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miércoles, septiembre 15, 2010

Biografía del hambre de Amélie Nothomb

Lo que digo yo:

No tengo mucho qué decir. Muy Nothomb en cuanto a lectura fácil, entretenida, divertida. Poco Nothomb en cuanto a lo que consigue. Quiero decir... Metafísica de los tubos es hermoso, cumple con entretener pero te deja con ganas de más. Este entretiene pero no duele cuando acaba. Creo que las reflexiones se quedan un poco en lo superfluo, el personaje no es tan creíble como otras veces y hay saltos temático-temporales que no se explican. Es como que yo diga: me gusta el chocolate. Luego una página después diga: entonces dejé de comer chocolate... pero en medio no explico por qué. O sí, pero es -de nuevo- una justificación poco currada y poco creíble.

La protagonista es divertida, eso se lo concedo... y exagera de una manera muy tierna... eso también se lo concedo.

Parece que es patético el libro y no es eso, sólo que ofrece mucho que luego no entrega y yo, honestamente, esperaba más que pasar un rato de ocio.


Lo que dice la contraportada:

Nos hallamos ante un libro resueltamente autobiográfico que también es una apología contagiosa del apetito. La autora afirma que, aunque todo lo relatado es real, lo que diferencia la novela de la realidad es la escritura. No obstante haber padecido anorexia durante dos años, en el relato explica su vida a través del hambre y reivindica una avidez y una glotonería en muchos registros: hambre de lenguas, de libros, de alcohol, de chocolate, ansia de belleza y de descubrimientos... Amélie Nothomb afirma que tiene 'un apetito absoluto', un deseo jamás colmado, que no parece tener fin y al que la autora asedia en este relato en todas sus formas, del éxtasis al horror, con brío, dolor, amor, humor y lucidez, mientras se dibuja en filigrana la complicada paradoja de existir.

miércoles, noviembre 28, 2007

Alta Fidelidad de Nick Hornby

Lo que digo yo

Se trata de uno de esos libros que están bien, escritos bien, divertidos, fáciles de leer, cuentan una historia más o menos bien armada y producen cierta satisfacción, pero que el mundo no se detendría si no los leés. Visto así, podría arrepentirme por lo que gasté en él, no era barato y no quise esperar a ver si aparece en edición de bolsillo algún día, pero prefiero reforzar lo de “esos libros que están bien…”. He leído peores, de hecho no es malo, es entretenido, simplemente se suma al montón sin mucha pena ni gloria, desde mi punto de vista. En todo caso, si algún día en edición de bolsillo sale otro del mismo autor sí lo leería, eso si no hay mucho más disponible.

Lo que dice la contraportada

Rob Fleming está a punto de cumplir treinta y seis años y tiene una tienda de discos antiguos en el norte de Londres donde sólo vende vinilos. Su negocio, destinado a un público de serios coleccionistas de frivolidades, está siempre al borde de la bancarrota. Y Laura, su última novia, le ha dejado. ¿Será porque Rob parece empeñado en prolongar su adolescencia hasta la decrepitud o, como piensa él, porque su colección de discos y la de Laura eran incompatibles? Para consolarse, Rob se refugia en la compañía de Barry y Dick, sus cómplices en la tienda, y juntos hacen innumerables listas de los top del pop: las cinco mejores películas, los cinco mejores episodios de «Cheers»... Y también comienza a salir con Marie, una cantante americana. Pero de pronto reaparece Laura. Y aunque Rob creyera al principio que esa ruptura no estaba entre las más cruentas de su vida, muy pronto comenzará a hacerse preguntas arduas sobre la familia, la monogamia, el amor y la madurez. ¿Será que por fin va a descubrir que también hay vida, y música, después de la adolescencia?

jueves, noviembre 01, 2007

Metafísica de los tubos, Amèlie Nothomb


Lo que digo yo:
Una vez más, ya casi sin sorpresa, me veo gozando frente a un libro de Nothomb. Este es genial, me encanta la visión de mundo que plantea, la forma de meterte en la mente de la niña, los pequeños pincelazos sobre la vida de una pequeñita extranjera en Japón, los errores de concepción de la infancia que tienen (o tenemos) los adultos… En fin, no puedo decir más porque simplemente estoy encantada, quiero más quiero más quiero más. Personalmente pienso que Amèlie Nothomb es una geniecilla brillante y divertida.
Quiero más.

Lo que dice la contraportada:
Esta novela narra los primeros años de la vida de una niña obsesionada por el agua que, disconforme con su entorno, adopta la inerte forma de tubo como condición existencial. Con la crueldad, realismo y humor a que nos tiene acostumbrados, la autora rememora episodios de su infancia japonesa en un relato que, como su aplaudida novela Estupor y temblores, posee una gran carga autobiográfica y vuelve a deslumbrarnos con fogonazos de humor descarnado e impactante.

