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martes, mayo 20, 2008

Fliping

Camino hacia el metro en el Poblenou. 

Una tipa con dos perros me dice, cuando paso a su lado "por putas como tú está España tan mal". 

Decido ignorarla, pero unos pasos más allá dice, aún más alto "a ti no te folla ni tu marido". Suficiente, me digo. 

Me giro, con mi mejor pose agresiva, la tipa me está mirando. 

Le digo "¿perdón?". Ella "no, hablo con mis perros". Yo: "¿pero hablas de mí?". Ella "no, no". Yo "porque si tienes algo que decirme me lo puedes decir en la cara". Ella "no, no". Me giro y me voy.

Me doy cuenta de cuatro cosas:

1. la gente está muy mal.

2. me alegro de que llevara los perros, porque cuando me giré tuve el impulso de -al menos- empujarla. 

3. me hago gracia... me enojé tres segundos, después simplemente me quedé sorprendida. Ya no me afectan estas cosas, piel de paquidermo como decía mi querida profe Sara Astica.

4. sospecho que esta se quedó sin marido cuando el susodicho se fue con una morenota de metro setenta y tres... o algo personal le ha pasado.

En todo caso... así está la cosa.

sábado, mayo 10, 2008

pluja plor ploure plorar


En catalán, llorar y llover siempre se me confunden. Sé de dónde viene la confusión... "plor" es llanto y "ploure" es llover. Pero "plorar" es llorar. Por pronunciación (pló- plóura- plurá) parecen provenir de lo mismo, como si fueran de la misma familia y ahí empieza mi lío.

A veces quiero decir “está lloviendo” (està plovent) y acabo diciendo “está llorando” (està plorant). Queda poético, sí, pero es confuso. Es más, cuando pienso en lluvia siempre me viene a la cabeza la palabra plor, que es llanto. Tardo unos segundos en recordar la palabra correcta. Pluja pluja pluja.

Lo más curioso es que hoy, que está lloviendo, y mucho, se me ocurre que la asociación no es tan descabellada. Al menos en los días cercanos a mi cumpleaños hay pluja o plor.

Este año ya empezó (desde ayer… y seguramente seguirá) con pluja… no ha parado de llover en las últimas casi 48 horas. Lo único que quiero para mi cumple es que al día, aunque haya lluvia, no le acompañe el plorar. Aunque ando propensa. No es ni siquiera el asunto de “cumplir-29-qué vieja estoy”, para nada, pero no tengo especiales ganas de celebrarlo.



Foto: Fox Photos.

sábado, enero 12, 2008

Tres años, cuatro, cinco ¿seis?

Esta semana me enteré de que, para que me den la nacionalidad, tengo que quedarme aquí unos tres años más. Sí, eso es lo que tardan. La razón es que en el 2005 se regularizaron miles de inmigrantes ilegales, entre ellos los latinoamericanos y tras dos años de residencia legal (que no sea por estudios) se puede pedir la nacionalidad. El sistema ha colapsado, no tienen capacidad de reacción ante la ola de solicitudes.

Tres años “más o menos”, me dijo el señor que me atendió. "¿Por qué, te urge?" remató. "No, clarooo que nooo, es curiosidad", respondí. Tres años, o más. TRES AÑOS. Juro que no sé si estoy feliz de tener la excusa, finalmente, para seguir aquí o si más bien estoy un poco descolocada por tener un plazo mínimo establecido.

Hasta ahora me he quedado mucho más tiempo del decidido inicialmente, pero es algo que se va sumando paulatinamente... siempre puedo largarme "ya casi" si lo quiero. Pero con este trámite no, estoy obligada a quedarme.

No quiero irme sin eso por diversas razones, entre ellas que los padres y familia de Fernan se quedan aquí y nunca se sabe cuándo y por cuánto tiempo podría verme en necesidad de venir. Segundo, ahora no piden visa a la gente de Costa Rica, pero es probable que en cinco, diez o ‘X’ años sí la pidan. Y me niego a seguir haciendo papeleo, llevo cuatro años entre burocracia y ya está bien.

Pienso en tres años y la vida se me hace contradictoria… es un poco menos de lo que llevo en España, han pasado tantas cosas que me suena muuucho tiempo, pero no lo he sentido como un período muy largo. Pero claro, sumo tres y medio que llevo, tres que quedan: y seis años me suena a mucho.

Temo perder los vínculos, con todo… no sólo los personales. Lo de perder amigos sé que va como tiene que ir, la gente que te quiere aguanta el tiempo que tiene que aguantar. Lo sé. Ya lo he vivido y entiendo que es un proceso natural. También laboralmente, sé que quien confía en tu trabajo te hará un sitio, ahora o en unos años… pero seis años no son pocos, suenan a echar otras raíces.

Me suena a posibilidades tan abiertas que me colapsa mi propio sistema.

