viernes, mayo 03, 2013

Miedos raros


Hoy en la mañana vi una foto de un grupo de tiburones martillo y me acordé de una cosa. Corría el año... diría que 95. Fuimos unos cuantos del Instituto/Colegio de viaje final a Cancún. No me acuerdo cuántos días eran, pero había actividades programadas para cada día. Una de ellas, un paseo en moto acuática para luego hacer snorkel.

Entonces, cuando llegó el momento de subirme en la moto acuática me di cuenta de que... me daba pánico. Miedo no, pánico. Me subí de todas maneras, no había más remedio. Un amigo (que por cierto desde siempre me ha llamado abuela) se ofreció voluntario porque sabía conducir este tipo de aparatos y prometió que no iría más rápido de lo necesario.

Me subí, me abracé al torso de mi amigo como si no existiese el mañana y... y sufrí durante quince o veinte minutos o dos horas o siete, la verdad que lo padecía tanto que ni me acuerdo de cuánto tiempo fue.

En mi defensa, de vuelta una de mis amigas del alma salió volando de la moto en que iba, cayó al agua... y el golpe fue tan fuerte que el resto del viaje anduvo con un morado como del tamaño de un plato en la pierna.

Cuestión que esa misma tarde o al día siguiente fuimos a Isla Mujeres a ver delfines y tiburones. De los delfines ni el rastro, pero en el “vivero” que tenían en el mar había un tiburón gato. Casi nadie quiso meterse a tocarlo, pero yo sí.

Foto tomada de aquí: http://www.flickriver.com/photos/vikingospub/4804681795/



Cayendo la tarde alguien me preguntó que cómo era posible que le tuviera miedo a una moto acuática pero me metiera en el mar con un tiburón. Desde entonces me pregunto cosas parecidas, porque yo a veces le temo a lo más absurdo, o me da vergüenza o reparo. A veces prefiero perderme media hora antes de pedir direcciones. Y cuando hay grandes amenazas, curiosamente, no me da miedo.

Rara que es una.  

miércoles, mayo 01, 2013

Intolerantes del mundo... Uníos

Desde hace unos años lidio con un padecimiento -llamémosle así- que parece extenderse cada vez más: las intolerancias a alimentos. Básicamente descubrí que hay una serie de alimentos que mi estómago no procesa. Esto fue tras dos años, sí dos, de batallar con dolores variados, malestares y pruebas que no llegaban a ninguna conclusión.

Tres veces pasé por urgencias, incluyendo una exótica visita a un hospital noruego y otra a uno costarricense. Tuve que regresar a casa en medio de clases porque no podía más. Todo me caía pesado al comer, y cuando digo todo es todo menos el agua. Ante mis múltiples consultas los doctores acababan rascándose la cabeza porque el nivel de infección que presentaba era demasiado alto para tratarse de una gastroenteritis pero un pelín bajo para apendicitis. Más de una vez surgió la duda de si aquello acabaría en operación, pero sin saber operación de qué. Tras cada susto tocó suero, dieta blanda y a casa sin que nadie pudiera decirme lo que me pasaba hasta la próxima vez.

Sobra decir que la angustia que me generó tampoco ayudaba mucho. Cuestión que me puse a hacer eso tan malo de buscar en internet y acabé haciéndome la prueba de intolerancias... A partir de ahí cambié la dieta y mejoré y cuando recaigo en hábitos pasados vuelven la dolencias.

El propósito de este post no es quejarme sino intentar echar una mano a los intolerantes del mundo... porque uno creería que los síntomas son claros pero es justamente lo contrario, se trata de una dolencia ambigua donde las haya.



Listo los síntomas. Una cosa importante a saber es uno no suele pensar que estén relacionados entre sí y además pueden aparecer hasta unos tres días después de haber ingerido el alimento, por eso cuesta tanto pillar qué pasa y permanecen el tiempo que les da la gana, de hecho yo estuve un mes seguido fatal, sin dar con el motivo:


  • Rinitis, asma, sinusitis
  • Dolor de cabeza parecido a la migraña, mareos (incluso sensación de vértigo)
  • Calambres, debilidad y dolores musculares, dolor en articulaciones
  • Náuseas, vómito, diarrea, estreñimiento, gases, náuseas, cólicos, estómago hinchado, retención de líquidos, sensación de tener el estómago "sucio" o de haber comido demasiado, aún sin que sea el caso
  • Ansiedad, fatiga, depresión
  • Erupciones en la piel


Como pueden ver, es tan amplio el cuadro que uno pasa por revisarse cualquier cosa y puede no acertar. Según leí por ahí, se calcula que un 40% de la población tiene algún tipo de intolerancia, aunque viva con ella y la aguante.

Claramente tener un diagnóstico es de gran ayuda, pero también se convierte en un compromiso fuerte. Entre el Vikingo y yo hacemos un festín... combinando las restricciones de ambos, en mi casa no se debe tomar leche ni quesos de vaca, ni de oveja, ni de cabra. No trigo. No trigo de sémola dura. No cuscús, avena, centeno, cebada, malta, espelta. No cacahuetes, avellanas, almendras. No guisantes, judías rojas ni calabaza. No soja. No huevos. No canela. No almejas, ni cangrejo. Y seguro que me dejo algo.