Algo que dice la autora:
“La mirada es una elección. El que mira decide fijarse en algo en concreto y, por consiguiente, a la fuerza elige excluir su atención del resto de su campo visual. Ésa es la razón por la cual la mirada, que constituye la esencia de la vida, es, en primera instancia, un rechazo.”

Complete plays, de Sarah Kane


Horrorizada, a la vez que fascinada, me leí las cinco obras de teatro y el guión de cortometraje que dejó Sarah Kane, antes de suicidarse a finales de los noventa. Mucha gente se pregunta si el éxito que ha tenido tras su muerte se debe, precisamente, a la forma tan triste de morir (tras un primer intento de suicidio con pastillas, logró su cometido a la segunda: colgarse con los cordones de sus zapatos). Pero, al pensar esto, se deja de lado que antes de morir, ya era exitosa. O al menos reconocida en un Londres espantado de la crueldad de esa muchacha delgada, de cabello corto e ideas tan extremas. Algún crítico dijo, de su primera obra, que era un puñado de mierda... como venganza, o lección, la Kane lo incluyó en su siguiente obra... y claro está, no lo dejó muy bien parado.

Sin intentar hacer una masa donde hay particularidades diría que Blasted, Phaedra’s Love, Cleansed, Crave (traducido a veces como Ansia) y 4.48 Psychosis tienen como denominador común la crudeza. Es como si Beckett se hubiera quedado sin palabras –como lo hizo- y se hubiera convertido al teatro pánico, como si Artaud hubiera engendrado una hija despojada de toda esperanza en el mundo, en la gente, en ella misma. Y aún peor. A la Kane le encanta la sangre, lo brutal, el sexo como forma de violencia, la muerte, la tristeza, la desesperación. Pone en escena todo eso que a lo mejor no es habitual ver, pero que es un espejo de toda la roña escondida en la sociedad.

Aplaudo sus letras, la tipa no se dejó nada dentro, aunque estoy convencida que algunas de estas obras no verán jamás la luz del escenario… al menos en países como Costa Rica un sacerdote de rodillas frente a una bragueta abierta sería un serio problema. No sólo porque es evidente que puede herir susceptibilidades, si no porque a veces preferimos que nos mientan.

En cuanto al corto, llamado Skin, es cuestión de verlo:
Skin, 1era parte
Skin, 2da parte

martes, octubre 23, 2007

Manual de caza y pesca para chicas, Melissa Bank

Lo que digo yo:

Me gustan los autores anglosajones, en general… o al menos los que llegan a mis manos en versión traducida porque me da pereza leerlos en su idioma original. En este caso la regla se confirma, no digo que sea una novela de morirse, porque me parece que no llega a ser ni muy graciosa, ni patética, de nada concreto. De hecho, diría que con cada sección del libro la autora cambia un poco de registro, y eso lo hace entretenido.

Mi parte favorita es la final… ahí sí me reí mucho, porque cuenta (no doy detalles) las relaciones vistas desde los libros de autoayuda. Se supone que las autoras de un libro en concreto le dan consejos a la protagonista… ¡y la que se arma!

Está bien, creo que esperaba más pero es mi culpa, este es uno de esos libros que había hojeado y manoseado tantas veces antes de comprarlo, y luego más veces antes de leerlo que era imposible entrarle sin expectativas.

Lo que dice la contraportada:

Desde los once años, cuando descubrió que el chico que a ella le gustaba no podía ni verla, Jane Rosenal ha navegado intrépidamente por las procelosas aguas del sexo, el amor, las relaciones. Aquella vez, cuando le preguntó a su madre qué podía hacer para que la amaran, ella le contestó «Sé tú misma». Y Jane, con su irreverente sentido del humor y su incómoda franqueza, ha sido siempre ella misma con todos los hombres que han pasado por su vida: Jamie, su novio de la universidad, con quien descubrió los peligros de un strip póquer en el que se desnudaban cuerpos y almas; Archie, el fitzgeraldiano, seductor, célebre editor que conoció cuando ella tenía veintipocos años y él bastante más del doble, y le enseñó mucho sobre el arte de editar y las políticas del mundo laboral; y años más tarde, el agresivo, sofisticado manhattanita del que no nos dice el nombre, pero sí que su única religión era el psicoanálisis, que la llevó a París y la amaba, pero no sabía quién era ella realmente... Pero cuando Jane encuentra en la boda de su mejor amiga a Robert, un dibujante de cómics capaz de hacer vibrar su cuerpo y hacerla reír al mismo tiempo, comienza a preguntarse si, para que esta relación no acabe en un desastre, no deberá aprender a ser menos ella misma y más esa otra, de cabellos largos, ideas fijas y un objetivo muy, muy definido que propugnan los manuales de caza y pesca para chicas...