Y sí, lo reconozco… da mucho miedo. Sobre todo porque ayer se fueron mis papás, y no puedo evitarlo, cada vez que me despido y cambio (o cambian) de país, me queda una sensación de desamparo terrible, físicamente dolorosa. Da miedo.

miércoles, diciembre 19, 2007

3 años, 2 meses y 15 días

Hablo de tú y de vosotros cuando estoy entre españoles. Hago la excepción de hablar de “vos” con mi amigo Juan y con Caro, argentinos. Hablar de “usted” quedó relegado a la gente mayor y a los momentos cuando me enojo. Es más fácil que explicar mi forma de hablar. Doy dos besos, a quien sea, incluso a un par de ticas (costarricenses) reclutadas en mi vida recientemente. Hago mejor la tortilla de patatas que Fernando, y puestos en el asunto, le digo “patatas” a las anteriormente llamadas “papas”. Igualmente digo “calcetines”, “móvil” y “aparcar”. Entono diferente, pero sólo lo noto cuando hablo con alguien de mi país. Digo “hosti” u “hostia” cuando algo se me cae o se me olvida algo. A veces me olvido de las palabras en castellano, pero sé perfectamente cuál es la que busco en catalán. Tomo café después de comer, siempre, un cortado (café corto espresso-poca leche). No multiplico para saber cuánto pago por las cosas en equivalencia de Costa Rica. Ya casi ni me quejo del frío, sobre todo porque para arriba de 10 grados me parece una temperatura genial en invierno. Voy a todas partes en metro, casi nunca tengo que mirar qué línea tomar o qué enlace hacer. Espero la Navidad con ansias para ponerme hasta las orejas de comer jamón serrano. Al jamón serrano no suelo llamarlo jamón serrano, le digo “jamón” o, en su defecto, “jamón del país”, porque la aclaración sólo es necesaria cuando se trata de jamón "dulce". Pido bocadillo, no sándwich. En la mayoría de los casos, soy incapaz de saber si la palabra que uso es de aquí o de allá. Le digo mi casa a Barcelona, mi casa a mi piso y la casa de mis papás a la de Costa Rica. Cuando pienso en Ticolandia me suena a visita de verano, el verano es el de aquí, en agosto.

Es oficial, mi vida es la alegoría de la mezcla.

Es evidente… ya han pasado más de tres años.

viernes, octubre 26, 2007

Knock out en dos rounds

Vivan los servicios en este país. Es como meterse con Tyson… muerda o no la oreja, hay un peligro tangible de caer fulminado con uno de sus golpes.

Primer Round:
Chica en bikini y Cling-cling-cling

Hace tres semanas que los de ONO nos tienen como pelota de tennis, de un lado a otro, con pasar la línea telefónica. Nos han dicho CUATRO veces que viene el técnico “entre 4 y 7” y héte tú que esperamos entre 4 y 7 y el técnico nunca aparece. Y ya ni hablemos del rollo de llamar a la central y oír cosas como “a mí me aparece aquí que ya tiene el teléfono instalado”. Sí, es verdad, lo tenemos conectado guapa, pero como no tenemos a quien llamar un viernes por la noche, la llamamos a usted, disculpe que estemos enamorados de su voz... Y luego la mentira más grande que ha parido empresa: “nosotros los llamamos en un rato/el lunes/mañana”. ¿Por qué carajos no dicen “vuelva a llamar”, que es lo que al final pasa?

Quienes crean que los servicios mejoran cuando hay competencia pues… bájense de la nube y, para muestra, este país. Hay al menos cinco compañías de teléfono-internet y TODAS son una mierda. Lo digo con conocimiento de causa. Hay al menos cuatro compañías de móviles… y TODAS son una mierda. El servicio puede ser más o menos bueno, pero son usureros profesionales.


Segundo Round:
Chica en bikini y cling-cling-cling

Cuando entramos a este piso, lo hicimos bajo el supuesto de que los servicios estaban dados de alta, y que era cuestión de ponerlos a nuestro nombre. De hecho, otras opciones fueron descartadas por ese detalle. No teníamos que pagar el alta de los servicios. Eso nos dijo el de la inmobiliaria y eso nos dijo el dueño. Casi un mes después, resulta que la inquilina anterior no le da la gana pasar los servicios porque ella pagó el alta. Ahora pretende que le paguemos los doscientos y pico de euros que le costó.

Yo, personalmente, entiendo que le siente mal haber puesto ella un dinero y ahora no recuperarlo, pero no entiendo por qué putas es culpa nuestra. Y, como es normal, se pasan la pelota de uno a otro: que si el dueño, que el de la inmobiliaria, que si la chica esta.

Es que me siento casi chantajeada y me da rabia, tenemos la opción de pagarle lo que ella quiere o de padecer (véase primer round) para que nos instalen servicios tan básicos como la luz y el gas. Me dan ganas de ponerme muy muy muy yanqui y decirle “nosotros no negociamos con terroristas”, que se dé de baja a los servicios y ya está, pero tengo un marido conciliador que irá el lunes a hablar con ella. A mí que ni me diga que vaya, que la puedo mandar a freír churros.


10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1 cliiing cliiiing cliiiing.
Knock out
.


Todo esto bajo un catarro monumental que me ha caído estos días. Pensar con tos, dolor de cabeza y mocos… juro que no es nada productivo. Menos si parece que el universo entero tiene ganas de tocarnos las narices.


lunes, octubre 22, 2007

Inmigrante de m...

El señor Sergi se subió al metro en Plaza Espanya, muy acalorado, hablando por su móvil sobre moros y sudacas. El tema lo llevó a calentarse aún más, diríamos, y encontró en una carajilla ecuatoriana el blanco perfecto.

