseguir trabajo (s), llegar a aquello que considera éxito.
El primer grupo de triunfadores es aquel que va por la vida con la consigna de “pisaré tus huesos y desfilaré sobre tu tumba si hace falta”. Es casi mejor apartarse y que pase, porque es el tipo de persona que no tendrá miedo de destrozar a los demás si su ascenso está en juego. Es gente fría, que mide, que calcula, que va siete pasos por delante tuyo. Que te piden un favor de manera que parece que el favor te lo hacen ellos pidiéndotelo.
El segundo grupo es el del morro, ante todo y por encima de lo demás tienen mucho pero mucho morro. Es el típico que ve a alguien influyente en su profesión y van directamente a presentarse. Le dejan una tarjeta, consiguen su correo y de vez en cuando -más o menos descaradamente -mandan saludos y noticias. Los que descaradamente dicen ¿no tendrás nada para mí? y la gente les mira raro pero un día, nadie sabe cómo, acaba por llamarles a que hagan X o Y.
El tercer grupo está conformado por los motivados y esforzados, los que se pasan durante la carrera haciendo méritos académicos, porque asumen que la mejor carta de presentación es ser una persona seria, cumplidora, responsable. Sobresalir silenciosamente, con resultados evidentes. No se hacen buena prensa porque piensan que no hace falta. Son esos que creen que a punta de trabajo y constancia llegarán las oportunidades que esperan.
Antes creía que con ser del tercer grupo bastaba. Y la verdad es que no es así. En este mundo hay que combinar los tres tipos. El primero, que parece bastante malo, no es del todo así: aprendo que si bien no hace falta degollar a nadie, tampoco es bueno allanarle el terreno. Por ejemplo: nunca digas “es que Fulano tal vez más capacitado/a que yo para hacer esto”. Calla y hazlo. El segundo cuando se va al extremo es un pesado/a, sí, pero cuando sabe medirlo se le ve como emprendedor y directo. Y el tercero corre el riesgo de creerse tan valioso que espera que le lleguen a buscar a la puerta de su casa.
El problema es que me falta entrenamiento.
martes, marzo 27, 2012
La historia pendiente: este tío es Obama
Hace unas semanas escuché "Playing the part", un episodio del programa de radio This American Life. Contaban la historia de Louis Ortiz, un tipo al que un día empezaron a decirle: ey, te parece al tipo este, Obama. De ahí a que se esté filmando una película sobre su vida fueron un par de años. La historia es muy interesante porque, sin ser el presidente de EEUU, le ha tocado vivir la gloria del máximo de popularidad de Obama, y el bajonazo que ha venido después.
Al final de la entrevista él decía que la verdad hubiera preferido seguir siendo el tipo corriente del Bronx, porque la fama es muy cabrona. Las fotos están en este link. Y para los angloparlantes, aquí está el link del programa: http://www.thisamericanlife.org/radio-archives/episode/458/play-the-part
Y para quienes no dominan el inglés, traduzco el texto que colgaron en el kickstarter de la película que le están haciendo, llamada "La audacia de Louis Ortiz".
"Louis Ortiz no tenía un traje antes de que todo esto sucediera. No tenía trabajo. No tenía mucha esperanza, tampoco. Pero un día se miró en el espejo y vio al hombre más poderoso del planeta. Cuando se dio cuenta, estaba volando por el mundo para hacer apariciones como el presidente Barack Obama. Pronto se dio cuenta de que se trataba a la vez de una bendición y una maldición -parecerse a una de las figuras monumentales de la historia reciente lo convirtió también en el pararrayos de los sentimientos reprimidos de la gente-. 'La audacia de Louis Ortiz' es un documental que seguirá al técnico-telefónico-convertido-en-imitador-del-presidente Louis Ortiz durante las elecciones del 2012".
lunes, marzo 26, 2012
Insomne reclama la hora robada
En Costa Rica las horas de sol son muy estables durante todo el año. Amanece alrededor de las 6 am y se hace de anoche alrededor de las 6 pm. Pero héte tú que por ahí del año 92, al entonces presidente del país se le ocurrió jugar con la hora. Como hay meses en que amanece más hacia las 5:30 y anoche más hacia las 5:30, a él le pareció suficiente motivo para hacer lo que hacen los países con cuatro estaciones.