lunes, octubre 15, 2007

El dios de las pequeñas cosas, de Arundhati Roy

Lo que digo yo:
Me costó casi sudor y sangre terminar la novela. Es más, me costó mucho empezarla, seguirla y acabarla. Pero juro que, detrás del aparente sufrimiento, algo me iluminó. Creo que es un libro difícil de leer porque se centra mucho en las descripciones y de una forma muy particular, incluso diría que cuenta poco y recrea mucho. Pero justo ahí está la delicia, es una cosa muy sutil que invade y deja huella. De hecho estos días me estuve preguntando por qué carajos no la dejaba sin terminar si tanto decía padecerla, y la respuesta es que Roy logra hipnotizar. A partir de la visión de los gemelos Estha y Rahel (sus sobrenombres son lo mejor, pero no los digo para despertar curiosidades) sobre un momento concreto de sus vidas, la autora plasma con mucha maestría una visión de India.

No sé cómo lo hace, pero desde la página veinte quise dejarla de lado y desde esa misma página tuve que seguir… aunque me costara un mes terminar.

Lo que dice la contraportada:
Ésta es la historia de tres generaciones de una familia de la región de Kerala, en el sur de la India, que se desperdiga por el mundo y se reencuentra en su tierra natal. Una historia que es muchas historias. La de la niña inglesa Sophie Moll que se ahogó en un río y cuya muerte accidental marcó para siempre las vidas de quienes se vieron implicados. La de dos gemelos Estha y Rahel que vivieron veintitrés años separados. La de Ammu, la madre de los gemelos, y sus furtivos amores adúlteros. La del hermano de Ammu, marxista educado en Oxford y divorciado de una mujer inglesa. La de los abuelos, que en su juventud cultivaron la entomología y las pasiones prohibidas. Ésta es la historia de una familia que vive en unos tiempos convulsos en los que todo puede cambiar en un día y en un país cuyas esencias parecen eternas. Esta apasionante saga familiar es un gozoso festín literario en el que se entremezclan el amor y la muerte, las pasiones que rompen tabúes y los deseos inalcanzables, la lucha por la justicia y el dolor causado por la pérdida de la inocencia, el peso del pasado y las aristas del presente. Arundhati Roy ha sido comparada por esta novela prodigiosa con Gabriel García Márquez y con Salman Rushdie por sus destellos de realismo mágico y su exquisito pulso narrativo.

lunes, septiembre 10, 2007

Tenemos que hablar de Kevin, de Lionel Shriver


Lo que digo yo: Soy, o al menos eso he creído siempre, muy maternal. Me gustan los bebés, los niños… disfruto con ellos y desde siempre me he visto a futuro con hijos. De ahí que me llamara mucho la atención el libro de Shriver, pero justamente por su confrontación con los tabúes y prejuicios sobre la maternidad, la familia, el amor.

El libro, narrado por medio de cartas de Eva a su esposo, cuenta la historia de una familia, liderada por Kevin, un carajillo insoportable con el que su madre no sabe qué hacer. A partir de esto, la autora es hábil en desgranar elementos muy sintomáticos de la sociedad estadounidense (y de otras probablemente también), del papel de la “madre perfecta” VRS la real.

Sin embargo, no se trata de eso solamente: de hecho el libro lo que deja es un amarguito en la boca por las incapacidades humanas (de amar, de comunicarse, de decir la verdad aunque sea políticamente incorrecta) y sus consecuencias. A veces es un relato cruel, duro, gráfico, sádico, sarcástico… vale mucho pero mucho la pena.

Sumando tiempos antes y después del viaje a Costa Rica, me lo leí en una semana… devoré sus 600 páginas casi sin respiro y desde la página 300 repetí “no quiero que se me acabe”, de esos libros que te dejan con una sensación de duelo cuando se llega a la última página.

Lo que dice la contraportada:
Eva es autora y editora de guías de viaje para gente tan urbana y feliz como ella. Casada desde hace años con Franklin, un fotógrafo de publicidad, decide, con muchas dudas, cerca de los cuarenta años, tener un hijo. Y el producto de tan indecisa decisión será Kevin.

Pero casi desde el comienzo, nada se parece a los mitos familiares de la clase media urbana y feliz. Eva siente que Franklin se ha apoderado de su maternidad, convirtiéndola en el mero contenedor del hijo por nacer. Y Kevin es el típico bebé difícil, que tortura con sus llantos, que no quiere comer. Se convertirá en el terror de las niñeras, en un adolescente terrible, en el antihéroe a quien sólo le interesa la belleza de la maldad.