Primero unos gritos, bien cerquita del oído de “vete a tu país”. Como la chiquilla esa estúpida de 16 años no le hizo caso (debe ser que la conexión de metros le pillaba lejos de “su país”), siguió gritándole cositas cariñosas como “zorra” e “inmigrante de mierda”; pero es que esta gente de "allá" no entiende, oiga, no entienden, son tontos como burros.

Entonces Sergi, que no tiene la culpa no señor no señor vio como ella –lamuyguarra- volteó la cara, entonces él le sujetó cariñosamente un seno –para ser exactos el izquierdo que le quedaba más cómodo por la cercanía de su mano izquierda, ya que en la derecha llevaba el móvil- a lo que la chiquilla saltó un poco. Saltó por jugar de decente, porque ya se sabe que son unas cerdas. Pero no lo suficiente, no señor, porque Sergi gritó un poco más y cuando vio que llegaba a su estación cerró su participación con una patada directa a la cara de la muchacha.

No es culpa de él, no, que no, es que el metro pone nervioso a cualquiera. Y no es culpa de él, que no que no, es que este país está echado a perder con tanto extranjerillo y algo hay que hacer, oiga. Sobre todo porque esos extranjeros son unos guarros, cerdos, corrientes y andan por la calle haciendo indecencias. No como Sergi, que sólo busca que vuelvan los buenos tiempos a su hermoso pueblito y dejar de ver caras bronceadas por no decir de color. Que es que Sergi está cansado de tanto acento raro, de tanta comida rara y de tanta gente rara.

Menos mal que al pobre Sergi lo dejaron salir de la cárcel rapidito, apenas "con cargos", por que si no ¿quién se encargaría de limpiar de hijos de piiiiip su vecindario?

El que quiera recrearse que vaya a buscar palomitas y haga clic aquí. Yo por lo pronto me iré en metro cada día, que mi vida está demasiado aburrida últimamente y nada como un macho ibérico que le ponga algo de sabor. Sergi, ven a mí.

Y sí, a veces estas cosas me dan por el sarcasmo. Si no, me deprimo.

domingo, octubre 14, 2007

Mi nueva casa


Con nuestros amigos Mon, Jordi, Bet y el primo Alex echándonos una mano, logramos pasar el grueso de las cosas al piso nuevo. No sé cómo se pasan de casa los solitarios, porque sin estos cuatro amorzotes no sé qué habríamos hecho. Aunque sólo eran cien pasos de un edificio a otro (en serio, los contamos), la verdad que hicimos muchos viajes el fin de semana pasado, y otros más durante la semana. Todavía faltan algunos de esos chunches/cosas/restos que se quedan por ahí desperdigados, pero ya vivimos bien aquí.

Ayer terminamos de comprar y acomodar algunos accesorios (cojines, dos plantitas, libreros) y ya el piso se ve habitable. Ordenamos todos los libros en su sitio, hice una especie de jerarquía que creo que sólo yo entiendo: primer estante: libros que no he leído por autor según apetencia y editorial; es decir todos los Anagrama están juntitos y ordenados por colores. Soy un poco anárquica, pero así me ha funcionado siempre. Segundo estante: autores que me gustan mucho en general, libros de esos mismos autores que no he leído. Tercer estante: libros que me encantaron junto con otros libros de los mismos autores que aún no he leído o libros de temas similares. Cuarto estante y quinto: varios, autores y libros pendientes, libros que dejé a medias pero tengo la esperanza de acabar y al final de todo El libro de los Conejitos Suicidas, uno de la Rue no sé qué Percebe, Todo Mafalda y Esto no es todo, de Quino.


Esto es mi librero en el salón, en el de la oficina/comedor tengo los de teatro: técnicos, teóricos en el primer estante, obras de teatro en el segundo; libros técnicos como diccionarios, guías variadas de catalán, y estotéricos en el tercero. Chaplin vigila el estante "académico-teatral".Mi lugar favorito es el salón. Trato de ignorar la tele porque nos pusieron una carajada que es la desgracia de cualquier fan de las series, como yo: cable. Hay tantos canales que mejor ni lo pienso


En segundo lugar amo el balcón, que aunque se ve basura también están mis amigos, y ya que no puedo tenerlos dentro de casa por las alergias de cierto marido, pues los miro desde arriba.

Por primera vez, desde que llegué a España, sé lo que es dormir en sitio sin ruido. Oh Oh. Y oh. Y eso que duermo con tapones para los oídos.

Nos faltan cuadros en las paredes y otros objetos puntuales (quiero una tostadora de pan y hay que comprar un extractor de zumo nuevo, el otro murió en la mudanza, me di cuenta hoy cuando ya había partido a la mitad doce naranjas) pero ya tenemos casa. Poder decir "mío" cual Gollum con el anillo es genial. De verdad que sí.

lunes, septiembre 10, 2007

Diccionario básico para la búsqueda de piso

A veces el lenguaje nos juega malas pasadas, todo por no conocer el significado real de algunas palabras. Con el fin de reducir los malos entendidos a la hora de buscar piso, apartamento o casa dónde vivir, he aquí una guía rápida con algunas de las palabras que he aprendido últimamente.