Lo tremendo de esto es que les reto a coger un paquete de... jamón dulce, por ejemplo. Le agregan soja como potenciador de sabor, trigo y leche para la textura. Así con decenas y decenas de productos que no deberían tener esas otras cosas, pero que han sido modificados hasta la náusea para saciar nuestro paladar cada vez más artificial.

¿Complicado? Claro.

Pero más complicado fue pasarme dos años enferma, os lo digo ya.

Pues eso... a veces vale la pena invertir en lo que el seguro médico público y privado no paga.

lunes, abril 29, 2013

No estaba muerta, andaba de... curranta

Los últimos meses es como si me hubiera pasado enclaustrada escribiendo... bueno, algo más he hecho, pero básicamente le he dado caña al teclado, que es lo que me toca. Por dicha es algo que disfruto muchísimo y que de hecho no cambiaría por nada del mundo, pero es verdad que después de pasarme 4, 5, 6 y más horas en ello, cuando acabo lo último que quiero es escribir más.

Por otra parte hace tiempo que me ronda por la cabeza la duda existencial sobre el mundo cibernético, ya no del blog sino en general, estamos tan acostumbrados al asedio auto-impuesto de internet que a veces como que perdemos la perspectiva...

En fin, que en esas estoy, cada vez más conectada a este mundillo y a la vez renegando de él. Pero creo que vuelvo.





A ver si es verdad.

miércoles, abril 24, 2013

Dioses como Irving


Dioses como Irving

John_Irving

Por Denise Duncan para Literofilia


Recuerdo de adolescente seguir a cantantes típicos de la época. Como cualquier niña de mi edad, tenía a las estrellas del momento algo endiosadas, en un pedestal de poder, belleza y maravilla al que podría acceder puntualmente si el hado estaba de mi parte. Anunciaban que venía X o Y cantante y yo me escapaba del cole si hacía falta para tener un buen sitio en la platea, estar cerca y que -ojalá- mis gritos desaforados llegaran a sus oídos. Iba a conciertos y sí, gritaba toda clase de tonterías al de turno, suspiraba, saltaba, cantaba… como si me fuera la vida en ello, como si aquel encuentro en medio de la masa fuera determinante para mi vida.
Pasaron los años y, hay que decirlo, lo de las aglomeraciones dejó de ser lo mío. Con una honrosa excepción: la literatura. No en vano amo abril, la celebración de Sant Jordi en Barcelona reúne a miles de personas, dándose codazos y empujones para conseguir una firma de sus dioses del Olimpo Literario. Así, me he convertido en una “groupi” diferente, de libros y autores… pero no nos engañemos, me sigo portando como adolescente. Al estrecharle la mano a José Saramago hace unos años me sonrojé, y balbuceé algo absurdo e ininteligible cuando me dijo “Costa Rica… tu país es muy bonito”. Me quedé con ganas de decirle que “bonito” era él. Abracé el libro firmado y volví a casa. Esa noche creo que hasta me costó conciliar el sueño.
Y como quien no quiere la cosa, pasé de conciertos en el Palacio de los Deportes a filas enormes en medio de esta ciudad. Ahora pertenezco a la masa desaforada que hace cola dos horas antes de la apertura de la puerta, ya no para cantar aunque sí para suspirar por autores como John Irving…  escritor septuagenario, inteligente, divertido, mordaz y prolífico al que escuché disertar sobre la vida y la literatura durante una hora y media, en la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona donde vino a presentar su último libro “Personas como yo”, el pasado jueves 11 de abril. Llegué al auditorio nerviosa, a la usanza de mis trece años. ¿Qué le vamos a hacer? ¡El talento y la inteligencia me aflojan las rodillas!

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lunes, febrero 04, 2013

Starbucks fail Plaça Universitat

ACTUALIZACIÓN: Me han respondido de Servicio al Cliente de Starbucks y de manera muy amable. Creo que tienen "derecho de respuesta" aunque no lo pidan, así que copio su mensaje al final del post y le agradezco mucho la atención a la persona que me escribe.


Como cualquiera que me conoce sabe, voy a Starbucks a trabajar varios días a la semana. Suelo pasarme unas cuantas horas ahí, con el ordenador. Normalmente voy al de Sagrada Familia, que durante un tiempo fue deficiente pero ahora ha mejorado exponencialmente. De hecho siempre me tratan bien, siempre me reciben con amabilidad, siempre me siento cómoda. Porque -seamos honestos- uno va al Starbucks para estar tranquilo, en paz, como en un despacho con la ventaja de que te tomas un café, o un té, o un muffin o una galleta. Si quisiera el típico café de me-lo-tomo-y-me-voy-pitando, iría otros bares. De hecho cuando quiero uno de estos, es que voy a otros lugares.

Entonces me pone de muy mala leche cuando el servicio al cliente no se corresponde con mis expectativas del lugar. Como fue el caso.