Al llegar la sangrienta, mortífera epifanía de Kevin, dos días antes de cumplir los dieciséis años, el niño es un enigma para su madre.

viernes, julio 27, 2007

El curioso incidente del perro a medianoche, Mark Haddon


Lo que digo yo
De una forma muy sutil, Mark Haddon logra meternos en la mente de Christopher, un chico de 15 años muy peculiar. A partir de la visión que él tiene del mundo, de los demás, de las relaciones humanas, me sentí identificada a ratos, a ratos asustada e inquieta. No porque sea una historia para meter miedo, si no porque a veces el desconocimiento de mundos, personas, circunstancias distintas nos hacen ciegos. Fue hermoso descubrir la belleza en ese mundo que no conozco, entender la genialidad desde otra perspectiva y disfrutar con el particular razonamiento del protagonista.

Se lee sin esfuerzo, es entretenido, tierno y gracioso.

Además, es un libro con dibujitos y gráficos, eso siempre es un plus.


Lo que dice la contraportada

El curioso incidente del perro a medianoche es una novela que no se parece a ninguna otra. Elogiada con entusiasmo por autores consagrados como Oliver Sacks e Ian McEwan, ha merecido la aprobación masiva de los lectores en todos los países donde se ha publicado, además de galardones como el Premio Whitbread y el Premio de la Commonwealth al Mejor Primer Libro. Su protagonista, Christopher Boone, es uno de los más originales que han surgido en el panorama de la narrativa internacional en los últimos años, y está destinado a convertirse en un héroe literario universal de la talla de Oliver Twist y Holden Caulfield.

A sus quince años, Christopher conoce las capitales de todos los países del mundo, puede explicar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507, pero le cuesta relacionarse con otros seres humanos. Le gustan las listas, los esquemas y la verdad, pero odia el amarillo, el marrón y el contacto físico. Si bien nunca ha ido solo más allá de la tienda de la esquina, la noche que el perro de una vecina aparece atravesado por un horcón, Christopher decide iniciar la búsqueda del culpable. Emulando a su admirado Sherlock Holmes —el modelo de detective obsesionado con el análisis de los hechos—, sus pesquisas lo llevarán a cuestionar el sentido común de los adultos que lo rodean y a desvelar algunos secretos familiares que pondrán patas arriba su ordenado y seguro mundo.

jueves, julio 26, 2007

Cosmética del enemigo, Amélie Nothomb


Lo que digo yo
Este librito (bastante mini, menos de cien páginas) es muy ingenioso, me tomó por sorpresa la trama y el planteamiento. Es bastante distinto al otro libro de Nothomb que leí, aunque tiene constantes: pasiones extremas y difíciles de entender, muerte, gente perturbadilla. La novela, si es que se le puede llamar así, está hecha prácticamente con diálogos, así que mi mente teatral la vio en escena, me imaginé las luces, los decorados, el vestuario, la música… me movió la imaginación, pero no creo que sea nada del otro jueves. De hecho, mi problema con Nothomb es que creo que siempre espero "más".

Lo que dice la contraportada
El empresario Jérôme Angust escucha el anuncio de que su vuelo sufre un retraso sin determinar. Un inesperado interlocutor, Textor Texel, le dará conversación a pesar de su manifiesta resistencia. A lo largo del relato, la violación y el asesinato se irán perfilando con nitidez cada vez mayor y Textor se transformará en una abominable encarnación de todos los fantasmas de Angust, quien verá convertida su anodina espera en una aventura ominosa y alucinante.

Cosmética del enemigo se convirtió en el gran acontecimiento del otoño de 2001 en Francia, donde agotó en la primera semana una tirada de 150 000 ejemplares. La crítica coincidió con el lector de a pie: una vez más, Nothomb se había superado a sí misma.

sábado, julio 21, 2007

Juegos de niños, Tom Perrotta


Lo que digo yo
Al haber visto la película, me costó un poco quitarme las imágenes vistas de la mente al leer el libro… tengo que recordarme a mí misma eso la próxima vez que vaya a ver una película basada en una novela.

De todas formas, me gusta que ese humor un tanto sardónico y oscuro de algunos autores estadounidenses. Creo que logra sacar sonrisas por el tono y el estilo de lo que cuenta, pero además porque refleja personajes metidos en mundos extraños, pero de apariencia muy normales… gente “de bien” asfixiada por su rol y su vida, pero a lo mejor incapaz de salir de ahí.

Es un libro bueno, fácil de leer, con detalles adicionales a la película, aunque la adaptación es bastante fiel. No entra en mi lista de imprescindibles pero lo disfruté muchísimo.


Lo que dice la contraportada

Especie de paraíso en technicolor, los apacibles barrios residenciales norteamericanos son el escenario propicio donde se teje la trama de esta hilarante historia de vicios privados y públicas virtudes.