A.
Agente inmobiliario: pobre pardillo igual que uno que se dedica a sonreír a extraños, venderles aire pero hacerlo pasar por oro y –encima- a lo mejor no tener ni piso propio.

Amueblado: dícese de aquel piso en el cual los dueños han ido depositando todos sus trastos viejos, con el fin de cobrar más al arrendatario incauto, que no sabe si debería estar furioso por el timo o agradecido de vivir entre tanta reliquia.

Ascensor: del latín ascensor ascensoris. Bien bastante reciente, inexistente en algunos edificios de Barcelona… (pero seamos serios ¿un 5º piso SIN ascensor y la finca tiene entresuelo y principal?).

Ático: último piso de los edificios viejos, usualmente de pocos metros cuadrados y que se cobra a precio de suite presidencial en un Marriot.

Aval bancario: figura mediante la cual tu dinero, correspondiente a 4, 5 o 6 meses de alquiler, queda congelado por todo el plazo que estés en dicho piso, sean dos o tres o veinte años… por si algún pillo quiere escaparse sin pagar, o en su defecto, para que unos pocos puedan alquilar sitios decentes y otros muchos vivir compartiendo con la amiga Anacleta, su novio Juan Leoncio, la prima Chuchis, el perro Bolet y el gato Calçot.


B
Badalona: provincia de Barcelona a la que todavía resisto para irme a vivir, a pesar de ser más barata…

Balcón: esa cosita, algunas veces minúscula, que aumentará exponencialmente el precio del alquiler… más aún si es de cara a alguna calle interesante de la ciudad, y que usted probablemente jamás use más que para cuando llegan sus amigos fumadores.

Buen estado: piso hecho pedazos que sus dueños intentaran enmascarar con una capita de pintura o una mesa de comedor nueva, o que dirán que es "antiguo" por no decir "viejo, sucio, medio roto". Si se mira bien es posible que se vea el estado no tan bueno de detalles como la tubería, instalaciones eléctricas o ubicación.

Buena zona: piso caro o carísimo.

C
Calefacción: bien del orden del ascensor ascensoris, poco común y caro de pagar… con lo paradójico que eso pueda ser en un país con inviernos largos y fríos.

Coqueto: como me dijeron por ahí, quiere decir “diminuto”.

Correcto: dícese de algunas cocinas que se caen de viejas, inservibles e indeseables pero siguen funcionando. Ej: estado de la cocina: correcto.

E
Exterior: dícese de aquel piso que, dando a la calle, tiene mucha luz. Como es bien sabido, la luz se cobra aunque salga del sol y no del dueño. A más exterior, más euritos, sí señor.

Estudio: habitación mediana o grandecita (de unos 25 m2 o menos) que el dueño ambientó, pintó y llenó de muebles raros de diseño para cobrar por él más que por duplex en el Paseo de Gracia. Algunos no tienen cocina, pero eso los convierte en un sitio aún más alternativo. Wow, ¡18 m2 sin cocina por solo 550 euros, voy a morir de placer!

I
Interior: piso que puede entrar en cualquiera de las siguientes variantes: 1. sitio callado y con suficiente luz, pero sin vista a la calle. 2. sitio callado por tratarse de un zulo oscuro y gris del que saldrás para no deprimirte. 3. sitio cuyo pecado es dar al patio de vecinos… y con eso dije suficiente.

J

Junto a: metro, mar, buses, mercado… entiéndase junto a cualquier comodidad que hace subir su precio.

L
Loft: estudio pero en chic, con pedigrí.

M
M2: metros cuadrados, calculados según el ojo que mire… es increíble lo que cambian 40 m2 de un piso a otro, lo digo por experiencia propia, no es lo mismo 40 m2 cerca de la Sagrada Familia y sus picos gaudianos que en el Poble Nou (ahí se estiran un poco más). De ahí que sospecho que la “m” no debe ser de metros, si no de “mentirosos” :-P

N
Nuevo: piso que seguramente será muy bonito, muy pequeño y muy caro… o exactamente lo contrario, pero en este caso será impagable.

P
Paciencia: lo que le pido a Dios todos los días y a cada momento, lo que se necesita para no decidir vivir debajo de un puente –que es menos lioso-.

R
Reformado: aquel piso que –antes de que caerse a pedazos –fue rescatado por el dueño. En algunos casos con buen resultado, en otros se trata de un simple maquillaje para hacer creer a los posibles arrendatarios que aquella mancha en la pared no es humedad disfrazada, si no pintura expresionista.

U
Un Ambiente: piso igualito al estudio pero definido con más arte. Olé.

V

Vivienda digna: el chiste del día. Jua jua jua jua.


Sigo sin descubrir que quiere decir “finca regia” o qué carajos es la cédula de habitabilidad –o algo así -, y creo que puedo afirmar sin miedos que esto de buscar piso es asqueroso.

He dicho.

jueves, agosto 02, 2007

Que me voy, me voy.

Ayer recogí mi vestido... me veo como la más reina. Jiji. Me quedó perfecto, lo que significa -para bien o para mal- que tengo el mismo peso de principios de año. Todos los de la tienda cumplieron su deber diciendo que me veía guapísima, pero tengo que decir que realmente se portaron genial conmigo, excediendo toda la cortesía del mundo. Si alguien en España se casa que me avise y le paso los datos de este sitio.

