Estoy hasta las cejas de las noticias. Una mañana de estas leí los titulares del periódico y me dieron ganas de volver a meterme en la cama. En serio me creó un malestar automático que, digo yo, es innecesario empezando el día. Que si recortes, facturas por pagar, facturas sin pagar, subidas, impuestos, copagos, etc etc etc. Ya. Ya lo sé. Todos lo sabemos.
Ahora, cuando estoy a punto de acabar la carrera, me gustaría pensar que el futuro tiene algo más que signos de pregunta y malas noticias. Quiero pensar que hay menos cobija pero que aún queda con qué cubrirse. Y que si no es así, por el amor de Dior, que me dejen descubrirlo por mi cuenta.
Ese día decidí -aunque haya quien piense que esto me convierte en una ignorante- dejar de leer los periódicos durante un tiempo. O como dice Mafalda, girada de espaldas, he decidido enfrentar la realidad así que ahí me avisarán cuando se ponga bonita.