Su autor, descrito como "un Chejov americano" por The New York Times Book Review, se encuentra sin duda entre los más interesantes novelistas de la actualidad, y al éxito del libro se ha añadido el de su reciente versión cinematográfica, 'Little Children', candidata a varios Oscars.

En un microcosmos de sospechosa felicidad, donde nunca ocurre nada grave y los días se funden unos con otros como "ceras de colores en una bolsa de plástico olvidada al sol", los idílicos hogares son el caldo de cultivo del tedio y la frustración, un entorno del cual no pocos sueñan con escapar.

Por ejemplo Sarah, atrapada en su papel de madre y esposa, situación que nunca hubiera imaginado pocos años atrás, mientras preparaba su doctorado. O Todd, padre moderno y excitante icono entre las aburridas madres del parque, que se ocupa de su hijo de tres años mientras su mujer se dedica a producir documentales. Cuando la corriente eléctrica fluye inconteniblemente entre ambos,el frágil equilibrio de la comunidad se tambalea. Y por si no fuera suficiente, la llegada del inquietante Ronnie, que vuelve a casa de su madre tras cumplir condena por exhibicionismo, altera definitivamente la paz de este plácido enclave.

Los miedos y obsesiones salen a la luz, poniendo de relieve el contraste entre el discurso público y la miríada de traiciones y deslealtades que contaminan las relaciones de los mismos personajes en la esfera privada.

martes, julio 17, 2007

El niño con el pijama de rayas, John Boyne

Lo que digo yo
Acabo de terminar de leer “El niño con el pijama de rayas”. Tengo un nudito en la garganta que se extiende al pecho. Cuando un libro me emociona tanto deseo con toda el alma leer más y más, pero siempre cosas así, páginas con alma que me hacen pensar, padecer, sonreír… eso, es un libro con alma.

El autor tiene una facilidad impresionante para contar la historia desde el punto de vista de Bruno, un chiquillo de 9 años del que rápidamente me enamoré. No pude parar más que para almorzar… es uno de esos libros que acreditan que –algunas veces –el índice de ventas sí refleja la calidad de la novela. Sé que esto de los best sellers siempre levanta roncha, pero en este caso pienso que es justificado que se venda como churros.

Es hermoso.


Lo que dice la contraportada


Estimado lector, estimada lectora:

Aunque el uso habitual de un texto como éste es describir las características de la obra, por una vez nos tomaremos la libertad de hacer una excepción a la norma establecida. No sólo porque el libro que tienes en tus manos es muy difícil de definir, sino porque estamos convencidos de que explicar su contenido estropearía la experiencia de la lectura. Creemos que es importante empezar esta novela sin saber de qué trata.

No obstante, si decides embarcarte en la aventura, debes saber que acompañarás a Bruno, un niño de nueve años, cuando se muda con su familia a una casa junto a una cerca. Cercas como ésa existen en muchos sitios del mundo, sólo deseamos que no te encuentres nunca con una. Por último, cabe aclarar que este libro no es sólo para adultos; también lo pueden leer, y sería recomendable que lo hicieran, niños a partir de los trece años de edad.

El editor.

Donde las mujeres, Álvaro Pombo

Lo que digo yo

Movida por la lectura de “La fortuna de Matilda Turpin”, que no fue una cosa impresionante pero me dejó buen sabor de boca, decidí entrarle a otro libro del autor. Empecé Donde las Mujeres con muchas ganas, las primeras páginas prometían. Pero entre la página 5 más o menos y la 100, la lectura fue un calvario. ¿Por qué seguí leyendo? Porque trato de ser disciplinada y acabar todos los libros que empiezo a menos de que me sea absolutamente insoportable.

Lo aburrido de esa parte del libro es que Pombo se regodea a veces en la complejidad, pero en ese estilo de “oh, qué sabio soy” que tienen los escritores muy estudiados, andados y, por lo visto, poco modestos. Me recordó el ejemplo que pone mi papá sobre el tema, del tipo que dice “líquido perlático de la consorte del toro” en vez de “leche”.

Pero… contra todos los pronósticos, mi interés fue creciendo conforme me alejé de la página 100. No me atrevo a decir que devoré el resto del libro, porque realmente no fue así, pero si fuera por la segunda parte diría que es un libro buenísimo. Pero la primera parte está ahí para equilibrar, por lo tanto: está bien. Nada imprescindible, pero no me arrepiento de haber terminado.