Cuando me dieron el vestido sí sentí cosquillas en la panza, me parece que empiezan los días de nervios. Espero que me dejen llevarlo en mano en el avión porque no quiero facturarlo ni loca.

Mi único lujillo hasta ahora: mis pendientes y collar con perlas de Majorica. Cero supersticiones, no son de mala suerte las perlas y punto. Cada arete tiene tres perlas y el collar tiene un colgante con nueve perlas... ya lo verán en las fotos. Ni pensé mucho en el costo, quería algo así porque mi estilo de accesorios es más bien baratini y en este caso NO VA.

Que me voy, que me voy... hoy tenemos un día loco y apurado. Me temo que nos quedaran pendientes que queríamos resolver antes de irnos, pero ni modo. Decidí ser Zen hasta el 18 de agosto y dejar que todo fluya, respirar y no querersolucionarlotodoya (ves, Humo... la herencia que me dejas).

Tengo ganas de llegar a Costa Rica, el viaje hasta allá es cansado y aburrido, nunca logro concentrarme para leer suficiente, me aburro de la música, no duermo bien. Un auténtico desastre. Antes amaba andar en avión, pero desde que mis viajes en avión incluyen al menos 18 horas entre salida y llegada, como que me hace menos gracia. Por cierto soy de esos raros especímenes que disfruta la comida del avión... realmente no es porque esté RICA, si no porque me gustan los mini platitos, las mini porciones. Todo menos los mini vasos... ¡déjame la lata completa, no seas taaaaan canalla, anda!

Lulú está un 1% mejor, al menos no tiene fiebre... aunque anda con acidez por los antibióticos, pero eso lo solucionamos con un protector gástrico y Almax.

Mil pendientes, pocas horas... respiro respiro respiro.

jueves, julio 19, 2007

No hay que llorar... que la vida es un carnaval


Barcelona es una de las 50 ciudades más caras del mundo para vivir. De hecho si contamos sólo Europa, está en los primeros puestecillos.

Si no me lo dicen no me doy cuenta… basta buscar piso para enterarse. Sólo un ejemplo, que me deprimo:

“Piso muy coqueto tipo loft, 30 m2, ideal para parejas o persona sola. Cuarta planta sin ascensor. Zona Sants. 700 € al mes más gastos. Depósito 2100 €”

Ni siquiera tiene calefacción. Y ¿qué diablos significa muy coqueto? Coqueto como... ¿ideal para un conejo enano? ¿¿¿Coqueto??? Unos 800 $ por una casetilla de teléfono coqueta que podés recorrer dando seis pasos y luego cinco… 490 mil colones… ¡sean más serios!


Hoy fui a ver un piso de los que arrienda una empresa pública de la Generalitat. Estaba bien, 90 m2, dos habitaciones grandes, un salón mediano con mucha luz natural. El precio razonable, al menos para lo que se cobra aquí. Y… 20 personas viéndolo con ojos golosos. Me sentí como en una versión más triste de Gran Hermano o Factor X. Eso mismo, fue un capítulo especial de Operación Piso.

Y yo en este caso, aunque tenga tres años viviendo en euros, no puedo parar de multiplicar. Con lo que he pagado de piso aquí en este tiempo, ya tendría una señora entrada (prima) para una casa en Costa Rica.

Aghhh...

La cosa está casi más fea que este pobre kohona:

Ps. el pobre gato no venía al caso, pero es que me encontré esta foto en www.genciencia.com y se merecía un sitio en el blog, jajaja, qué espantosito, cosita.

lunes, junio 25, 2007

San Juan en Barcelona...

... o como desmitificar una de mis fechas favoritas.

Mi primer inicio de verano en La Coruña me enamoré de una fecha: San Juan. Fue en el 2005 y durante horas disfruté con mis amigos, sentada cerca de decenas de hogueras, quemando papelitos con cosas por olvidar y sacar de mi vida, haciendo intenciones y saltando hogueras para llamar a la buena suerte. Al final, cansada pero satisfecha, hasta me dormí en la arena (el vino ayudó, es verdad, pero estaba acelerada y exhausta, todo a la vez) y caminé cuatro kilómetros de vuelta a mi casa cuando el sol empezaba a salir.

En el 2006, viviendo en Barcelona, no pude ir a la playa para el solsticio de verano, estaba en Costa Rica. Este año tenía tantas ganas de que llegara la fecha, que el resultado me parece un fraude. Bueno, es que no contaba con la piromaniaca afición catalana por los petardos, bombetas y demás juguetitos de pólvora… y al no pensar en eso no razoné lo obvio: ¡no podía pasarla bien!

La razón es sencilla: odio con toda mi alma este tipo de cosas. Los fuegos artificiales organizados, de colores y de lejos me parecen hermosísimos, pero ver chiquitos enanos en media calle tirando cosas encendidas que les revientan a pocos metros me asusta, por ellos y porque –ya sé que puede sonar poco racional –me dan pavor dichos artefactos. PAVOR. Con todo respeto para la tradición de aquí, no entiendo cómo se le da un juguete que explota a un chiquillo y lo peor, en la mayoría de los casos se le deja solo.