Cuestión que en ese tiempo yo me levantaba a las 5 am (sí, leyeron bien) porque el bus del colegio/instituto pasaba a las 6:05 a buscarme. Usaba media hora de luz artificial y luego salía el sol. Al adelantar la hora, me levantaba a las 4 am (antiguas 5 am) y usaba una hora y media de luz artificial. No hace falta explicar que el experimento absurdo duró poco tiempo, tiempo en que debo haberle deseado muchas veces el mal al señor presidente.
Desde que vivo aquí lo del cambio de hora me asalta por sorpresa. Cuando me regalan una hora vivo un par de semanas con la falacia de estarme levantando más tarde (aunque me digan que es más temprano); pero cuando hay que restar una hora... es grave.
Señoras y señores. Una insomne que se va a dormir a las 3:00 am, por ejemplo, entonces se irá a dormir a las 4:00 am. ¿Por qué nadie piensa en los de mal dormir?
En fin, a ver cómo va esta semana de ajuste.
miércoles, marzo 21, 2012
In time: buena premisa, floja realización
El fin de semana vimos In time. Bueno, yo la vi y el Vikingo la percibió en duerme-vela. Cuestión que es esta película en que sale Justin Timberlake y una tía cuyo nombre no recuerdo, y que cuenta de una sociedad en que todas las personas nacen con 25 años de crédito. A partir de los 25 años nadie envejece, pero debes "comprar" tiempo. Básicamente es como si fuera dinero, trabajas para conseguirlo y es la moneda de trueque por bienes y servicios, pero cuando se te acaba... pues la palmas.
Eh, calma, esto se explica en los 1eros minutos, así que no he destripado nada.
La premisa es buenísima. Cada persona tiene un contador en el brazo que le vuelve loco porque va bajando el número. Hay quienes tienen mucho tiempo, hay quienes viven al límite cada día.
El guión sin embargo es flojillo, aparte de un par de líneas de diálogo que no se las cree ni el propio guionista, los personajes son planos y la estructura predecible. Como un Matrix a medio gas.
Ahora, hay un momento -también al principio- en que un ¿atemporado/adinerado? le pregunta a un pobre temporal que si tuviera muchos años qué haría con ellos e intenta hacerle ver que la inmortalidad es una cruz. Y yo me quedo con eso, con la sensación de que quien tiene siempre querrá más y quien tiene en demasía, anhela cuando tenía menos.
Y entonces mañana os cuento de un programa de radio que escuché, sobre un tío que... nah, lo cuento mañana.
Eh, calma, esto se explica en los 1eros minutos, así que no he destripado nada.
La premisa es buenísima. Cada persona tiene un contador en el brazo que le vuelve loco porque va bajando el número. Hay quienes tienen mucho tiempo, hay quienes viven al límite cada día.
El guión sin embargo es flojillo, aparte de un par de líneas de diálogo que no se las cree ni el propio guionista, los personajes son planos y la estructura predecible. Como un Matrix a medio gas.
Ahora, hay un momento -también al principio- en que un ¿atemporado/adinerado? le pregunta a un pobre temporal que si tuviera muchos años qué haría con ellos e intenta hacerle ver que la inmortalidad es una cruz. Y yo me quedo con eso, con la sensación de que quien tiene siempre querrá más y quien tiene en demasía, anhela cuando tenía menos.
Y entonces mañana os cuento de un programa de radio que escuché, sobre un tío que... nah, lo cuento mañana.
martes, marzo 20, 2012
Prefiero creer que conozco a la gente
Me gusta la ilusa idea de conocer a alguien. Porque en verdad, seamos más realistas, por no conocer no nos conocemos ni a nosotros mismos. Qué miedo da.
No hablo de cuando asumes que alguien hará X o Y y no lo hace. No hablo de esos pequeños descubrimientos que a veces se asaltan como una sorpresa agradable. Hablo de cuando un día abres los ojos y te das cuenta de que lo blanco era negro y lo negro era rojo. Cuando te has pasado meses creyendo que para alguien eras -pongamos un ejemplo raro- un donut para luego descubrir que pensaba que eras una patata.
Asumir las consecuencias es aún más raro... sí, bendita ignorancia, prefiero seguir creyendo que se puede conocer a las personas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)