Lo que dice la contraportada

En esta magnífica novela, galardonada con el Premio Nacional de Narrativa, Álvaro Pombo describe el esplendor y la decadencia de lo que parecía una unidad familiar que se imagina perfecta. La narradora, la hija mayor de la familia, había pensado que todos su excéntrica madre, sus hermanos, su aún más excéntrica tía Lucía y su enamorado alemán eran seres superiores que brillaban con luz propia en medio del paisaje romántico de la península, una isla casi, en la que vivían, aislados y orgullosamente desdeñosos de la chata realidad de su época. Pero una serie de sucesos y el desvelamiento de un secreto familiar que la afecta decisivamente, descubre a la narradora el verdadero rostro frío, práctico, tiránico, y a la postre venenoso de los mitificados habitantes de aquel reducto en el que «los padres, los maridos, los hombres, dan lo mismo. Son intercambiables». Una revelación que cambiará irremisiblemente el sentido de su vida.

miércoles, junio 20, 2007

La segunda mujer de Luisa Castro

Lo que digo yo:

El planteamiento de la historia en sí es bueno… una mujer de veintipocos que se enamora de uno de cincuenta y muchos y se va enredando en una vida tóxica. Pero la forma en que la autora la cuenta me pareció extremadamente cansina y errática. Para empezar el arrebato de la supuesta historia de amor no me la creo, no fluye, si no que te la lanzan a la cara y te toca asumirla. Y sus diálogos son cursis, forzados, difíciles de tragar con naturalidad. Desde mi punto de vista le falta profundidad en lo que parece pretender, que es retratar la sicología de una pareja con esquema de subyugado- subyugador.

De hecho es de esos libros que me hacen pensar que NO debería leer completo todo lo que empiezo, a veces es perder el tiempo.

No entiendo cómo ganó el Premio Biblioteca Breve 2006 y como lleva tantas copias vendidas como para ser edición de bolsillo.

Lo que dice la contraportada:

Julia es una veinteañera de origen humilde que está saboreando el éxito de su carrera. Gaspar es un burgués catalán de 57 años que necesita volver a sentirse vivo. Cuando se conocen se entusiasman con un amor a primera vista que irá ensombreciéndose por la diferencia generacional y social.

Tan llena de pasión como de descarnada lucidez, la historia atrapa provocando intensas reacciones contrapuestas, y sortea con rigor y dignidad los problemas del siempre difícil género del realismo, logrando una óptima e inolvidable plasmación ética y literaria

viernes, junio 15, 2007

Tokio Blues de Haruki Murakami

Lo que digo yo:
A pesar de que he tenido cien mil cosas que hacer, me leí el libro sin problemas, un poco más lento de lo que hubiera querido, talvez. Murakami tiene la maestría de contar una historia de amor que podría muy fácilmente caer en lo cursi, pero no lo hace (bueno, en un par de momentos sí, pero como yo soy cursi, me gustaron).

Lo mejor: me enamoré de sus personajes, es como si los conociera de toda la vida y pudiera ir a tomarme un café con ellos.

El autor es muy ágil en crear imágenes a pesar de que no abusa de la descripción y te lleva de la mano de los sentimientos de sus protagonistas.

Lo malo… que esperaba más. No sé más qué, pero más. Supongo que es lo que me pasa SIEMPRE con las recomendaciones, que tengo tantas expectativas que al final no me quedo completamente satisfecha. Pero el libro está bien.

Lo que dice la contraportada:
Toru Watanabe, un ejecutivo de 37 años, escucha casualmente mientras aterriza en un aeropuerto europeo una vieja canción de los Beatles, y la música le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de finales de los sesenta. Toru recuerda, con una mezcla de melancolía y desasosiego, a la inestable y misteriosa Naoko, la novia de su mejor -y único- amigo de la adolescencia, Kizuki.

El suicidio de éste les distancia durante un año hasta que se reencuentran en la universidad. Inician allí una relación íntima; sin embargo, la frágil salud mental de Naoko se resiente y la internan en un centro de reposo. Al poco, Toru se enamora de Midori, una joven activa y resuelta.

Indeciso, sumido en dudas y temores, experimenta el deslumbramiento y el desengaño allá donde todo parece cobrar sentido: el sexo, el amor y la muerte. La situación, para él, para los tres, se ha vuelto insostenible; ninguno parece capaz de alcanzar el delicado equilibrio entre las esperanzas juveniles y la necesidad de encontrar un lugar en el mundo.

martes, mayo 29, 2007

El Perfume, Patrick Süskind


Lo que digo yo:
Ya me lo habían dicho… es un libro envolvente. Creo que lo que más me gustó, lo apasionante, lo sorprendente es que logra transmitirte la visión de Grenouille, de repente me vi imaginando olores. Eso y la riqueza del lenguaje, como si el mismo autor quisiera también abarcar al olfato y le faltaran expresiones. Me encanta la idea que maneja de que la percepción de los demás depende de lo que perciban con la nariz, aunque no se den cuenta… es que me dejé convencer y pienso que –más allá del atractivo, que sé que funciona por hormonas y olores –ese puede ser el factor secreto de las relaciones humanas: talvez tenemos los amigos que tenemos y nos rodea la gente que lo hace por su olor.