Después de hacer un esfuerzo enorme por llegar hasta la playa andando, sujeta como monito en ventolero de la mano de Fernan y saltando cada dos metros con las explosiones, no disfruté nada. Tanto que a la media hora de haber bajado a la celebración del verano, veníamos de regreso para la casa.

Incluso, tras haber rechazado otros planes por unos amigos (que al final nos dejaron colgando) agradecí al universo no haber tenido compromisos, la habría pasado muy mal toda la noche de haber tenido que aguantar.

Visto así, sin el romanticismo de mi primer San Juan a la gallega, todo se me parece más a estas fotos, sacadas de La Vanguardia:


Según La Vanguardia, los bomberos hicieron mil salidas en esta noche, hubo 47 heridos reportados, de los cuales 35 sufrieron amputaciones y 12 han acabado la verbena con quemaduras graves. “También se han producido 127 casos de quemadura leves y un total de 59 afectaciones oculares” dice el periódico.

Me siento como esas viejitas que todo lo ven mal... ¡me siento como Sole o Anselmo!

En todo caso, feliz solsticio de verano.

miércoles, abril 25, 2007

Niña Bonita y sus preguntas


Tengo dos jefas en la tienda. La encargada, a quien llamaré “Niña Bonita” y la segunda, que le diré “Jefa Cool”. Las dos son simpáticas, como todas las que trabajan ahí, pero tienen diferencias estructurales que hacen que a una la adore y a la otra le tenga tirria.

Niña Bonita parece de esas chiquillas que, puestas en un cargo de responsabilidad, necesitan dejar patente y claro que son las que mandan. La Jefa Cool, seguro porque no termina de ser la que responde por todo, es más tranquila.

Niña Bonita me vigila, literalmente, todo el rato que trabajo. Pero eso no es lo peor, si no su forma de decir las cosas. Por ejemplo, en vez de decirme “tienes que estar cinco minutos antes de que empiece tu turno” me dice “¿qué hora es?”, yo le digo la hora y ella me dice “tendrías que estar ya en tu puesto de trabajo” con un mal modo horroroso (nótese que era en punto mi hora de entrada y al día siguiente ella misma llegó 45 minutos tarde… hablando de dar el ejemplo). Hoy, por vez número ochenta desde que entré perdí la calma con Niña Bonita:

Niña Bonita: Denise, súbeme un cesto de ropa con lencería.
Denise: Vale. (Me fui repitiendo “lencería” para no olvidarme. Llené el cesto y lo subí).
Niña Bonita: ¿Qué es esto?
Denise: Un cesto con ropa.
Niña Bonita: ¿Pero con qué ropa?
Denise: Con lencería.
Niña Bonita: ¿Qué te dije?
Denise: “Súbeme un cesto de ropa con lencería”.
Niña Bonita: No, dije con corsetería, corsetería, Denise, bragas, sujetadores… ¿esto es corsetería?
Denise: No.
Niña Bonita: ¿Entonces para que lo subes? Esto es para alarmar abajo. Súbeme un cesto de ropa con corsetería.

Y yo digo… aunque sea cierto que dijo “corsetería”, ¿no sería más sencillo, menos humillante y más rápido que me dijera “era corsetería, seguro escuchaste mal” y punto? Siempre sigue ese patrón de hacer preguntas en las que uno se sienta estúpido para llegar a su argumento. Niña Bonita me trata como si fuera imbécil si no sé perchar un sujetador, el otro día se enojó porque no reconocí a una yonqui (que por cierto era la mejor vestida del mundo, no la típica drogadicta andrajosa), me da órdenes distintas y como no me dice qué urge más, yo las hago en el orden que me lo dijo, pero ella se enoja porque “esto hay que hacerlo ya”. En fin, que la Niña Bonita me regaña por cosas que no me ha explicado antes… es una pesadilla tenerla de jefa. Lo peor es que cada vez que se me acerca me pongo nerviosa y la cago. O me dice algo y yo me quedo con un nudo en la garganta porque me siento impotente y subestimada. Juzga antes de preguntar.

La Jefa Cool, en cambio, me indica todos los errores que cometo y hasta me cae bien cuando me los dice. Me pide las cosas directamente, es decir “Denise, fíjate bien cuando perches porque un par de sujetadores estaban al revés”. Cuando trabajo con la Jefa Cool estoy de buen humor y soy más eficiente. Pero La Jefa Cool no es “LA JEFA” y me temo que a Niña Bonita no termino de convencerle… veremos dentro de dos semanas si me aguanta o no más allá del mes de prueba.

Honestamente... No sé si quiero que me aguante.


Foto: Dirk Anschutz

lunes, abril 23, 2007

Mis regalos de Sant Jordi

Hoy es mi festividad favorita de España... aunque se trata de una celebración catalana, yo tengo planeado exportarla a Costa Rica aunque sea a pequeña escala, cada 23 de abril haremos una fiesta con los amigos para intercambiarnos libros y rosas. Sobre hoy, la verdad que quisiera que fuera libre y poder andar todo el día por ahí, viendo libros, gente, escritores firmando con cara de leche agria, otros sonrientes: algunos decepcionados por la poca gente que llega a verlos. Este año no puedo hacerlo, pero no por eso me gusta menos.