Martes por la noche. Voy con Cata a un Starbucks que nos queda "de paso". Es el Starbucks de Plaça Universitat, Barcelona. No nos vamos a quedar, pero como tenemos un vale de descuento del 50% sobre las bebidas, aprovechamos para parar 10 minutos. Cata pide y el total que el cajero dice es evidentemente más alto que el normal. Lo sé porque -repito- debo ir unas tres veces a la semana en promedio y casi siempre pedimos lo mismo. Le pregunto al cajero que cuánto dijo que era, repite el monto sin descuento. Le digo que es raro porque ese monto es más alto, que si está seguro que aplicó el descuento... Cata dice que no pasa nada, que después revisamos el tiquet...

Entonces se arma Troya.

La chica que prepara los cafés se acerca y nos dice, con un tono muy borde:

"Bueno, esto es así... Starbucks es caro".


Me dan ganas de decirle de todo, pero me callo. Sé cuánto cuestan las cosas en Starbucks, me sé los precios de la mitad de la carta. Desde que llegué a Barcelona en el 2005 voy a Starbucks con cierta frecuencia. Te puedo decir las promociones del último año y aún lloro de pena por la desaparición del muffin de caramelo/sal que sacaron para celebrar los 10 años en la ciudad. Así que no me jodas... si me apuras, puede que tenga más tiempo de ser clienta que tú de trabajar ahí, así que vamos a relajarnos. Todo eso pienso. Pero me callo. Cata, que es más medida que yo y puede hablar sin despotricar le dice "lo sabemos, somos clientas".

El chico finalmente nos da el ticket, lo revisamos... y resulta que todo el tema es que nos dijo el monto total, no el monto con descuento. Se lo explicamos. Creo que no nos entiende porque me dice "las bebidas embotelladas y la comida no tienen descuento". Le digo que lo sé. Pido mi café, le doy mi vale de descuento y la chica de la barra -que se había despistado un momento- se acerca a preguntarle al cajero que dónde está mi ticket de descuento. Supone que no lo he entregado. Yo me quedo callada, no es mi problema y no pienso punzarme el hígado. El chico le dice que ya lo recogió, ella me prepara el café... doy gracias infinitas porque lo preparan a la vista del cliente...

Aunque anoche me costó dormirme así que a lo mejor su venganza fue simple: me dio café con cafeína a las 7 pm cuando pedí descafeinado.

En todo caso, estimada señorita de Starbucks Plaça Universitat... esa no es manera de tratar a una cliente, menos una que tiene la tarjeta de cliente frecuente... y menos basureando tu propio sitio de trabajo. Sí, será caro, pero si voy es para que precisamente se me trate bien. Ahora, no se preocupe que a partir de hoy, SU Starbucks me parece más caro que ninguno y no volveré. Gracias (por cierto, he enviado un mail a servicio al cliente, para que esté informada).

Y así queda demostrada la importancia de la fidelidad... vuelvo a Starbucks de Sagrada Familia.




Estimada Denise,

Ante todo, agradecerle  que haya contactado con nosotros para transmitirnos su experiencia, ya que ello contribuye a nuestra mejora diaria y sobre todo a tomar las decisiones oportunas para garantizar la mejor de las experiencias a nuestros clientes.

Al mismo tiempo, y en nombre de Starbucks Coffee España, pedirle nuestras más sinceras disculpas por la mala atención recibida en nuestra tienda de Plaça Universitat de Barcelona, ya que no se corresponde con la filosofía de la marca y lamentamos profundamente que se haya quedado con esta mala imagen de la tienda.

En Starbucks, ustedes son nuestra premisa principal y por ello siempre trabajamos intentando dar lo mejor de nosotros mismos para que al final eso se transmita en una excelente atención a todos los clientes que nos visitan cada día, además de disfrutar de nuestras confortables tiendas pensadas siempre para que tenga una auténtica experiencia Starbucks. Es obvio y por lo que nos cuenta que a veces nuestro objetivo no se cumple. Por ello, voy a remitir su e-mail a la Dirección de la marca y al District Manager para que tengan conocimiento de lo ocurrido y lo traten debidamente con la tienda para intentar que no vuelva a suceder.

Además, en Starbucks siempre queremos dar un trato muy personalizado a los clientes, por lo que si no le supone molestia nos gustaría que nos facilitara un teléfono de contacto para poder llamarle y hablar de lo sucedido.

Finalmente y como detalle por esta mala experiencia le vamos a enviar a su domicilio postal (dato que tenemos en nuestra base de datos de Club Vips al ser usted socio Oro del mismo) unas invitaciones para que pueda canjearlas por su bebida favorita en cualquier tienda Starbucks de España.

Esperamos que lo ocurrido haya sido algo totalmente excepcional y esperamos poder seguir contando con el privilegio de tenerle como cliente.

Quedo a su disposición para cualquier comentario que desee hacernos llegar.

Un cordial saludo y que tenga un buen día



viernes, febrero 01, 2013

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✉ ✉ ✉ ✉ ✉ PARECE QUE HAY UNO AÚN PEOR ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ 
✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ COMO LA SARTA ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉
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✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉¡ESTO NO ES CRISIS, ES UNA ESTAFA! ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ ✉ 
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