Lo que dice la contraportada:
Quizá los olores evoquen el privilegio de la invisibilidad. Antes del tacto, sucede el olor, como mensajero de una esencia que sabe desaparecer en el aire y ser agente de un gran poder. La seducción que despliega el olor es implacable: se instala en nosotros y sella su poderío en los tejidos de la memoria.

Jean-Baptiste Grenouille tiene su marca de nacimiento: no despide ningún olor. Al mismo tiempo posee un don excepcional: un olfato prodigioso que le permite percibir todos los olores del mundo. Desde la miseria en que nace, Grenouille lucha contra su condición y escala posiciones sociales convirtiéndose en un afamado perfumista. Crea perfumes capaces de hacerle inspirar simpatía, amor, compasión.

Patrick Süskind nos transmite una visión ácida y desengañada del hombre y nos propone una inmersión literaria en el arco iris de los olores y en los abismos del espíritu humano. Convertida en una de las mayores producciones cinematográficas europeas de la historia, El perfume es un libro repleto de sabiduría olfativa, imaginación y amenidad.

martes, mayo 22, 2007

Diccionario de nombres propios, Amélie Nothomb

Lo que digo yo:
Desde la página uno, Nothomb te arrastra a un mundo peculiar… y lo hace de forma verosímil, no sé cómo. Y página a página, igualmente sin saber cómo, me vi devorándome el libro entero (también es cortito, es verdad, pero me lo leí en dos sesiones) solo para seguir conociendo la mente retorcida y ocurrente de la escritora.

Se trata de Plectrude, la niña que quiere ser bailarina… pero también de su madre, de su padre y de su madre y su padre. De sus hermanas, de los deseos y los sueños, de las obsesiones, de la muerte. Diría que lo único que resentí es que a veces es tan ambiguo el hilo de narración que no sé si escribió por inercia y ya está, o si tenía claro qué quería contar. Pero qué más da… el teatro del absurdo, para no ir más lejos, a veces parece que no “habla” de “nada”, cuando yo creo que lo hace, y mucho. Igual aquí, todo lo que la autora no me dice me sirve para añadirlo yo.

Leí por ahí que Nothomb se repite mucho… no sé si es verdad, pero como es el primer libro que me leo de ella, simplemente disfruté del libro y de un poco de humor corrosivo, de crítica alejadísima del panfleto y de una prosa muy agradable.

Lo que dice la contraportada:
Este Diccionario de nombres propios muestra cómo se combinan en Nothomb dos capacidades sorprendentes hoy en día: la de inventar historias a una velocidad casi mayor a la que cualquier escritura pudiera seguir y la de tener un control completo de su materia, como si cada una de sus novelas fuera una pieza dentro del vasto mundo que su obra está destinada a representar, como una Comedia humana del siglo XXI; es decir: fragmentaria, femenina, sin mayores certezas que sus ambigüedades. Un mundo narrativo que, por otra parte, carece de parangón en la literatura del momento.

Las pequeñas memorias, José Saramago

Lo que digo yo:
Bueno, algún día tenía que ser. Y el día de decir que no me fascinó un libro de Saramago ha llegado. Supongo que lo que pasa es que solo es un vistacito a su vida, realmente no hay intriga.

Alguien podría decir que en sus libros la intriga nunca es lo primordial: cierto, pero al menos siempre plantea algún incidente desencadenante (por ejemplo: la península ibérica se despega del contintente/ la ceguera masiva invade una ciudad /la muerte deja de matar gente). En este caso no hay nada de esto, es simplemente asomarse a sus años de chiquillo sin siquiera una historia central que contar.

Supongo que tiene razón no-me-acuerdo-quién cuando dice que si los autores solo se ciñeran a la realidad, escribirían libros un poco aburridos. El personaje de ficción siempre es más interesante.

En todo caso, el libro es gracioso y bonito, sí, pero estoy convencida de que carece de todo interés para cualquiera que no esté ya de por sí en onda “Saramago”.

Lo que dice la contraportada:
“Déjate llevar por el niño que fuiste” Libro de los Consejos.

miércoles, mayo 09, 2007

Cosmofobia, Lucía Etxebarria

Lo que digo yo:
Hace unos días acepté que tengo por la autora el típico amor adolescente… me gusta aunque lo niegue y a ratos no quiera ni verla. Pero poco a poco vamos madurando, esta novela me gustó, sin los peros. Me sigue fascinando la facilidad narrativa y la fluidez con que escribe, siempre me imagino hasta los últimos detalles de sus personajes y de las situaciones.