Mis regalos de Sant Jord
i son estos:


Cosmofobia, Lucía Etxebarria



Demasiada nieve alrededor
, Javier Marías



Las pequeñas memorias, José Saramago




y una de estas:





¡Feliz día!

lunes, abril 16, 2007

Tras el fin de semana

Este fin de semana fue muy movido. Estaban por Barcelona los papás de Fernan, es que el sábado era el cumpleaños de la tía K y hubo una fiesta. Aparte de hartarme de salmón marinado y gambas noruegas (AMO LAS GAMBAS, LAS AMO, LAS AMO), tuve el chance de conocer a otra parte de la familia de mi futuro. Molt be, la verdad, son gente muy agradable y me siguen tratando con naturalidad y cariño.

Ayer fuimos a cenar con mis suegros, entre otras cosas les dijimos que pretendemos irnos a vivir a Costa Rica eventualmente -por no decir a principios del 2008- y se lo tomaron muy bien. La mamá de Fernan lo resumió de la forma más tierna. Dijo que encontrar alguien con quien uno se completa es un regalo, que hay que cuidarlo y aprovechar la suerte... que ella quiere que seamos felices y si lo podemos ser en Costa Rica, ella se alegra por nosotros.

Y hoy empecé a trabajar en una tienda de pijamas y ropa interior, se llama Oysho. No, no es mi trabajo de los sueños, pero estoy decidida a seguir escribiendo y haciendo otras cosas, pero a la par, a tener un trabajo que me permita ahorrar. Además, me dan vacaciones en agosto para ir a casarme (muy importante) y cuando vuelvo sigo teniendo el trabajo. Así que soy la vende-braguitas de nylon (cien puntos para el que sepa la referencia de "braguitas de nylon", menos Murasaki y Mignonne, ¡tramposillas!)

Así, el catalán queda temporalmente suspendido, pero mi cuenta corriente agradecerá menos alimento intelectual y más del que compra billetes de avión.

viernes, diciembre 22, 2006

¡Feliz Navidad!

La Navidad catalana me parece de las cosas más divertidas del mundo. Tienen dos tradiciones bastante escatológicas con que celebran el 24 de diciembre, el cagatió y el caganer.

El cagatió es un tronquito, a veces le ponen cara y sombrero tipo Santa Claus, otras solo una mantita y se le canta una canción mientras se le pega con una vara... "cagatió, d'avellanas y turró, tan si cagues com si no, et donaré un cop de bastó, cagatió" (cagatió, avellanas y turrón, tanto si cagas como si no, te daré un golpe de bastón, cagatió). Cada persona canta, luego mete la mano debajo de una manta que le cubre la parte trasera al tronco y así, descubre qué regalo ha cagado el tronco. Se supone que al que se porta mal, el cagatió le deja carbón, si fuimos buenitos, deja regalos.

El segundo es el caganer (pronunciado "cagané"), que es una figura de un pastor que se pone en el portalito, usualmente en un rincón escondido (pero también los hacen en personajes famosos, en la feria del templo de la Sagrada Familia hay Príncipes Felipes, Letizias y Papas, como ahí en la foto, Eto's, Ronaldinhos, Zapateros, Rajoys... en fin). La tradición se supone que está cimentada por dos razones, la primera es que las heces fertilizan la tierra, pero también que con el caganer se deja claro que todos los seres humanos somos, al final, iguales. En todo caso tienen buen sentido del humor :-)

El miércoles en clases de catalán hicimos la ronda de cánticos para el cagatió, fue divertido aunque primero yo había hecho concierto de violín enfrente de toda la clase... es que la profesora cantó un villancico super bonito y tiene una voz demasiado dulce, me dio la llorona. Pero al menos estoy menos Grinch (me corté las uñas laaaargas laaaargas que me estaban saliendo y el verde de la piel me lo maquillo).

El fin de semana pasado repetimos tradición en casa de los tíos de Fernando, hicimos galleta de gengibre y mazapán, hice dos cerditos y un ratón, ¡soy una pro! Y este fin iremos de cena con su familia. Sigo con la espinita de que la Navidad sin tamales de Costa Rica y mi familia es sólo un conato, pero también agradezco por la compañía que me rodea, sería una ingrata si no lo hiciera.

Inhalo, exhalo, ¡todo va a estar bien! (de regalo previo una cosa genial: Saruman, la compañera de piso, se fue hace días... y su ayudante se fue hoy... gloooooooria, in excelsis...)


Feliz Navidad, un abrazo enorme para todos... y a darle a algún tronco por ahí, nunca se sabe.

lunes, diciembre 18, 2006

Devaneo y fuga.


No basta el abrazo (aunque alivie) cuando una se siente más desamparada que un pollito en medio de un aguacero tropical. Me están saliendo uñas larguísimas y me parece que empiezo a tener la piel un tanto verde… ¡por favor, que alguien adelante el reloj, que sea de una sola vez enero, febrero, cualquier mes menos evidente en ausencias!

Este año, Santa, no quiero nada. ¿Me oíste? Y si te da por llamarme caprichosa o malcriada tené cuidado, que para insultos soy yo la que tengo la cachimba llena. Vos tampoco, Niñito Dios, que sabés que aún queda tela por cortar y explicaciones que darme. Sí, sí, no niego las bendiciones del 2006, pero dejaste algunos detalles sin atender y ya ves… se me sueltan las lágrimas con demasiada facilidad. Y es tu culpa, sí señorito sin nacer, si no de quién. A mí me enseñaron en el catecismo... ¿te aburro, Niñito? Bueno, bueno, otro día lo hablaremos.

Ah, renegando de mi tendencia grinchística tengo mi arbolito y es hermoso, mi primer arbolito "mío", no de "mi casa", me siento a mirarlo como tonta y sí, me logra sacar sonrisas. Pero hay tantos cosas que tendría que sustituir que el pobre se queda manco, cojo e inmóvil sin saber qué decirme. Creo que no solo a él le pasa, digo, eso de no saber qué más decirme.

Mi problema es que sigo creyendo en la magia. Lo admito: los árboles de Navidad no hablan… ya sé… aquí solo habla Soledad: no puedo echarla a la calle justo en estas épocas, hace frío y sé que hay pocas casas dónde ir.

En fin.

Devaneo, fuga.

C’est tout.

martes, noviembre 21, 2006

“Los jóvenes de hoy en día no distinguen el mal del bien…”

.
El fin de semana fui con Fernando a ver a Les Luthiers. No me acuerdo cuándo fue la primera vez que los oí, pero desde siempre tenía estas ganas locas de verlos. Salí feliz después de reírme dos horas.

Según leí por ahí, estos cinco cómicos cantaban en el coro de su universidad… según la historia oficial uno de ellos tuvo la idea de hacer una opereta cómica, lo demás es historia. Pero una leyendilla urbana dice que eran un grupo de indisciplinados y terminaron por echarlos… aunque no sea verdad esto último, me divierte pensar en que a lo mejor su destino fue producto de un desatino. Como la Shakira, que cuenta que nunca la dejaron entrar en el coro por cantar “raro”, su antiguo profesor de música debe darse contra las paredes de vez en cuando por no haberle visto la estrella en la frente.

En fin, que la pasé genial, es impresionante lo que hacen, la gracia que tienen y sobre todo las voces tan flexibles después de años y años de andar en las mismas.

Dejo un clip, aunque no es mi favorito pero está graciosín.

domingo, octubre 22, 2006

Carnet del "buen inmigrante"

Artur Mas, candidato a las autonómicas de Catalunya por el CiU, tuvo esta semana una idea "brillante". Seguro se majó un... dedo con el cajón de los calcetines, o aún más probable, la "chacha" latina o africana que trabaja en su casa llegó diez minutos tarde y tuvo que hacerle él su propio café. Así, en medio de su berrinche mañanero, se le iluminó el cerebro y se le ocurrió que, una buena solución para los problemas de integración en Catalunya, sería implementar:


EL CARNET DEL BUEN INMIGRANTE


Así, los inmigrantes que estudien catalán y pertenezcan a asociaciones tendrán más puntos, y por lo tanto, acceder a ciertos servicios. Se entiende, a partir de esto, que si la inmigrante en cuestión tiene -por ejemplo- dos trabajos y dos hijos y, por ende, cero tiempo de aprender catalán o ir a reuniones en su centre civic... pues a joderse, querida.

Lo peor es que este candidato, se supone, es del centro... ¿¿¿qué estará tramando la derecha, Déu meu???

Mientras tanto y por si acaso:

Sóc una bona immigrant, parlo un poc de català!

miércoles, octubre 18, 2006

El qué.

Estas últimas semanas he estado más que desubicada: el plan académico que tenía no salió, no logro encontrar trabajo y tenía ese gusanito espinoso de la soledad. Las cosas que no ha cambiado demasiado, pero entre conversaciones y la terquedad de esta taurito, me siento con ganas y fuerzas de hacer algo...

El problema, ahora, es el qué.

Ayer tuve la genial idea de averiguar información sobre un curso de joyería... ya me veía yo de artesana, con lo que me gustan los pendientes, collares y pulseras, haciendo de las mías. No contaba con el precio del curso (no, no tengo 800 euros más 200 en equipo). También quería llevar una clase de teatro, tampoco contaba con el precio... se me ocurrió entrarle en serio a la guitarra y ¡oh sorpresa! no contaba con el precio.

En fin, que este mundo es money money money... pero como ando con la moral alta, pues acabo de decidir el qué voy a hacer: dinero.

El problema, ahora, es el cómo.

martes, octubre 10, 2006

Extranjera


"Soy una raya en el mar,
fantasma en la ciudad,
mi vida va prohibida,
dice la autoridad"

Yo entiendo que cada país se guía según los seguimientos legales que le parecen convenientes, que no se trata de abrir las fronteras de par en par y mirar, impávido, el flujo migratorio… ¿pero es necesario que te hagan sentir como un delincuente asqueroso, maloliente y peligroso?

Por ejemplo, hacer fila durante CUATRO horas en la calle no me parece un trato muy humanitario… ¿será que la mitad del trámite es la resistencia?

Estoy un poco hastiada de tener que demostrar que no soy un bicho raro, digno de estudios científicos, que quiere dedicarse a actividades ilícitas. De verdad, qué pereza.


Ilustración: Jerry Nelson



Abajo una parte de una obra que escribí, cuando todavía me lo tomaba con humor…
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