En este caso, cuenta varias historias de personajes típicos de un barrio multicultural, El Lavapiés, en Madrid. A partir de ahí te hace descubrir la razón que lleva cuando dice que España es un país “multicultural”, pero no “intercultural”, porque no es común la mezcla. Pero además tiene la agilidad de poner a sus personajes –en muchos de los casos –a hablar desde los prejuicios y, con eso, te pone de frente a los tuyos propios. Por ejemplo, en alguna página pensé “qué tipa más prejuiciosa”, pero en otra no… eso solo me deja claro que el segundo prejuicio es parte de mi forma de pensar, por eso no lo detecto hasta que hago el ejercicio consciente.

En fin. Me lo leí en menos de una semana, así que pocas críticas puedo darle… como casi todos los libros de L. Etxebarria, lo devoré casi sin respirar y por puro placer.


Lo que dice la contraportada:

De la mano de varios personajes que se entrecruzan a lo largo de toda la obra, con una prosa más depurada que nunca, Lucía Etxebarría traza amores y destinos inmersos en la más cercana actualidad en una novela ágil y directa llamada a convertirse por méritos propios en el grito colectivo de toda una generación, en el certero retrato de una nueva sociedad más plural, más diversa. En la novela definitiva sobre una nueva época. La nuestra.

Una Lucía Etxebarria más lúcida y madura, con un extraordinario oído para captar el lenguaje de la calle y su ya emblemática sensibilidad para las cotidianas historias de amor, nos sumerge en la vida de uno de los barrios más representativos de Madrid, Lavapiés, y dibuja un fresco vívido, real, intenso, de sus virtudes, problemas e inquietudes marcadas por la inmigración, la pluralidad étnica y la lucha diaria, entre la modernidad y la miseria, por salir adelante.

martes, mayo 08, 2007

La mujer del viajero en el tiempo, de Audrey Niffenegger


Lo que digo yo:
Me leí esta novela bajo recomendación… al principio tuve miedo, porque en la mayoría de estos casos, cuando alguien me dice “es muy buena” espero demasiado y al final me falta un “algo”. Pero la verdad que no me quedé renca. Está muy bien escrita, es fácil de leer, te lleva de la mano por más de 600 páginas… aunque cuando se empieza no es tan fácil ubicarse temporalmente. Luego se vuelve lo "normal".

Lo que más me gustó es que la autora es muy ágil, presenta un personaje con el que te puedes identificar, que es bueno a pesar de que a veces tiene que ser un pillo. Eso y que la base de la novela es una idea de ciencia ficción: el viaje en el tiempo, pero lo maneja como si fuera un elemento más, no como el centro. Es decir, lo importante son los personajes y lo que les pasa, el asunto del tiempo es importante en relación con ellos.

Vale mucho la pena leerla, muchísimo, es un libro muy bonito, que se disfruta… un placer de narración donde se cuenta una historia de amor sin ser cursi, la autora sabe poner el énfasis en los momentos importantes pero no se queda ahí edulcorando innecesariamente.


Lo que dice la contraportada:
Clare y Henry forman una pareja aparentemente normal, se quieren e intentan ser felices. Sin embargo, Henry padece una extraña enfermedad que le impulsa a viajar en el tiempo, que le permitió conocer a Clare cuando aún era una niña y que lo condena a enfrentarse a su incierto, y acaso trágico, futuro.

Una narración tremendamente original y entrañable sobre el paso del tiempo y la perdurabilidad del amor que sin duda fascinará desde la primera página.

lunes, abril 16, 2007

Una mujer difícil, John Irving

Lo que digo yo:
A riesgo de repetirme, tengo que decir una vez más cuánto me gusta John Irving. Es de los escritores más ágiles que he leído jamás, sabe contar las historias de manera amena, ingeniosa, cuidada. Te deja sacar tus propias conclusiones, hace con las reglas de la novela lo que quiere: y funciona.
Como si fuera poco, este libro está escrito con una maestría impresionante, la de un tipo que –muy en su línea –cuenta historias que normalmente los novelistas no se atreven a contar, porque suelen ser excesivamente dramáticas. Pero como él es un genio, mezcla el drama con lo cómico y lo patético y de ahí sale un cóctel maravilloso.
Me declaro fan absoluta y convertida al Johnirvingismo. Si no existe ya, me declaro entonces fundadora.

Lo que dice la contraportada (Ojo, no leer lo que sigue si no se quiere saber la trama COMPLETA)
Nacida para sustituir, en cierto modo, a sus dos hermanos muertos en un accidente, Ruth Cole vive una infancia especial cuando su madre, Marion, abandona el hogar tras una tórrida aventura con un jovencito. A sus treinta y seis años, Ruth se ha convertido en una escritora de éxito y, pese a sus personalidad compleja, cuatro años después no sólo se ha casado, sino que tiene un hijo, enviuda y, por si fuera poco, se enamora por primera vez.

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